El mililitro de Chanel, a 30 euros

Minidosis. Envase y gota de Sublimage a tamaño real. Esta cantidad se debe repartir de dentro a fuera y presionando en mejillas, barbilla y frente.Minidosis. Envase y gota de Sublimage a tamaño real. Esta cantidad se debe repartir de dentro a fuera y presionando en mejillas, barbilla y frente.

El mililitro de Chanel, a 30 euros

Por Sandra Fernández. Fotografías de J.M. Presas

¿Quién no desea un resplandeciente y juvenil rostro? Chanel ha encontrado un potente activo antiedad en la vainilla de Madagascar. Con él ha formulado un revolucionario tratamiento: 450 euros, 15 ml. Una sola gota da para todo el rostro.

La investigación de Chanel se interesó por primera vez en 1995 por un ingrediente insólito: la vainilla. Tras cinco años de estudio determinó que la más valiosa para la cosmética era la planifolia de Madagascar: su concentración en moléculas antienvejecimiento (policetonas), hacían de ella una variedad única. “En 2011 se descubrió que el extracto de la flor también podía ser útil porque venía cargada de heterósidos”, explica la directora de comunicación científica de la casa, Armelle Souraud. “Ambos son activos con unas propiedades antioxidantes impresionantes cuya capacidad de regeneración es extraordinaria”.

Con ellos han formulado Sublimage l’Extrait, un tratamiento reconstituyente intenso capaz de resucitar la piel cuando se encuentra vulnerable y frágil. Con respecto a su precio, 450 euros, 15 ml, Souraud puntualiza: “Es un producto de un refinamiento supremo que combina conocimiento, savoir faire y lujo extremo. Ofrece una textura inédita de una sensorialidad única que requiere dos días de trabajo minucioso para su obtención: no es una crema, ni un gel, tampoco un fluido, pero acaricia el cutis y se transforma a su contacto. Los resultados son notables: la piel se calma, está más confortable, suave, tersa y radiante”.

Las células madre de la fruta (de alto poder de regeneración); de las hojas (con propiedades reconstituyentes) y de la flor (protectoras) han sido obtenidas por un método inspirado en la antigua técnica de enfleurage. “El frasco se ha creado para que se pueda coger la dosis exacta de producto: una gota distribuida convenientemente es suficiente para sublimar la cara”, comenta Souraud. “Se deposita la gota en la yema de los dedos. Con las dos manos y con los dedos juntos, se aplica el producto desde el interior hacia el exterior del rostro efectuando movimientos de alisado lentos y envolventes. Repetir este gesto comenzando por las mejillas, la barbilla y después la frente. Insistir en los puntos de la cara que requieran un mayor alivio”. ¿El aroma? A vainilla, por supuesto.

Más información. www.chanel.es

 

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