Belleza

TERRE D’HERMES EAU TRES FRAICHE, LA NUEVA FRAGANCIA MASCULINA DE HERMÉS

alien eau extraordinaire

AGUA, CIELO, TIERRA

UNA NUEVA TRAVES A POR LOS ELEMENTOS

 

En el principio estaba la Tierra. Elemental.

Un hombre, con los pies bien anclados en el suelo, se inclina para recoger un puñado de tierra en la palma de la mano.

La sopesa, la palpa y evalúa su aspereza mineral, su riqueza bruta.

Entonces, con un gesto amplio y seguro, la lanza bien alto, hacia el cielo, y con ese gesto sella una alianza.

Tierra-madre, hombre-artesano y poeta.

Es su modo de agradecerle que se transforme constantemente entre sus dedos, que sea la materia que compone su vida, sus sueños y su imaginación.

Metamorfosis original.

Alquimia.

Transformable hasta el infinito.

 

TERRE D’HERMÈS EAU TRÈS FRAÎCHE

Pero más allá de la tierra, más lejos, más profundo… ¿qué hay?

Hay agua. Hay vida.

Una alquimia de los elementos que da lugar a todas las creaciones humanas.

Hallar en la tierra el agua que brota, que la empapa y la fecunda.

Su frescor surge en el corazón del mundo.

Su acorde de aldehídos huele bien: a frío, a hielo, a banquisa, a naturaleza inmaculada. Se capta su energía libre, salvadora, portadora de tantas promesas.

Sentir la aspereza de la naranja amarga y hacer que ese frescor dialogue con la fuerza cálida y protectora de las notas amaderadas.

Terre d’Hermès Eau très fraîche es un punto sobre la i.

El trazo del hombre sobre la tierra, el punto de su alma.

Indisociables, indisociados.

Terre d’Hermès Eau très fraîche, de Tierra brota una nueva Agua.

 

UN FRASCO REDISEÑADO

Un perfil extraplano, una estalagmita cristalina, un frasco que surge de las profundidades y se eleva hacia el cielo, como una respuesta, un contrapunto al primer puñado de tierra.

Fieles al frasco de Terre d’Hermès, poco a poco se descubren o redescubren los detalles discretos: el remache de Hermès engastado y el hilo naranja que se refleja en los hombros de metal.

Y, sorprendente, el blanco. Un blanco elemental, simbólico y puro, elegante y desenfadado, que con un golpe de efecto se apropia del tapón deslizante y se convierte en su seña distintiva.

 

HERMÈS PERFUMISTA

La historia de Hermès empezó en 1837 con la apertura del taller parisino de Thierry Hermès, artesano guarnicionero, pero la aventura olfativa de la casa no dio comienzo hasta 1951, cuando Edmond Roudnitska compuso Eau d’Hermès. El nacimiento del primer perfume femenino de la casa, Calèche, diez años después, confirmó el compromiso de Hermès con el oficio de perfumista. Desde entonces no han dejado de sucederse las creaciones de grandes nombres de la perfumería, que con sus aportaciones como autores singulares, desde su doble condición de artesanos y de artistas, contribuyen en este compromiso de Hermès con la perfumería.

En 2004, Jean-Claude Ellena se unió a la casa para convertirse en su perfumista exclusivo y dejar su impronta en el conjunto de las creaciones. Jean-Claude Ellena, sin olvidar jamás la vulnerabilidad de esos instantes que se esmera en transcribir, busca los «espacios detrás del aire» que tanto gustaban al novelista Jean Giono*; Ellena los desvela, los reúne y los hace perceptibles sirviéndose de unos pocos símbolos bien escogidos. Porque cuando el misterio se asimila a una pose o a una actitud pierde todo su interés. La sencillez de lo depurado, en cambio, puede conducir a dimensiones insospechadas. Contener no equivale a encerrar, sino a propiciar el paso hacia un espacio vibrante y oculto que pide a gritos ser descubierto. Para este poeta, «lo esencial es invisible a los ojos**». ¿Acaso no reside ahí la diferencia entre la imagen y lo imaginario?

Un proceso así ilustra el savoir faire de una casa que sitúa el artesanado, la singularidad y una fantasía rigurosa y personal en el centro mismo de sus pesquisas. En la biblioteca de los perfumes de Hermès, cada perfume es un Relato, cada perfume abre un espacio imaginario.

Perfumes Novela

Son relatos repletos de personajes y acontecimientos que se despliegan en el tiempo. Buscan su inspiración en el patrimonio de Hermès. Calèche, Équipage o el nuevo Bel Ami Vétiver, al igual que Eau des Merveilles, Terre d’Hermès, Voyage d’Hermès y Jour d’Hermès, relatan una historia y ofrecen, para compartirlo, el mundo imaginario de la casa.

Perfumes Relato

Son cuentos, con menos personajes y acontecimientos. Los Perfumes Relato –Jardín y Colognes– concentran el tiempo en un instante. Viaje olfativo que sigue la senda del perfumista de la casa, los Perfumes Jardín describen una geografía sensorial inspirada en los temas anuales de Hermès. Expresiones figurativas y generosas de un placer sencillo, las Colognes se inscriben en un registro compuesto de instantáneas olfativas.

Perfumes Poema

Sobrios e intensos como los haikus, los Perfumes Poema reinventan una naturaleza tan insólita como preciosa, sublimada por la impronta de un compositor en busca de lo inédito. Materiales que se nombran directamente y se ponen al servicio de sensaciones sostenidas e impresiones indescriptibles. Hermessence es una colección de fragancias singulares que se destina en exclusiva a las tiendas Hermès.

* Le Serpent d’étoiles, Jean Giono, ediciones Grasset, 1933.

** Le Petit Prince, Antoine de Saint-Exupéry, ediciones Gallimard, 1946.

Precio Público: $1321

 

 

 

 

Periodista.Editora marcelafittipaldi.com.ar. Ex-editora Revista Claudia, Revista Telva España, Diario La Nación, Diario Perfil y revistas femeninas de la editorial

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