Automatización del hogar, una solución para el cuidado de los adultos mayores

Quienes tienen padres de edad avanzada, o bien están a cargo del cuidado de algún adulto mayor, saben muy bien lo que significa estar preocupado por esa persona: ¿se habrá levantado hoy? ¿Por qué no atiende el teléfono? ¿Hará mucho frío o calor en su casa? Son todas dudas razonables que aparecen cotidianamente, y que pueden erradicarse con una inversión relativamente baja, que permite saber en tiempo real y de manera no invasiva el estado real de la persona y del hogar que habita.

 

Aceptar el paso de los años no es fácil para nadie. Y la idea de ir a un geriátrico o de tener un cuidador domiciliario permanente despierta rechazo en muchos adultos mayores, a quienes la simple idea de sentirse “invadidos” en sus hogares les genera temor y angustia. Pero por otra parte están los familiares, que se preocupan y mucho ante los situaciones cotidianas que suceden cuando el cuerpo –o la mente- tienen respuestas más limitadas.

 

Juan Carlos C. tiene 85 años, vive solo en un departamento dos ambientes de Paternal. Su hija, Patricia, vive a solo 5 cuadras de su casa y pasa regularmente a ver cómo está y si necesita algo. Juan Carlos está bien en líneas generales: hace las compras, tiene sus funciones cognitivas perfectas y hasta usa teléfono celular. Pero una noche le pasó que se resbaló y se cayó al piso en el comedor, a solo 5 metros de donde estaba el teléfono de línea y lejos del teléfono celular. El golpe fue fuerte, al punto tal que no pudo levantarse ni arrastrarse para llamar, ya que el dolor era insoportable.  En definitiva, Tito decidió que lo mejor sería tranquilizarse y pasar la noche en el piso, sabiendo que al otro día seguramente su hija pasaría a visitarlo. Por supuesto, Patricia se enteró de lo ocurrido a la mañana siguiente, ante la ausencia de respuesta en los llamados telefónicos.

 

La automatización de hogares tal vez no pueda evitar que las personas se caigan o sufran accidentes; pero sí que pase mucho tiempo entre el hecho y que el familiar o responsable se entere de que algo está mal”, explica Sebastián Ikonicoff, socio fundador de Life2Better, la empresa de domótica especializada en convertir hogares simples en “inteligentes” con más instaladores en Argentina.

 

Experiencia propia

Ikonicoff sabe bien de lo que habla. Hace unos años sufrió un ACV que lo obligó a esta en cama meses enteros: “Acciones básicas y normales que realizamos sin pensar, como ir al baño, llamar a alguien, apagar una luz o cerrar una cortina se convirtieron en imposibles de un día para el otro. Es paradójico que, de haber contado con los sistemas que hoy comercializo, mi rehabilitación hubiera sido mucho más amena”, detalla.

 

Y es que estos sistemas permiten hacer o saber muchas cosas que ayudan tanto a cuidadores como a cuidados. Con un simple botón podrían avisar que están en problemas, abrir una puerta, bajar la persiana, prender la televisión, entre otras. Para quienes ya no escuchan bien, al sonar el timbre podrían activarse las luces, de manera tal de tener un doble aviso. También permite cerrar las llaves de agua o gas ante escapes u olvidos; prender las luces cuando se levante de la cama, y muchas otras funciones que hace a la tranquilidad de todos los involucrados, sin que quien recibe los cuidados se sienta invadido.

 

Cada vez más accesible

Contrariamente a lo que sucede con muchos otros productos, con la tecnología suele ocurrir que al hacerse más masiva los precios bajan. Y el caso de la automatización de hogares es un claro ejemplo. Como explica Sebastián Aued, segundo socio fundador de Life2Better, la empresa argentina representante de Fibaro, “convertir una casa en automática antes costaba 60 mil dólares; mientras que hoy con 3 mil dólares podemos equiparla por completo”, indica, y agrega que “además del confort y la tranquilidad que aportan, con estos sistemas el consumo energético baja al menos un 30%, lo cual se ve reflejado en las facturas de servicios”, remarca.

 

Beneficios inmediatos

La automatización de hogares permite mejorar la calidad de vida desde muchos aspectos:

Confort: entre muchas posibilidades, se pueden programar diferentes escenas, como que las cortinas se levanten por la mañana de manera gradual para ir despertándose con luz natural, o se bajen para proteger muebles o plantas; o simplemente para regular la temperatura de manera natural.

 

Seguridad: entre los puntos más importantes está la disuasión ante posibles robos, simulando presencia en casas vacías de manera aleatoria (el sistema puede subir distintas persianas, hacer ruidos, prender luces, etc.). Además, evita siniestros detectando posibles inundaciones, variaciones de temperatura, escapes de gas o monóxido de carbono, entre otros.

 

Para más información, ingresar en www.life2better.com

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