Moda

Pinceladas y trucos

El resultado final de un maquillaje depende en gran medida de los productos, pero también de la forma en que los aplicamos. Los pinceles profesionales aseguran un acabado preciso y uniforme, además de optimizar la duración de los cosméticos. Sin embargo, y a no ser que nos encontremos ante un maquillador profesional, a la hora de utilizar las brochas surgen algunas dudas: ¿Hay que cambiar de pincel en función de si extendemos un fondo fluido o en polvo? ¿Qué tipo de fibra es más adecuada? ¿Cómo se consigue el ahumado perfecto? Esther Montoro, formadora de España de Make Up For Ever, nos enseña a sacar partido a la ‘manta’ de brochas y pinceles precisamente en el año en que la firma, una de las más demandadas por los expertos, ha lanzado 40 nuevas referencias de alta tecnología. No es necesario hacerse con todas ellas. Para iniciarse, basta con seguir este paso a paso con las más imprescindibles e ir completando el juego dependiendo de las necesidad. Antes del maquillaje, es muy recomendable aplicar una prebase con una brocha que funda bien el producto, para que penetre bien en la piel. «Permite hidratarla y, al mismo tiempo, fijar todos los productos que echemos a continuación«, explica Montoro. La elección del fondo siempre dependerá de nuestro tono de piel: «Ni más oscuro para parecer morenas, ni más claro. Lo bonito es que se cubran todas las imperfecciones sin que se aprecie que vas maquillada». Dependiendo del efecto deseado, utilizaremos un pincel plano en forma de lengua o una brocha ‘kabuki’ más redondeada. «La primera, gracias a su prensado, es más cubriente, mientras que la segunda aporta un acabado muy natural», asegura la formadora. A continuación, cambiamos de brocha para extender el corrector. «Cuando queremos cubrir una ojera, o una zona más precisa,necesitamos un pincel más recto, con fibras ‘straight’, que depositan más cantidad de producto y son más precisas a la hora de marcar», aconseja. Seguidamente, aplicaremos un fondo en polvo para matizar los brillos. «Las brochas que mezclan fibras ‘wavy’ -más suaves y ligeras- y ‘straight’ son ideales para arrastrar este producto y dejarlo a capas o, si queremos dar un retoque, podemos utilizar una esponja. Es preferible que la brocha termine en punta de flecha, para llegar a todos los ángulos del rostro».Llega el turno del colorete: «Normalmente se utilizan brochas cortadas en bies, porque ayudan a marcar bien el pómulo y son muy precisas». También podemos optar por las circulares, que se aplican sobre las mejillas en suaves movimientos circulares. Para los ojos, utilizaremos básicamente tres pinceles: uno para las zonas planas que ayude a depositar bien los tonos más claros, otro redondo para contornear el ojo y definir la cuenca y un tercero más plano y biselado para trabajar el ‘eyeliner’. «Si queremos difuminar, con un pincel redondeado más abierto en la parte superior lograremos fundir posibles equivocaciones o integrar colores y degradados». Tampoco hay que olvidar un pincel para las cejas. «Esta temporada es tendencia definirlas bien, y rellenarlas de una manera muy sutil». Y para evitar los grumos después de aplicar la máscara de pestañas, Esther recomienda un pincel con cepillo en espiral que permita separarlas. Por último, uno de los secretos de los maquilladores: aplicar la barra de labios con un pincel de terminación estrecha y delgada. ¿Por qué? «La capa creada es más uniforme y prolongas la duración del labial». Si es retráctil, mejor. «Puedes llevarlo en el bolso para poder retocar los labios en cualquier momento». Y para estar perfecta todo el día, el toque final de ‘Mist & Fix’: «Es como la laca del maquillaje».

Periodista.Editora marcelafittipaldi.com.ar. Ex-editora Revista Claudia, Revista Telva España, Diario La Nación, Diario Perfil y revistas femeninas de la editorial

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