Salud

El 14 de noviembre es el día mundial de la diabetes

El edema macular diabético es la principal causa de pérdida severa de visión en pacientes con diabetes

 

  • El edema macular diabético (EMD) es una enfermedad de la retina que se desarrolla como consecuencia de la diabetes y que puede generar pérdida de la agudeza visual.

 

  • En el Día Mundial de la Diabetes, desde la Sociedad Argentina de Retina y Vítreo (SARyV) alertan sobre esta patología, principal causa de pérdida visual de moderada a severa en pacientes diabéticos de entre 40 y 65 años a nivel mundial.

 

 

Buenos Aires, noviembre de 2022.- La prevalencia mundial de la diabetes, enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce suficiente insulina o cuando el organismo no puede utilizarla de manera eficaz, ha ido en aumento en los últimos años. En nuestro país, según la 4° Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, la prevalencia de diabetes o glucemia elevada por autorreporte aumentó de 9,8% (2013) a 12,7% (2018). [1]

Esta enfermedad puede producir complicaciones como infarto del miocardio, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia renal, amputación de miembros inferiores y neuropatía. A su vez, las personas con diabetes presentan mayor riesgo de desarrollar enfermedades oculares graves que dañan los vasos sanguíneos de la retina. [2]

Una de estas afecciones es el edema macular diabético (EMD), una enfermedad de la retina que se desarrolla como consecuencia de esta patología. “La retina se encuentra formada por 10 capas muy finitas de células que tapizan al ojo en su cara interna, y es la parte encargada de recibir el estímulo visual, la imagen, y trasladarlo mediante el nervio óptico hacia el cerebro. El edema macular diabético consiste en un engrosamiento de la retina, generado por la acumulación anormal de fluido en el espesor de la misma. En el curso de esta enfermedad, la mácula –la parte de la retina responsable de la visión central y de los detalles– se inflama y acumula líquido. Normalmente, esto sucede como consecuencia de los cambios metabólicos secundarios provocados por el mal control de la glucemia en personas con diabetes” define el Dr. Mariano Irós, presidente de la Sociedad Argentina de Retina y Vítreo (SARyV) y director jefe del servicio de retina en el Instituto de Microcirugía Ocular Córdoba (MP 24070).

El control clínico inadecuado de la diabetes aumenta el riesgo de desarrollar edema macular diabético. Se calcula que aproximadamente el 9% de la población mundial es diabética, y de este porcentaje, el 6% presenta EMD. “El edema macular diabético es hoy la principal causa de pérdida visual de moderada a severa en pacientes diabéticos de entre 40 y 65 años a nivel mundial” afirma el doctor.

Los pacientes que desarrollan esta enfermedad ven fuertemente impactada su calidad de vida, dado que sus principales síntomas son visión borrosa, distorsión y pérdida progresiva de la agudeza visual.

Con respecto al tiempo que suele transcurrir desde el diagnóstico de diabetes hasta la aparición del EMD, el doctor explica que es muy variable. “El EMD puede estar presente en cualquier estadio de la enfermedad diabética. Hay pacientes que cuentan con un diagnóstico desde hace 10 o 15 años y no presentan EMD. Otros, por el contrario, presentan EMD al poco tiempo de haberse detectado diabetes”. El daño se desarrolla paulatinamente y en forma acumulativa, cuanto más elevados los niveles de glucosa en sangre del paciente, más rápido aparecen los daños en la vista.

La prevención de esta condición está asociada a la prevención de la diabetes como patología de base. Es necesario que los pacientes con diabetes tengan los controles adecuados asociados a la misma y, a su vez, que consulten periódicamente con un oftalmólogo para detectar de manera precoz la aparición del edema. “La prevención del EMD va de la mano del cuidado y la prevención que se tenga durante el transcurso de la enfermedad diabética. Es muy importante el control regular de los valores de glucemia o de hemoglobina, por ejemplo. Esos controles harán que la incidencia del edema baje” asegura Irós. Además, el profesional indica que “es fundamental que los pacientes lleven a cabo los controles necesarios ya que la enfermedad, en sus etapas iniciales, no suele presentar síntomas. El grado de disminución visual va a depender del tipo y gravedad del edema. La clave es llevar a cabo un tratamiento temprano antes de que la pérdida visual, el deterioro de la retina, avance. El edema en sus etapas iniciales es más fácil de ser revertido”.

Desde SARyV destacan la importancia que tiene el abordaje multidisciplinario a la hora de prevenir y/o tratar esta afección. Si bien quien diagnostica y trata el edema macular diabético es el médico oftalmólogo, haciendo uso de una serie de elementos para detectar el estadio del mismo, el médico diabetólogo tiene un rol central, que se apoya en otros profesionales de las subespecialidades para atender todas las manifestaciones de la enfermedad (oftalmólogos, nefrólogos, cardiólogos, nutricionistas, etc.). “El trabajo y la conexión entre los subespecialistas es fundamental para un correcto abordaje tanto de la diabetes como del EMD” asegura el especialista.

Una vez detectado el EMD, es importante comenzar con los tratamientos correspondientes para evitar que empeore la condición del paciente. El objetivo de los mismos es evitar el deterioro de la mácula, reduciendo el edema antes de que este se cronifique y el daño sea irreversible. “En función del tipo de edema que presente el paciente, se determina el abordaje. Cada profesional establece un esquema de tratamiento personalizado de acuerdo a las características particulares de cada caso”.

“Actualmente contamos con diferentes opciones terapéuticas para tratar el EMD, que reducen el daño y disminuyen el riesgo de progresión. Entre estas opciones se encuentran las inyecciones intravítreas de corticoides, las inyecciones intravítreas de drogas antiangiogénicas, la fotocoagulación láser y la cirugía. Lo que se indique en cada caso va a depender de las características clínicas o específicas de cada paciente” aclara Irós. Sin embargo, es importante destacar que el tratamiento de la enfermedad ocular debe ir siempre acompañado de un correcto tratamiento a nivel sistémico. “De nada sirve un tratamiento estricto a nivel ocular si el cuidado del paciente en general no es bueno” concluye el doctor.

[1] 4° Encuesta Nacional de Factores de Riesgo. Disponible en https://www.indec.gob.ar/ftp/cuadros/publicaciones/enfr_2018_resultados_definitivos.pdf

[2] Informe mundial sobre diabetes, Organización Mundial de la Salud. Disponible en: https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/254649/9789243565255-spa.pdf

Periodista.Editora marcelafittipaldi.com.ar. Ex-editora Revista Claudia, Revista Telva España, Diario La Nación, Diario Perfil y revistas femeninas de la editorial

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