“Sonó el teléfono y era la mujer de Ralph Lauren”: la anécdota de Pablo Massey que resume el vértigo de su carrera
“Me dicen que están viniendo en un rato y que si podía hacer una Quiche Lorraine… en 25 minutos hice la masa, el relleno y todo. Después entraron a la cocina a felicitarme.”
El cuarto capítulo de la tercera temporada de Ángeles y Demonios ya se estrenó y tiene como protagonista al reconocido chef Pablo Massey, en una conversación íntima y sin filtros con Angie Landaburu donde repasa su historia personal, su carrera y los momentos de mayor presión dentro de la cocina.
Durante el episodio, Massey recuerda una de las situaciones más intensas de su trayectoria: cuando recibió una llamada inesperada de la familia de Ralph Lauren mientras trabajaba en el exterior. La consigna era clara y desafiante: preparar una Quiche Lorraine en tiempo récord y con modificaciones específicas.
“Yo ya tenía hielo que me corría por las venas. Era todo muy rápido, mucha presión, pero salió perfecto.”
A lo largo de la charla también repasa sus comienzos en la gastronomía, en una época en la que ni siquiera existían escuelas de cocina en Argentina, y cómo fue su aprendizaje trabajando junto a Francis Mallmann a fines de los años 80.
“Había mucho estrés: los tiempos, los mozos, los cubiertos… y además venían personalidades todo el tiempo.”
Algunas definiciones que dejó Pablo Massey en el episodio:
- “Nunca fui a una escuela de cocina… en ese momento directamente no existían.”
- “La cocina es muy sacrificada: mientras todos descansan el fin de semana, vos estás trabajando.”
- “Me lancé a todo.”
- “Valoro mucho a la gente que me apoyó cuando yo tenía cero trayectoria.”
- “Fui un demonio en miles de relaciones… pero también tuve la suerte de conocer gente maravillosa.”
En la entrevista, Massey reflexiona sobre el sacrificio que implica la profesión, los años que pasó trabajando en el exterior y la decisión de volver a Argentina.
- “Nunca pensé en irme para siempre. Volví porque quería compartir todo lo que había aprendido.”
También recuerda los viajes que realizó junto a Mallmann por el mundo, promoviendo la carne argentina y abriendo nuevos mercados, una etapa que describe como un aprendizaje constante.
- “Francis es alguien a quien admiro muchísimo. Fue como un hermano mayor para mí.”
El chef también repasa uno de los hitos de su carrera: la apertura de su primer restaurante en los años 90, que rápidamente se convirtió en un éxito y marcó el inicio de una trayectoria que lo mantuvo vigente durante décadas.
Hoy, con nuevos proyectos gastronómicos en marcha —incluyendo desarrollos en Punta del Este—, Massey sigue apostando a reinventarse y a formar equipos que busquen ir más allá de la zona de confort. Incluso referentes de la industria, como Nicolás Catena Zapata, han destacado esa capacidad.
En el plano personal, el chef también se anima a hablar de uno de los vínculos más importantes de su vida: su hija.
Massey cuenta que conoció a su hija, Juana, cuando ella tenía apenas un año, y que con el tiempo fueron construyendo un vínculo muy especial.
- “Me hice amigo de ella cuando tenía ocho o nueve años. Hoy somos muy cercanos.”
Entre historias de cocina, aprendizajes, errores y momentos de éxito, el chef muestra un costado poco conocido de su vida y su carrera, en una charla profunda y honesta donde deja ver sus verdaderos ángeles y demonios.
Marcela Fittipaldi
Periodista.Editora marcelafittipaldi.com.ar. Ex-editora Revista Claudia, Revista Telva España, Diario La Nación, Diario Perfil y revistas femeninas de la editorial
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