Salud

Veganismo y fertilidad: la ciencia detrás del plato cuando buscas expandir la familia

Por la Lic. Maite Maller (MN 11248). Nutricionista en Halitus Instituto Médico. Creadora del programa HaliGut, enfocada en fertilidad, microbiota y nutrición antiinflamatoria

Elegir una alimentación basada en plantas es, para muchos, una de las decisiones más conscientes y transformadoras de sus vidas. Sin embargo, cuando aparece el deseo de gestar, surgen las preguntas de siempre: ¿Podrá mi cuerpo nutrir una nueva vida sin productos de origen animal? ¿Qué pasa con mis hormonas?

 

Lejos de los extremos —el mito de que es un camino imposible para la fertilidad o la falsa creencia de que cualquier combinación de vegetales es automáticamente perfecta sin planificación—, la ciencia tiene respuestas claras. Y la buena noticia es que, con una estrategia bien pensada, comer plantas y buscar un embarazo son excelentes aliados.

Para entender cómo impacta la comida en la fertilidad, tenemos que mirar qué pasa a nivel celular. Tanto en los óvulos como en los espermatozoides, el estrés oxidativo (el desgaste que causan los radicales libres a las células) y la inflamación de bajo grado son dos de los grandes obstáculos para la salud reproductiva. Aquí es donde la alimentación basada en plantas brilla con fuerza.

¿Por qué ocurre esto?

  • Un escudo antioxidante: Al comer una gran variedad de colores en vegetales y frutas, incorporamos polifenoles y antioxidantes naturales que protegen el material genético de las células reproductoras frente al envejecimiento prematuro.
  • Azúcar en sangre bajo control: La fibra soluble presente en la avena, las legumbres y las semillas frena los picos bruscos de glucosa. Esto es clave, por ejemplo, para regular los ciclos menstruales y mejorar la calidad ovocitaria en condiciones como el Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP).
  • Menos inflamación: Las grasas saludables (como las del aceite de oliva, la palta y los frutos secos) modulan la respuesta inflamatoria del cuerpo, creando un «terreno» mucho más receptivo y amigable para la implantación.

Nutrientes que no se negocian

Una alimentación basada en plantas es sumamente rica en vitaminas, minerales y fitonutrientes, pero la biología humana tiene requerimientos específicos que debemos blindar cuando nos preparamos para buscar un embarazo. No se trata de prohibir, sino de estrategia nutricional:

  1. Vitamina B12 (La innegociable): No existe en el reino vegetal de forma activa. Su suplementación es obligatoria. Su déficit no solo puede generar fatiga, sino que está vinculado con alteraciones en la división celular y mayores riesgos en el desarrollo embrionario temprano.
  2. Hierro biodisponible: Las mujeres en edad fértil necesitan mantener buenas reservas de hierro (ferritina). El hierro de origen vegetal se absorbe un poco más lento, pero tiene una solución científica muy simple: combinarlo siempre con vitamina C (exprimir limón en las lentejas, sumar morrón crudo o un kiwi de postre) y separar el consumo de té o café de las comidas principales (ya que bloquean su absorción).
  3. Ácidos grasos Omega-3 (EPA y DHA): Las nueces, la chía y el lino aportan un nutriente previo (ALA), pero nuestro cuerpo realiza una conversión muy baja a DHA y EPA, los ácidos grasos esenciales que el cerebro y la retina del futuro bebé demandan. En esta etapa, la ciencia avala el uso directo de suplementos de aceite de microalgas para asegurar niveles óptimos sin depender del pescado.
  4. Vitamina D y Zinc: Claves en la regulación hormonal femenina, la correcta implantación y la movilidad y calidad espermática en los varones. Su control en sangre y posterior ajuste son fundamentales.

La clave del éxito del veganismo y la fertilidad no es la improvisación, sino la planificación profesional.

Cuando el plato se llena de colores reales y se respaldan de forma inteligente aquellos nutrientes que la naturaleza no aporta por vía directa (como la B12), el cuerpo responde de la mejor manera posible. Al fin y al cabo, concebir es un acto biológico extraordinario: regalarle a nuestras células la mejor información nutricional es el primer paso para construir el futuro.

Imagen: Magnific.com

Periodista.Editora marcelafittipaldi.com.ar. Ex-editora Revista Claudia, Revista Telva España, Diario La Nación, Diario Perfil y revistas femeninas de la editorial

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