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El barón de Rothschild enseña su palacio

El palacio de una de las grandes familias aristrocráticas de Reino Unido, expone ahora su ingente archivo y exposiciones de arte contemporáneo en una nueva galería.
Para los Vanderbilts, Astors y Rockefellers, el espejo en el que mirarse eran los Rothschild. Familia clave tras la Revolución Industrial, también marcaba la pauta estética, hasta el punto de que existía el goût (gusto) Rothschild. Se caracterizaba por la grandiosidad y el sofisticado interiorismo -tirando hacia el horror vacui- de sus residencias, entre las que había un referente indiscutible: Waddesdon Manor, en el Reino Unido. Reyes, presidentes, grandes banqueros… Todos ansiaban que les invitaran al menos a tomar el té en sus afrancesados salones.Aunque da la sensación de que se habla de aquella tatarabuela muerta hace décadas, esta casa sigue muy viva. Con más de 300.000 visitas al año, es una de las joyas del National Trust, la ONG que vela por la buena salud de los monumentos británicos, y que no tiene un equivalente en España. Gran parte de la «culpa» recae sobre Jacob de Rothschild (29 de abril de 1936), el propietario y administrador de esta finca, que lleva abierta al público desde los años 50 (el acceso cuesta unos 20 €). «Estamos siempre haciendo cosas distintas. Soy de esa clase de personas», afirma este inquieto filántropo e influyente banquero. Entre otros muchos cargos, ostenta la presidencia de Rit Capital Partners, fondo de inversión registrado en la Bolsa de Londres y que maneja unos activos valorados en más de 2.000 millones de euros.
Jacob de Rothschild , propietario y administrador de la finca.
Jacob de Rothschild , propietario y administrador de la finca.
NOVEDADES. La última incorporación a Waddesdon es Windmill Hill, un complejo de diseño minimalista donde antes se encontraban las vaquerizas y que es el nuevo depósito del ingente archivo de la rama británica de la familia. Recién abierto para su segunda temporada pero aún semivacío, este edificio de acero y roble inglés también funciona como sala de exposiciones de arte contemporáneo. El cuarto barón de Rothschild no se puede mostrar más entusiasmado: «Creo que lo estamos haciendo muy bien».Tras completar un largo proceso de humidificación, sus baldas acogerán el material documental de la Fundación Rothschild con base en Ginebra (Suiza), junto con el que guarda la propia mansión de Waddesdon, que recorre las vidas de las cuatro generaciones que han vivido entre sus muros. «Es una información ingente. Cubre todo tipo de temas, desde los más serios hasta los más mundanos», señala Jacob. En el segundo grupo se encuentran tratados enológicos, de horticultura, de arte… Hasta se encuentra un manual de protocolo para las visitas de la reina Victoria.Los que vengan con la sola idea de estudiar el archivo tendrán difícil no distraerse entre tanta obra de arte. «No hemos podido resistirnos a comprar más». A las piezas de primeras figuras actuales como Anish Kapoor, los hermanos Campana o Andy Goldsworthy, que Jacob ya tenía en la propiedad, se suman ahora dos instalaciones monumentales encargadas específicamente a Richard Long para la entrada y para la sala de lectura.El barón heredó la casa de su prima Dorothy en 1988, y con su entusiasmo (y financiación) ha hecho que viva una segunda época dorada. «Amo Waddesdon. Ha sido una alegría poder hacer todo esto», dice Jacob, quien trata de pasar la mayoría de los fines de semana allí en compañía de su mujer, Serena. Y remata: «En el siglo XIX mi familia construyó 44 palacios por toda Europa. Éste es el único que está abierto al público con su colección intacta. Así que no hay otro lugar mejor para ver cómo mis antepasados vivían y coleccionaban».Más info: www.waddesdon.org.uk

Periodista.Editora marcelafittipaldi.com.ar. Ex-editora Revista Claudia, Revista Telva España, Diario La Nación, Diario Perfil y revistas femeninas de la editorial

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