Crítica “El Ocaso de un Estafador” por Marcela Fittipaldi

“El Ocaso de un Estafador”, versión libre de la obra “Juan Gabriel Borkman” de Henrik Ibsen.
Protagonistas Edgardo Moreira -Juan Gabriel Borkman-, Silvia Pérez -Ema-, Mónica Salvador -Brunilda-, Denise Gómez Rivero -Ana- y Alejo De Santis -Guillermo Foldal- bajo la dirección de Marcelo Velázquez y producción de Juan Iacoponi.

El señor Juan Gabriel Borkman era un director de Banco. Pero además se encargaba de realizar la tarea que hoy se lo definiría como un asesor financiero con rasgos muy claros de sobrevalorar sus propias capacidades intelectuales. Por lo tanto, sugerirá a la mayoría de sus clientes a que hagan determinadas transacciones que los llevarán a perder hasta sus últimos centavos.  Como resultado: la cárcel durante 7 años y su familia arruinada tanto en su poder adquisitivo como así también en su prestigio.

Además, Juan Gabriel debió decidir, años atrás, entre dos hermanas, Ema y Brunilda. Como no podía ser de otra forma eligió a la inhumana Brunilda, quien nunca le perdonó la humillación a que se vieron sometidas tras sus resonados fracasos. Las dos mujeres no sólo se disputaron marido en su momento, sino que ahora lo hacen por la joven Ana debatiéndose la maternidad biológica de Brunilda con la afectiva de Ema, que le tuvo a su cuidado durante años. Mientras tanto, Borkman luego de cumplir su condena, se refugia en el piso superior de la casa durante años rezongando su desgracia siendo visitado cada tanto por quien fuera su asistente durante esos años de liderazgo, Guillermo Foldal.

Los personajes discuten con vehemencia el derecho a defender sus sueños. Una lucha dolorosa, cargada de amargura, plena de reproches. Borkman sueña con el regreso a la cúspide, el éxito y el reconocimiento, un resurgir de las cenizas fundamentado en la nada. Igual de disparatado es lo que anhela Brunilda, la rehabilitación de nombre y fortuna a través de su hija. A su vez Ema, gravemente enferma, pretende llenar lo que le queda de vida con los rescoldos del viejo amor de Juan Gabriel y con la esperanza de materializar su maternidad siempre incompleta.

En ese mar de sueños irrealizables surge el ímpetu de Ana, una joven resuelta a vivir su propia vida quien busca liberarse de mandatos familiares y luchar por sus ideales.

Edgardo Moreira -Borkman-cuenta con la extraordinaria capacidad de retratar a un personaje con sólo las palabras que pronuncia, unos pocos detalles en sus movimientos o sus gestos. El talento para poner al espectador en situación, darle a conocer hechos que no ocurren en escena pero que son decisivos para entender lo que se cuenta. Todo eso lo hace con convicción e invita a sumergirse en el interior de un argumento sin dificultad desde el principio. También se cuenta con un personaje rico, interesante, aunque quede limitado a apariciones muy breves y casi colaterales, como el agradable y simpático asistente Guillermo Fodal -Alejo De Santis-. Cabe destacar la destreza de ambos para convocar unas gotas de ironía en medio de la tragedia.

EL CULTURAL SAN MARTIN 
SALA B
Sarmiento 1551

FUNCIONES 
MARTES DE MAYO 20.30 HORAS
MARTES Y MIERCOLES DE JUNIO 20.30 HORAS

Marcela Fittipaldi

One Response to Crítica “El Ocaso de un Estafador” por Marcela Fittipaldi

  1. Fernando dice:

    Hermosa obra, “dura” y dramática. Si bien hubo inconvenientes ajenos a la obra, la actuación de cada uno es sublime. No soy hombre de teatro pero logró emocionarme y meterme en la historia. La recomiendo!

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