DESDE MARZO, LUNES 20 HS. EN EL TEATRO DEL PUEBLO
Compañía Seremos presenta a modo de díptico con la renombrada obra Seré, una reversión de esta obra tan necesaria para estos tiempos:
EL CORAZÓN DEL MUNDO
Una obra de Santiago Loza
Con dirección de Lautaro Delgado Tymruk y Sofía Brito
Actúa Guillermo Angelelli
(Premio Trinidad Guevara Trayectoria 2025)
Un hombre camina de noche por la vereda y es golpeado de un palazo por un vagabundo. Cae, pero antes de llegar al piso su cuerpo estalla, se triplica, vive en un instante tres vidas distintas. O quizás más. Nace y muere y vuelve a nacer en otros cuerpos. A veces es uno y a veces es toda la humanidad.
Actor: Guillermo Angelelli
Diseño de luces: Ricardo Sica
Asistencia de dirección: Mariano Mandetta
Dibujo del afiche: Matías Iván Delgado
Realizador de la pantalla Pepper Ghost: Cristian Matías Amaya
Asesoramiento visual: Paula Cotton, Sebastián Zavatarelli y Fede Castro
Producción general: Compañía Seremos
Equipo del Film holográfico
Dirección: Lautaro Delgado Tymruk
Asistente de dirección: Violeta Palukas
Dirección de fotografía: Leonardo Pazos
Eléctrico y gafer: Jerónimo Prieto
Directora de Arte: Abigail Cohen
Asistentes de arte: Juliana Capparelli y Arlene Campbell
Vestuario: Laura Cacherosky
Asistente vestuario: Magdalena del Mar Rodríguez
Maquillaje y peinado: Alberto Moccia
Montaje: Nicanor Loreti, Fernando Szurman, Roly Rauwolf
Producción: Felicitas Luna
Asistente de producción: Silvia Oleksikiw
Sonorización: La máscara de las voces
Actuación en film holográfico: Facundo Delgado, Matias Delgado, Sophia Beretta Delgado, Anabella Bacigalupo, Arlene Campbell, Juliana Capparelli, María Cristina Cernuda, Abigail Cohen, Gabo Correa, Micaela Cortina, Magdalena Del Mar Rodriguez, Natacha Delgado, Mercedes Domínguez, Juan Marcelo Duarte, Diego Gentile, Juan Pablo Gómez, Simón Avila Muñoz, Nicolás Herzog, Eliana Kern, Maya Kim, Felicitas Luna, Armenia Martinez, Gustavo Martínez, Jose Mehrez, Florencia Méngoli, Sang Min Lee, Alberto Moccia, Filiberto Mugnani, Lorena Muñoz, Alberto Navarro, Silvia Oleksikiw, Violeta Palukas, Manuel Pandelo, Deborah Petersen, Jorge Prado, Jerónimo Prieto, Javier Puebla, Adrian Pugach, Brenda Pugach, Corina Romero, Celeste Silanes, Alejandro Star, Chang Sung Kim, Alicia Tymruk, Susana Varela
Agradecimientos: Marco Bailo, Templo Limón, Ezequiel Rodriguez, William Prociuk, Andamio 90, Alejandro Samek, Celina Yañez, Hector Bordoni, Andrés Binetti, Teatro del Pueblo,
Con el apoyo de: Sagai, Ala Norte, Mulata Films, Subterranea Films, Casa Honduras.
Producción general: Compañía Seremos
Dirección general: Lautaro Delgado Tymruk y Sofía Brito
Estreno: 5 de mayo de 2025/ Reestreno: 2 de marzo 2026
Funciones: lunes 20 hs.
Duración: 60 minutos
TEATRO DEL PUEBLO
Lavalle 3636, CABA, Reservas: 1141681505
Web: http://www.teatrodelpueblo.
Entradas por Alternativa Teatral
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REDES DE LA CIA
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PRENSA:
MUY BUENA. El juego de un único cuerpo presente y múltiples ausentes
Entre un efecto cinematográfico y algunos juegos de la magia, la puesta construye una trama fantástica que deja al espectador perplejo ante una humanidad herida
Angelelli pone al servicio del texto de Loza una oscuridad y densidad dramática, que se ve acompañada por un cuerpo que se mueve casi ritualmente por el espacio, como si tuviera que seguir una sutil e imperceptible coreografía invisible. Así, entre ese efecto cinematográfico y algunos juegos provenientes de la magia, El corazón del mundo va construyendo una trama fantástica, que nos deja perplejos ante una humanidad herida. La iluminación de Ricardo Sica es fundamental para poder lograr con eficacia los efectos y que, con el equilibrio perfecto entre visibilidad y opacidad, aquello que tenemos frente a nuestros ojos deje de depender exclusivamente de la materialidad escénica, para volverse puro fantasma. La reflexión dramatúrgica de Loza encuentra así en esta nueva versión una interesantísima adaptación escénica, que se sirve de múltiples lenguajes para crear, con eficacia, esa mágica reflexión.
Federico Irazábal, La Nación
«El corazón del mundo» es un poema en escena, en acción. Un hombre que de pronto, golpeado por otro, deviene muchos. Muchos tiempos, edades, lenguas, culturas. Todos so n en un solo hombre, un solo actor entre sombras y fantasmas. Vi la obra como se escucha un poema, entregada a la emoción, sin pedir coherencia o explicación. Y recién cuando el ritual terminó, envuelta en la experiencia, empecé a pensar.
Elsa Drucaroff
La puesta de El corazón del mundo es pura poesía. Generan un clima mágico donde nada es obvio, todo es poético, cada imagen, cada texto, cada movimiento o decir se multiplican y alcanza una dimensión soñada para el espectador. Felicitaciones!
Pablo Gorlero
Un corazón que es un programa de mano de una obra que pone el corazón en una mano. Guillermo Angeleli desarma el suyo en un instante, siempre a un milímetro del estallido. Los lunes también hay teatro (y vale la pena aprovecharlo).
Daniel Cholakian
Me gustó mucho ver a Guille, me quedo impregnado él y todo su relato. Como si hubiera visto la vida de alguien que murió, y que no entiendo por qué cosa rara yo entiendo lo que sintió o pensó cuando murió. Se me quedaron muy grabadas la imágenes, pero como si hubiera visto otras más, que no vi. Me gustó mucho todo lo proyectado, me pareció muy lindo como está filmado, la calidad con la que actúan. Calidad quiero decir cuál es la calidad o sensación de esos actos. Los que pasas como nada, y quedan grabados, como con ácido, como el ácido de la manzana que se oscurece. Guille tiene un tono perfecto, frágil, claro y sin ninguna pretensión de nada. Como con la emoción de explicar un accidente. Como cuando alguien en la calle explica un accidente que recién paso y del cual fue parte. Me gustó mucho.
Valeria Bertuccelli
No sabría hacer una reseña que esté a la altura del espectáculo (espectáculo?) que vi ayer…Viaje… Odisea… Indagación en las profundidades del alma… Qué audacia fenomenal la de los directores Lautaro Pablo Delgado y Sofía Brito para poner en escena la misteriosa y fantástica obra de Santiago Loza. Y qué elección tan acertada la de Guillermo Angelelli como actor… demiurgo… oficiante… poeta del cuerpo y la voz, cuya entrega y presencia conmueven desde el instante cero, ahí sentado, expuesto, haciendo ¿nada? Perdón, las palabras resultan inútiles para describir la grandiosidad de esta ceremonia que oficia. Hasta el programa con la delicadeza de un origami nos dice que lo que vamos a ver es algo delicada y sutilmente especial, que gracias a la tecnología holográfica y la magnífica actuación de Angelelli, se vuelve pura magia. Vayan a verla señoras y señores!!!
Noemí Morelli
El corazón del mundo es un viaje teatral que desborda los límites de lo imaginable. La obra envuelve al espectador en un espacio donde la realidad se fragmenta y se multiplica, y cada instante parece contener vidas enteras. La dramaturgia de Santiago Loza, de alta precisión dramática y fuerte carga discursiva, sostiene el pulso de la historia con una intensidad que no decae, convirtiéndose en la base firme sobre la que todo se edifica. Guillermo Angelelli construye una interpretación de gran equilibrio entre intensidad y sensibilidad, capaz de transmitir emociones profundas y dar vida a un relato que se expande en múltiples direcciones. Su trabajo, delicado y potente a la vez, sostiene la complejidad del texto y lo potencia. La dirección de Lautaro Delgado Tymruk y Sofía Brito, meticulosa y precisa, guía el recorrido con ritmo y cuidado, potenciando la fuerza del dispositivo escénico, que además de ser original resulta sumamente efectivo. A ello se suma un tratamiento cinematográfico y lumínico que otorga una vitalidad singular y profundamente original a la puesta. El resultado es una obra con el sostén de una dramaturgia sólida y una puesta en escena admirable, cuyo impacto permanece más allá de la sala. Al salir, lo que queda no son solo imágenes, sino la experiencia de haber cruzado un umbral: de la ficción hacia una verdad que interpela.
Claudia Picovsky, Teatreando
En la intimidad de la pequeña sala del Teatro del Pueblo, El corazón del mundo de Santiago Loza se despliega como una experiencia sensorial y poética que va más allá del texto. Bajo la dirección de Lautaro Delgado Tymruk y Sofía Brito, la puesta en escena se convierte en una exploración emocional, donde lo político y lo íntimo se entrelazan con delicadeza e intensidad. Brito y Delgado proponen una estética de lo contenido, donde nada está de más, y todo lo que se omite habla tanto como lo que se muestra.Pero es Guillermo Angelelli quien se convierte en el verdadero corazón del mundo que se presenta ante nosotros. Su actuación es de una humanidad desgarradora y, al mismo tiempo, profundamente contenida. Con una gestualidad mínima y una voz que se quiebra en los momentos justos, logra transmitir una interioridad compleja, frágil y poderosa. Su presencia escénica sostiene y potencia cada escena, volviéndose indispensable para la arquitectura emocional de la obra. Angelelli no actúa: habita, respira y nos hace transitar con ella un viaje donde el dolor, la memoria y la ternura se abrazan sin estridencias. El corazón del mundo es una propuesta delicada pero punzante, que invita a repensar los afectos, las ausencias y el modo en que se narran las historias más íntimas desde un escenario. Una joya para descubrir en la cercanía de un teatro que, desde su fundación, supo ser testigo del riesgo artístico y la profundidad humana. ¡Muy bueno!
Meche Martínez, Bitácora en Actos
https://bitacoraenactos.
En un sueño que atraviesa la obra, el protagonista solo se despierta antes de caer al piso, y ninguna de las personas que aparecen son quienes creemos que son; todas funcionan como proyecciones de nosotros mismos. Este mecanismo es un punto fundante: revela que lo que habitualmente percibimos como otros es en realidad un espejo de nuestra propia vida, de nuestros deseos, miedos y recuerdos. La caída, el estallido y la multiplicidad se viven también como un viaje hacia nuestro interior, donde lo que vemos y sentimos nos conecta con lo más profundo de nuestra humanidad. La puesta se mueve en un terreno liminal. Un espacio liminal es un lugar de transición, un umbral entre dos estados o lugares distintos, que evoca una sensación de ambigüedad, inquietud o surrealismo. Así, la obra habita ese umbral: entre la vida y la muerte, entre lo uno y lo múltiple, entre lo humano y lo cósmico. Luz, sonido y cuerpo amplifican lo simbólico y lo real, haciendo que el espectador habite, aunque fugazmente, la expansión de la conciencia y del sentir. El corazón del mundo es, al fin y al cabo, un teatro en expansión, y que recuerda que todo estallido —aun el más intenso— puede contener el germen de un origen.
Paula Rojo, Agencia Paco Urondo
Teatro fantasmático
Qué actor excelente que es Guillermo Angelelli. Poeta de la palabra y del cuerpo. El hombre perfecto para esta historia de fantasmas, irreal, que escribió Santiago Loza con la dirección excelente de Lautaro Delgado Tymruk y Sofía Brito. Un trabajo de interpretación milimétrico en el que Angelelli logra condensar toda la emocionalidad, sensibilidad y expresión en un cuerpo solo, en un diálogo casi onírico con el espacio y las imágenes fantasmagóricas que parpadean y se desplazan por el espacio. Una partitura de acción perfecta que solamente artistas del talento de Angelelli pueden sostener con semejante exactitud mientras mantiene vivas sus emociones. Relato fantástico, caótico, que por momentos no se entiende pero es hipnótico. No podés dejar de mirar un segundo el escenario. El diseño de luces de Ricardo Sica es excelente y es el gran coprotagonista en toda esta maquinaria visual para que entremos en el truco, juguemos el juego de ver a un actor interactuar con espectros.Extraña. Original. Una propuesta única.
Hernán Salcedo, Blog Teatro
https://blogteatro.substack.
Qué pedazo de actor es Guillermo Angelelli. Lo confirmé viendo El corazón del mundo en el Teatro del Pueblo, una obra que no se limita a ser teatro: es experiencia, es clase de actuación y es viaje hacia lo invisible. El texto de Santiago Loza sabe de esas grietas donde lo cotidiano se abre a lo infinito. Y la dirección de Lautaro Delgado Tymruk y Sofía Brito entiende que la clave es no saturar: darle espacio al misterio, dejar que lo que no se ve pese tanto como lo que está a la vista. El corazón del mundo es un recordatorio de que en una fracción de segundo puede caber la totalidad. Y que el teatro, cuando logra esto, nos abre mundos que siguen latiendo mucho después del aplauso.
María Petraglia, Desde mi butaca
https://desdemibutaca5.
Una pieza de fantasmas para cuestionar nuestra realidad
Entre lo real y lo onírico se despliega la acción. Una obra de hologramas. Los recursos escenográficos y de sonidos son escasos, los justos y necesarios para terminar de transportar al espectador a la escena representada. La iluminación es la que se destaca. Es a partir de su dirección y exactitud que se juega con lo que vemos y lo que sabemos se esconde. Delicada y brutal, desconcertante, genera una contemplación hipnótica. Espectros, imágenes que parpadean, movimientos leves, voces, evocaciones. Se destaca la interpretación —muy gestual y dramática— de Guillermo Angelelli. No solo la obra requiere de todo su potencial para atrapar con el monólogo, sino que necesita mucha precisión.
Candelaria Penido, Mateo
https://leemateo.com.ar/?p=
EXCELENTE. El texto de Santiago Loza rebosa de poesía. Las escenas están muy bien acompañadas por los efectos de sonido, la música y del diseño de iluminación, bajo la acertada dirección de Delgado Tymruk y Brito. Guillermo Angelelli presta su cuerpo a los fantasmas de esa vida, y de las posibles vidas alternativas con sobriedad y con la delicadeza justa para que el texto traspase la pantalla, y la frontera que lo separa del público, logrando conmoverlo. El corazón del mundo es la experiencia de que el mundo que construimos es un gran teatro en el que podemos metamorfosearnos, viajar en el tiempo, romper las formas ateridas y anquilosadas que suele tomar el cuerpo y de que también somos uno en la singularidad con que lo habitamos. Es abrirse a ser tocado por el corazón mismo del teatro, por el maravilloso prodigio que es. El corazón del mundo es una bella elegía al milagro de lo vivo de la lengua en el cuerpo, es dejarse arrobar por la experiencia sublime de la poesía encarnada.
Carla Leonardi, Ociópatas
https://ociopatas.com/2025/09/
Uno y todos
Lautaro Delgado Tymruk y Sofía Brito tomaron un cautivante texto de Santiago Loza y lo convirtieron en una ceremonia teatral que conjuga lo cinematográfico y el ilusionismo. La puesta, de poderoso impacto visual y reminiscencias oníricas, conduce al público a un universo donde lo imposible es posible y viceversa. La interpretación de Angelelli es magistral. El público es testigo de una invocación, una puerta a lo desconocido que necesita ser desentrañada con ojos de niño. El diseño de luces de Ricardo Sica comprende a la perfección el espíritu de la obra y le otorga un toque fantasmagórico, de misterio. En este retorno a la escena por demás auspicioso, «El corazón del mundo» convoca a los espectadores a obturar todo atisbo de racionalidad y dejarse llevar por esta reunión hipnótica. Queda bajo estricta responsabilidad del público seguir estos preceptos.
Cecilia Inés Villarreal, El Caleidoscopio de Lucy
https://elcaleidoscopiodelucy.
La propuesta inquieta y fascina. ¿Cuántos somos dentro de nosotros mismos? ¿Cuántas vidas se esconden en una sola vida? ¿Podemos, en un instante, encarnar a la humanidad toda? Guillermo Angelelli sostiene con solvencia y sensibilidad este viaje multi fragmentado. Su cuerpo, su voz, sus transiciones mínimas, lo convierten en una criatura escénica única y angelada. La excelencia del equipo y la belleza inquietante del texto hacen de esta obra una experiencia valiosa, provocadora. El corazón del mundo se pregunta por lo esencial: ¿somos sólo esto que somos? ¿O, en el fondo, somos también lo que no llegamos a ser, lo que fuimos, lo que otros fueron, lo que aún podemos llegar a imaginar?
Stella Matute, Tenerte al Tanto
https://tenertealtanto.
Teatro para mirar hacia dentro
La escenografía como atmósfera de la obra. Una puesta mínima, una experiencia íntima. El corazón del mundo no es una obra para ver en grupo ni para salir a festejar después. Es, más bien, una experiencia que pide compañía de a dos (incluso de uno mismo). Alguien con quien intercambiar lo que quedó resonando (incluso uno mismo), porque lo que sucede en escena tiene más que ver con lo que evoca que con lo que muestra. Uno de los temas que atraviesa El corazón del mundo es el de la memoria. No como una reconstrucción fiel del pasado, sino como una forma de vida. Lo que se recuerda no vuelve, pero se queda, y con eso hay que vivir. Hay algo despojado, hipnótico y a la vez cálido en esta obra, como si el silencio también pudiera ser una forma de compañía.
Lola López, El Café Diario
https://elcafediariook.com/el-
Angelelli realiza un trabajo realmente descomunal. Entra y sale de distintos cuerpos, situaciones diversas y reflexiona sobre cada hecho. Para ello cuenta con el sostén de una puesta igual de impactante. Podemos teorizar largamente sobre el sentido de la vida, de la oportunidad, la relación entre vida y muerte, causa y efecto. De todo eso habla “El corazón del mundo”. Un espectáculo único, diferente, con una actuación magistral de Guillermo Angelelli, sostenida por un equipo inmenso de personas que han intervenido en las diversas proyecciones con las que interactúa el protagonista. Por momentos realmente se produce esa “magia” que nos envuelve a todos.Creo que es mucho más de lo que pueda explicarse con palabras. Hay que verlo, presenciarlo y dejarse llevar por las imágenes y el texto que, sin duda, conducen a un viaje que nos conecta con vivencias individuales y colectivas que nos hermanan.
Mirta Mato, Eclecticamente Arte
https://eclecticamentearte.
Lo real y lo ilusorio construidos con un lenguaje audiovisual y lumínico sorprendentes.El cuerpo del actor, Guillermo Angelelli, en una interpretación muy notable, es revelador. El espectador que asista a esta obra atravesada por múltiples capas de sentido, participará de una especie de ritual. De ahí en más sólo nos resta actuar. Nuestra nutrida cartelera porteña nos otorga sólo certezas de la grandeza de nuestros artistas. Háganse el tiempo para ver teatro.
Patricia Carro, El Otro Imaginario
https://elotroimaginario.
La interpretación de Guillermo Angelelli es tan íntima y personal que atrapa desde el comienzo. Algo particular que al mismo tiempo remite a reflexiones universales. Un trabajo actoral de muchísima concentración, compromiso y vinculación emotiva con el texto. Una puesta en escena novedosa y atractiva a cargo de Lautaro Delgado Tymruk y Sofía Brito, que logran una atmósfera onírica y de interrogantes que aparecen y desaparecen al igual que los personajes. Un imperdible para quienes gustamos del teatro innovador y que invita a seguir cuestionándonos.
Valeria Argenzi, Circular de Arte
https://www.circulardearte.
En abismo
“Veo algo de ‘El Aleph’” (el cuento de Borges en el que un punto contiene el infinito) dice conmovida Elsa Drucaroff, mi querida amiga con quien vi “El corazón del mundo”. “Acá ese punto es el cuerpo, el yo”, intuyo. Maravillada, de camino a casa de golpe entreveo la obra en sí como Aleph y, en abismo, el infinito del teatro todo.
Martina Lopez Casado, La Espectadora Inquieta
https://www.instagram.com/p/
NOTAS Y ENTREVISTAS
Lautaro Delgado Tymruk y Sofía Brito dirigen «El corazón del mundo» y «Seré»
Las dos puestas forman un díptico de carácter experimental al que definen como «una conjunción de teatro, cine y magia».
Por María Daniela Yaccar, Página 12
https://www.pagina12.com.ar/
La reversión y un cuerpo poético
Contratapa en Perfil Espectáculos por Lautaro Delgado Tymruk
https://www.perfil.com/
«No quiero resistir sino persistir»
Entrevista a Lautaro, Sofía y Guillermo por Laura Gómez para revista Llegas
https://revistallegas.com.ar/
Sofía Brito entrevistada por Víctor Hugo Morales en La Mañana con VH en AM750
Sofía Brito entrevistada por Pablo Vázquez en Nacional Rock
https://radiocut.fm/audiocut/
Guillermo Angelelli entrevistado por Gabriela Romeo en Viva el Teatro en Radio Zonica
https://youtube.com/live/
Lautaro Delgado Tymruk entrevistado en Pulsión de Radio en Radio Zonica
https://www.youtube.com/live/
El corazón del mundo en revista Mira BA
https://issuu.com/aqui_la_
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Santiago Loza y Lautaro Delgado Tymruk se conocieron estudiando en la Carrera de Dramaturgia de la EMAD. Hace un tiempo Loza le pasó la obra para que la lea. Lautaro decidió dirigirla. Se dispuso trabajar con un dispositivo de ilusión óptica que cree algo similar al efecto producido por los hologramas: presencias flotando en la escena del teatro que no están. Comenzó a ensayar la obra y a filmar en paralelo. Se creó un equipo de montaje teatral ensamblado a un equipo de rodaje con más de 40 actores y actrices.
Su formación como actor y en dirección cinematográfica lo ayudaron a afrontar el desafío. Y también su conocimiento en el mundo de la prestidigitación. La obra es artesanal. Es también un experimento, un laboratorio que permite el juego de energías desatadas. El estreno de la obra fue en octubre del 2019.
Pasaron casi 6 años desde aquel entonces. Pasó la pandemia. La obra sólo pudo hacerse algunos meses. Lautaro convoca a Sofía Brito para volver a hacerla pero codirigirla junto a ella y rediseñar la puesta, alterarla. Previo a esto habían codirigido la obra Seré que fue muy bien acogida por la crítica, el público y además fue seleccionada en el FIBA 2024. Ahora, como dupla creativa que trabaja en colaboración, deciden trabajar con el actor y maestro de teatro antropológico Guillermo Angelelli.
Palabras de Lautaro Delgado Tymruk
Lo que verán en la obra no es real. O quizás sí, nunca lo sabremos. Verán el estado de inconsciencia del sujeto golpeado o su alma sumergiéndose en distintos cuerpos. Siendo testigo de su muerte, de su nacimiento. Por las bambalinas de la vida. Observando el flujo vital. El corazón del mundo. Quise generar una obra de umbrales, donde pueda verse una constelación de dimensiones; donde los actores puedan entrar y salir de cuerpos. Cuerpos que transitan su drama. Lo único que tienen. Investigué diferentes tipos de ilusiones ópticas. Llegué a un efecto anterior al holograma, el efecto ‘Pepper Ghost’, un antiguo truco de magia que se utilizaba en los teatros antes de 1900 para hacer apariciones de gente a través de un sistema de reflejos. Lo más parecido a trabajar con fantasmas. El nuestro es entonces un teatro fantasmal. Teatro fantasmático. De presencias. Será lo más parecido a crear una tercera dimensión. La que se crea entre la relación entre la primera (la real) y la segunda (la virtual). En esa relación se creará la otra, una terceridad. Y así, gracias al enorme trabajo de un equipo talentosísimo y metódico, mis tres pasiones, el teatro, el cine y la magia, confluyen en escena.
Aquí la pregunta más importante. ¿Por qué reestrenarla casi 6 años después? Porque creemos que ese hombre que es golpeado en escena somos todos nosotros. Es este presente oscuro y desamorado el que nos golpea. El capitalismo más salvaje y deshumanizado cosificando a los sujetos. Necesitamos urgentemente un despertar existencial del humano alienado. Decidimos crear un díptico. El corazón del mundo y Seré deben leerse juntas a modo de conjuro. Así como Seré decimos es un manual de supervivencia El corazón del mundo es un manual para despertar. Los dos obras como cuerpos poseen vasos comunicantes compartidas. Serán un espejo delante del otro. Una puesta en abismo.
Teatro de restos. ¿Una obra que ya se hizo puede volver a hacerse utilizando los restos de la puesta anterior? ¿En qué se transforma? ¿Qué media entre el actor y el público además de la pantalla?
Palabras de Santiago Loza
Una puesta que se vincula con los orígenes de la imagen cinética. El corazón del mundo tiene algo de acto de espiritismo, relato visual de fantasmas y apariciones. Un juego con una lógica delirante donde aparecen visiones que pertenecen a los sueños, los más bellos y también los terribles. Es un espectáculo artesanal y sofisticado; un mecanismo de una belleza sombría que nos toma por completo. Un intérprete que con eficacia y una enorme entrega emocional, logra conmover. El corazón del mundo es una puesta que nos lleva a los ritos del primer asombro. Genera espacialidad y resonancias a ese texto, lo vuelve una experiencia extraña e íntima al mismo tiempo. Delicada y brutal, desconcertante, genera una contemplación hipnótica. Espectros, imágenes que parpadean, movimientos leves, voces, evocaciones. Como si resignificara un antiguo espectáculo de luces y sombras y lo presentara en un presente incierto; como si estuviésemos descubriendo todo por primera vez o recordando antes de un próximo final. El corazón del mundo es un espectáculo que experimenta en la forma con delicadeza y humor triste. Un viaje sutil, particular y entrañable.
Marcela Fittipaldi
Periodista.Editora marcelafittipaldi.com.ar. Ex-editora Revista Claudia, Revista Telva España, Diario La Nación, Diario Perfil y revistas femeninas de la editorial
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