Salud

Los expertos destacan la importancia de la vacunación antigripal anual

EL CLIMA EMERGE COMO ACTOR CLAVE EN LA TRANSMISIÓN DE LA INFLUENZA

Junto con otros factores ambientales, desempeña un rol determinante en la transmisión, evolución y comportamiento epidemiológico del virus.

Buenos Aires, JUNIO de 2026.- La influenza es el resultado de la interacción dinámica entre virus, ambiente y huésped, donde el clima emerge como un factor crítico subestimado que redefine la transmisión, la efectividad de las vacunas y la epidemiología global. Más de 100 expertos de América Latina reunidos recientemente en la cuarta edición del Flu Forum, resaltaron que la influenza es hoy un fenómeno complejo que va más allá de una infección respiratoria. En este contexto, explicaron que la dinámica del virus de la gripe excede lo biológico siendo hoy el clima y otros factores ambientales protagonistas también de su transmisión y comportamiento.

El clima se convierte en un actor silencioso pero determinante en la epidemiología de la influenza”, señaló la doctora María Luisa Ávila, pediatra infectóloga y ex ministra de Salud de Costa Rica. “Ese cambio climático que aumenta la humedad, que puede intensificar fenómenos como frentes fríos, lluvias excesivas o períodos de sequía, altera la estabilidad del virus: puede hacerlo más resistente en superficies o en las manos, o también más débil. Incluso dentro de un mismo país, el comportamiento del virus puede ser completamente diferente según la región”, explicó.

Según detalló, uno de los hallazgos más relevantes es el rol de la humedad absoluta, que puede explicar hasta el 50% de la transmisión y el 90% de la supervivencia viral, posicionando a los factores ambientales como determinantes clave en la dinámica de la enfermedad. En este sentido, la especialista subrayó que comprender estas variables es fundamental para diseñar estrategias de prevención más efectivas y anticiparse a posibles brotes.

La influenza es un virus altamente dinámico, con una capacidad de mutación constante que condiciona su comportamiento epidemiológico. “Todos los años vamos a tener una manifestación totalmente diferente de la influenza debido a su capacidad de adaptación”, explicó Ávila. Esta variabilidad se traduce en epidemias con características distintas según el contexto geográfico y climático, así como en diferencias en la respuesta inmunológica de la población.

Además, factores como los viajes internacionales, los cambios climáticos y la circulación simultánea de distintos subtipos virales contribuyen a acelerar su evolución. Sumado a esto, los aerosoles y el ambiente juegan un rol importante en la transmisión del virus de la gripe; la contaminación, el polvo atmosférico o los cambios climáticos pueden influir en la estabilidad del virus y en su capacidad de propagación. Además, el comportamiento del virus varía según el entorno biológico en el que se encuentra, lo que refuerza la importancia de considerar múltiples variables en el análisis de la enfermedad.

Los expertos coincidieron en que no todos los subtipos del virus responden de la misma manera a las condiciones ambientales. La combinación entre condiciones meteorológicas locales, características del virus y factores del huésped determina la dinámica de la influenza en cada región. Esto explica por qué los patrones epidemiológicos pueden variar significativamente incluso dentro de un mismo país.

Vacunación: herramienta central en un contexto dinámico

Frente a este escenario complejo, la vacunación anual sigue siendo la herramienta central de prevención. Sin embargo, su efectividad también puede verse influenciada por factores externos. En este sentido, el Dr. José Montes, director de Asuntos Médicos de CSL Seqirus para América Latina, destacó que “la vacunación antigripal sigue siendo una herramienta central de prevención, especialmente en contextos donde la circulación viral y los factores ambientales pueden modificar el riesgo de exposición”.

La vacuna puede ser muy buena, pero si la posibilidad de infectarme es muy alta, la tasa de protección puede disminuir en contextos de alta exposición”, explicó Ávila. Por este motivo, los especialistas enfatizaron la necesidad de un abordaje multidisciplinario y estrategias integrales que incluyan además de la vacunación anual, el monitoreo constante del virus. El riesgo de una nueva pandemia siempre está presente, tal como advirtió la doctora Ávila “el reloj de la pandemia hace tic tac, pero no marca la hora”.

En este contexto, comprender la interacción entre virus, ambiente y huésped no solo permite mejorar la prevención, sino también fortalecer las políticas de salud pública y la preparación frente a escenarios futuros.

 

Un espacio de articulación regional

CSL Seqirus Argentina realizó en Chile la cuarta edición de su encuentro científico anual, que convocó a especialistas de distintos países para intercambiar evidencia y perspectivas sobre la influenza. Durante dos jornadas, expertos de diversas disciplinas compartieron información sobre el impacto de la enfermedad en diferentes poblaciones, así como sobre la importancia de fortalecer las estrategias de prevención frente a un virus que continúa representando un desafío relevante en la región.

La influenza puede presentarse como una enfermedad leve o grave y afectar a personas de todas las edades. Sin embargo, quienes presentan determinados factores de riesgo pueden desarrollar complicaciones más severas. En este contexto, la vacunación anual se mantiene como una de las herramientas más efectivas para reducir su impacto.

Quiénes deben vacunarse

Toda persona mayor de 6 meses puede recibir la vacuna antigripal según criterio de su médico tratante. El Calendario Nacional de Vacunación la incluye de forma obligatoria y gratuita para los siguientes grupos: mayores de 65 años, personal de salud, embarazadas (en cualquier trimestre de la gestación, para proteger a la madre y al bebe durante sus primeros meses), puérperas hasta 10 días posteriores al parto (sino la recibieron durante el embarazo), niños de 6 a 24 meses (2 dosis solo para aquellos que la reciban por primera vez) y personas que acrediten factores de riesgo como: obesidad, diabetes, enfermedades respiratorias, cardíacas, inmunodeficiencias congénitas o adquiridas, enfermedad oncohematológica, trasplante y/o personas con insuficiencia renal crónica en diálisis, entre otros.

Periodista.Editora marcelafittipaldi.com.ar. Ex-editora Revista Claudia, Revista Telva España, Diario La Nación, Diario Perfil y revistas femeninas de la editorial

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