Belleza

Cuidado corporal: la nueva frontera del bienestar personal

Buenos Aires, 05 de noviembre de 2025.- Cuando pensamos en el cuidado de la piel, la mayoría de las personas se imagina una rutina dedicada exclusivamente al rostro. Limpiadores, sérums, hidratantes y protectores solares son productos que hemos integrado en nuestro día a día.
Tanto es así que, un estudio realizado por Vaseline refleja esta diferencia de atención: el 79% de las mujeres considera que el cuidado del rostro es más importante que el del cuerpo. Esta percepción, instalada culturalmente, explica por qué las rutinas faciales se volvieron más extensas y detalladas, mientras que el cuerpo quedó relegado a un segundo plano. Hoy, esa tendencia empieza a revertirse.
Los tratamientos de cuerpo históricamente se limitaron a la hidratación básica como única forma de atención. Hoy esta tendencia está cambiando al entender que el cuerpo también refleja hábitos de bienestar y merece rutinas que contemplen algo más que una crema postducha. De esta forma, cada vez más personas buscan fórmulas que incorporen activos específicos capaces de aportar firmeza, reparar daños o tratar imperfecciones. Así, el cuidado corporal comienza a recibir la misma dedicación que antes se reservaba solo para el rostro.
¿Cómo construir una rutina de cuidado corporal?
El cuidado, tanto corporal como facial, no tiene por qué ser complejo, pero sí requiere constancia. Una rutina simple de tres pasos puede marcar la diferencia: limpieza, activo concentrado e hidratación.
La higiene es la base de cualquier rutina. Permite remover impurezas, preparar la piel para recibir otros activos y prevenir imperfecciones. Una opción práctica es la Espuma Corporal de Lidherma, formulada con activos que ayudan a mejorar el aspecto de pieles con celulitis, foliculitis y flacidez. Su textura ligera facilita el uso diario y sienta las bases para que los tratamientos posteriores resulten más efectivos.
Una de las principales demandas actuales es mejorar la firmeza y elasticidad de la piel. Para estas necesidades, ingredientes como la centella asiática y los complejos aminoacídicos con silicio e hidroxiprolina resultan especialmente eficaces, ya que aumentan la densidad cutánea y mejoran la tonicidad. La Fórmula Corporal Firmeza de Lidherma combina estos activos en una loción de aplicación localizada que ayuda a reforzar la estructura de la piel y aporta un efecto afirmante visible.
Por último, pero no menos importante, la hidratación. Este es el paso que asegura suavidad y confort en la piel, además de potenciar los resultados de los tratamientos anteriores. La crema Ultra Vitaminada de Lidherma está compuesta por Vitamina A, que favorece la renovación celular y aporta nutrición profunda, junto con Vitamina E y Retinol, que contribuyen a mantener la piel más tersa y flexible. Gracias a su base emoliente de glicerina y vaselina líquida, esta fórmula no solo protege frente a la sequedad, sino que también suaviza la superficie cutánea y resulta ideal como cuidado post solar.
Más que una rutina compleja, el cuidado corporal empieza a instalarse como un hábito consciente que suma pequeños gestos con impacto visible. Históricamente, lo facial ganó protagonismo por estar siempre expuesto, al punto que para muchas personas el rostro se volvió sinónimo de belleza, salud y juventud. Recuperar el cuerpo como territorio de cuidado integral no es solo un gesto estético, sino un acto de equilibrio: atender a la piel corporal con la misma dedicación que destinamos al rostro refleja un compromiso con el bienestar completo.
Cuidado corporal

Periodista.Editora marcelafittipaldi.com.ar. Ex-editora Revista Claudia, Revista Telva España, Diario La Nación, Diario Perfil y revistas femeninas de la editorial

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