Tecnología

Proteger las aplicaciones nativas de la nube: ir más allá de los modelos tradicionales por Dmitri Zaroubine

Por Dmitri Zaroubine, Presales Manager para Latam en Veeam Software

 

La carrera hacia la nube en la que están inmersas cada vez más empresas ha dado un nuevo giro en los últimos meses, gracias a la notable popularidad de las aplicaciones nativas en ella. Esta tendencia se ha hecho más evidente desde el inicio de la crisis sanitaria, ya que estas aplicaciones han demostrado la agilidad y el rendimiento que las empresas necesitan para superar este difícil periodo y mantener su negocio a flote. Quizá el ejemplo más llamativo sea el éxito arrollador de la aplicación de videoconferencia Zoom, que aumentó 30 veces su número de usuarios diarios en abril.

En la actualidad, los proveedores de la nube como, las aplicaciones nativas de la nube y las tecnologías de contenedores como Kubernetes o Docker en las que se basan, representan la nueva interfaz de la computación en la nube porque satisfacen las necesidades de agilidad de las empresas; de ahí su creciente aumento. Sin embargo, a diferencia de la protección de las aplicaciones «tradicionales», que ha mejorado considerablemente en los últimos tiempos gracias a la concientización mundial, las aplicaciones nativas de la nube siguen estando mal protegidas por las empresas que no piensan en ellas estratégicamente o no saben cómo proceder. Para consolidar su base de aplicaciones en la nube, las organizaciones deben darse cuenta de que les conviene elegir soluciones de Protección de datos moderna, adaptadas a las tecnologías del contenedor.

El éxito de las aplicaciones nativas en la nube

Debido a la ola que apoyó la virtualización como estrategia tecnológica de liderazgo, las empresas están invirtiendo cada vez más en la nube y en nuevas tecnologías como el código abierto, un valor en alza que apoya el despliegue de tecnologías de monitorización y orquestación.

Es sobre estas últimas innovaciones que las compañías comenzarán a desplegar arquitecturas de micro-servicios, basadas en contenedores. Esta tendencia tecnológica responde a los retos de capacidad de recuperación, agilidad y escalabilidad que necesitan. Para hacer frente a estos, la infraestructura debe ser flexible en términos de capacidad y ser capaz de escalar hacia arriba (scale up) y hacia abajo (scale down) rápidamente según sea necesario. Esta flexibilidad es imposible de conseguir con las aplicaciones heredadas sin que sean extremadamente caras y realmente confiables en el tiempo.

¿Cuál es la revolución de los contenedores y los micro-servicios?

Inicialmente, se suponía que los contenedores facilitarían la vida cotidiana de los desarrolladores al permitirles crear su código con total portabilidad, independientemente del entorno en el que se desarrollara el mismo sin que esto provocara problemas de compatibilidad. El principal argumento a favor de los contenedores era, por lo tanto, la independencia que proporcionaban a la infraestructura subyacente. Por otra parte, los contenedores son mucho más fáciles de reiniciar que las máquinas virtuales pero es imposible recuperar los datos que había en ellos.

El uso de contenedores va acompañado de una pregunta decisiva: ¿stateless stateful? En el modo stateless o sin estado, el contenedor es sólo un entorno de ejecución y no aloja los datos, por lo que no es necesario preservar su estado ni cuestionar la consistencia de sus datos. Pero con la popularidad de los contenedores y sus ventajas, las empresas se han interesado en cómo utilizarlos para gestionar los datos, siguiendo el modo stateful o con estado, en el que los contenedores contienen datos de los que hay que hacer un backup en caso de necesidad. Este modo es necesario pensar en cómo proteger mejor las aplicaciones nativas de la nube, los contenedores y los micro-servicios en los que se apoyan.

Proteger las aplicaciones nativas de la nube: un gran desafío

Aunque las organizaciones han seguido la tendencia de adopción masiva de contenedores y micro-servicios, muy pocas se preocupan aún por proteger las aplicaciones en este nuevo sistema. Sin embargo, la estructura de las aplicaciones nativas de la nube, a menudo compuestas por un centenar de elementos o quizás más, incluidos los contenedores, se está convirtiendo en algo crítico de proteger. Kubernetes permiten el descubrimiento automático de todos los componentes de una aplicación, lo que cambia radicalmente la forma de proteger los datos en un entorno de este tipo.

En la actualidad, las soluciones de protección basadas en una metodología tradicional, es decir, que abordan los componentes de forma individual, son capaces de proteger los datos, pero son inútiles para la recuperación, ya que no proporcionan el contexto general de la aplicación, su estructura y no permiten la restauración futura de los datos. Tanto si las empresas han elegido el modo stateless como stateful, necesitan poder volver a desplegar la estructura de un entorno Kubernetes a otro y proteger sus aplicaciones, aunque los datos se encuentren en un depósito independiente. Para ello, necesitan una solución que proteja sus aplicaciones nativas de la nube en Kubernetes, en todos sus componentes, y que permita restaurarlas y entregarlas en su totalidad.

A medida que la crisis sanitaria sigue perturbando las operaciones empresariales en todo el mundo y obligando a cambiar los hábitos de trabajo a largo plazo, no es probable que disminuya la adopción de aplicaciones nativas de la nube. Para garantizar que la nueva infraestructura de la que dependen las compañías siga siendo sólida y sostenible, es esencial que el mensaje de la importancia de proteger estas aplicaciones se comunique lo más ampliamente posible, para concientizar y animar a que se elijan las soluciones de protección adecuadas. Las empresas que dependen de contenedores y micro-servicios necesitan soluciones integrales de organización para garantizar la coherencia de los datos, los backups y la migración de un entorno a otro.

 

Periodista.Editora marcelafittipaldi.com.ar. Ex-editora Revista Claudia, Revista Telva España, Diario La Nación, Diario Perfil y revistas femeninas de la editorial

Un comentario

  • Irene Giaccio

    Adaptarse a las circunstancias que vivimos es el mayor empeño de un empresario hoy por hoy y creo que lo han hecho muy bien. Este artículo puntualiza las formas más eficientes con gran profesionalismo .gracias !!

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