Por qué es clave hacerse un chequeo médico antes de empezar a hacer ejercicio
- Especialistas en cardiología destacan la importancia del chequeo médico preventivo para detectar enfermedades cardiovasculares.
Buenos Aires, abril de 2026 – El ejercicio regular reduce el riesgo de enfermedades crónicas, mejora la salud mental y contribuye a una mejor expectativa de vida.[1]
Sin embargo, hay un paso clave que muchas personas omiten antes de iniciar o intensificar una rutina de entrenamiento: la consulta y la evaluación médica previa.
Dicha evaluación —comúnmente conocida como apto médico— no es exclusiva del deporte de alto rendimiento. Se trata de una herramienta de prevención que debería incorporarse como práctica habitual para cualquier persona que comience o modifique su actividad física, independientemente de su nivel de rendimiento o condición aparente.
A nivel global, la inactividad física está asociada a 5 millones de muertes por año,[2] y más del 31% de la población adulta no alcanza los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud.[3] En este contexto, promover el ejercicio es fundamental. Pero también lo es hacerlo de manera segura.
La otra cara de esta ecuación no siempre es visible: en personas con enfermedades cardiovasculares no diagnosticadas, el ejercicio puede actuar como desencadenante de eventos cardíacos graves.
“Muchas veces no hay señales claras. Personas aparentemente sanas pueden tener una condición cardíaca no diagnosticada, y el ejercicio puede ser el primer momento en que se manifiesta”, señala Pablo Ottonello (MN 123.413), médico cardiólogo y Scientific Advisor Cardiovascular de Bristol Myers Squibb Argentina.
En este sentido, la evaluación cardiovascular previa representa una oportunidad concreta de detección temprana. Según cada caso, puede incluir:[4][5]
- Historia clínica completa y antecedentes familiares.
- Electrocardiograma (ECG).
- Ecocardiograma, con maniobras específicas como Valsalva.
- Prueba de esfuerzo.
- Resonancia magnética o tomografía cardíaca.
- Estudios genéticos en casos con sospecha de enfermedad hereditaria.
Este abordaje integral permite identificar factores de riesgo y condiciones que, de otro modo, podrían permanecer completamente inadvertidas.
Enfermedades cardiovasculares: miocradiopatía hipertrófica
La miocardiopatía hipertrófica (MCH) es una enfermedad genética caracterizada por el engrosamiento anormal del músculo cardíaco.
La MCH es una de las principales causas de muerte súbita en menores de 35 años, especialmente en el contexto de actividad física intensa.[6] Se estima que afecta a 1 de cada 500 personas,[7] aunque estudios recientes sugieren que la prevalencia real podría ser aún mayor —hasta 1 en 200— debido al alto subdiagnóstico existente.[8]
En Argentina, alrededor de 92.000 personas viven con MCH —dentro de un universo de 138.000 afectados por distintas miocardiopatías—[9] y entre el 80% y el 90% de los casos nunca son detectados clínicamente.[10]
Uno de los mayores desafíos es que sus síntomas más frecuentes —palpitaciones rápidas, falta de aire, dolor en el pecho, mareos, fatiga o desmayos—[11] suelen confundirse con molestias habituales del ejercicio, lo que retrasa el diagnóstico.
Actividad física con patologías cardíacas, ¿sí o no?
Persiste un concepto erróneo: que detectar una enfermedad cardíaca implica abandonar la actividad física.
“La detección de una enfermedad cardíaca puede hacer creer que no podremos realizar más actividad física, pero no es así en gran parte de los casos. De hecho, está demostrado científicamente que realizar ejercicio en forma saludable y adaptada a la medida del cuadro de cada paciente puede impactar positivamente en su salud cardiovascular”, sostiene Ottonello.
El objetivo del chequeo previo no es limitar el movimiento, sino hacerlo más seguro y adecuado a cada persona.
Promover la actividad física sigue siendo fundamental, pero hacerlo con información y evaluación médica previa puede marcar la diferencia entre entrenar con seguridad o enfrentarse a un evento inesperado.
Dónde encontrar más información
Quienes deseen acceder a contenidos validados, señales de alerta y recursos educativos sobre la miocardiopatía hipertrófica pueden visitar www.podriasermch.com.ar, una plataforma informativa desarrollada por Bristol Myers Squibb en el marco de “Mi Corazón Habla”, la iniciativa que busca generar conciencia en la detección temprana y que las personas escuchen las señales de su propio corazón.
Acerca de Bristol Myers Squibb
Bristol Myers Squibb es una compañía biofarmacéutica mundial con la misión de descubrir, desarrollar y proporcionar medicinas innovadoras que ayuden a los pacientes a sobreponerse a enfermedades graves. Para obtener más información sobre Bristol Myers Squibb, visítenos en BMS.com o síganos en LinkedIn.
Marcela Fittipaldi
Periodista.Editora marcelafittipaldi.com.ar. Ex-editora Revista Claudia, Revista Telva España, Diario La Nación, Diario Perfil y revistas femeninas de la editorial
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