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Fiesta Nacional del Chocolate: Bariloche celebra el corazón productivo de la ciudad

 

La localidad se prepara para una edición que trasciende lo festivo y busca convertirse en una gran vidriera de la industria chocolatera y principal motor de la «Marca Bariloche» fuera de la temporada invernal. Del 2 al 5 de abril, la barra de chocolate más larga del mundo, shows aéreos de vanguardia y conejos gigantes, serán parte de los atractivos.

Mientras el calendario marca la llegada de la Semana Santa, en San Carlos de Bariloche el ambiente se impregna de un aroma particular. Del 2 al 5 de abril, la ciudad cordillerana no solo celebrará las Pascuas, sino que pondrá en marcha su maquinaria productiva más emblemática: la Fiesta Nacional del Chocolate.

Lejos de ser un simple evento de calendario, esta cita se ha transformado en la verdadera fiesta de la industria, un espacio donde el conocimiento artesanal y el músculo económico de la región se encuentran con el público.

El Centro Cívico y la calle Mitre serán el epicentro de la festividad, transformándose en un paseo del chocolate de 600 metros totalmente ambientado con conejos gigantes, huevos de dos metros y estaciones de juegos. De esta forma, la principal arteria comercial de la ciudad funcionará como un espacio peatonal donde el público podrá interactuar con el producto a través de catas a ciegas y desafíos lúdicos, una puesta en escena diseñada para que las familias disfruten de un recorrido de tres horas aproximadamente. La iconografía de la Pascua y el chocolate serán los protagonistas absolutos, y el hilo conductor de una identidad que se forja en las fábricas locales durante todo el año.

Al respecto Lucio Bellora, Director del evento, expresa: «La Fiesta del Chocolate no es solo un evento turístico; es el momento donde nuestra identidad productiva se encuentra con la comunidad. En Bariloche, el chocolate es manos amigas, es familia y es el motor que transforma nuestra materia prima en una experiencia que recorre el mundo. Cada barra que sale de nuestras chocolaterías lleva un pedazo de la mística de la Patagonia.»

Sumado a ello, menciona que este evento es el resultado de una sólida construcción público-privada que involucra a los diferentes sectores de la ciudad.

El cronograma de 2026 combina la tradición con una apuesta técnica sin precedentes en la región:

  • La barra más larga del mundo: el viernes 3 de abril, maestros chocolateros elaborarán en la calle Mitre una barra de 222 metros. Para ello, se estima el uso de más de 2 toneladas de chocolate fluido y que podrán disfrutar los visitantes.
  • Vanguardia aérea: La compañía Elevé presentará los shows «Supernova» y «Tornado», espectáculos de danza aérea que requieren una grúa de 120 toneladas con un brazo de 12 metros, apuesta que no suele verse en ciudades del interior de la Argentina y nada tiene que envidiar a la calidad de festivales internacionales.
  • Innovación visual: el Centro Cívico será el lienzo para un Show Mapping donde los edificios cobrarán vida mostrando a los conejos en su proceso de fabricación.
  • Festival Musical: la Filarmónica de Río Negro brindará conciertos en el Teatro La Baita, con funciones gratuitas abiertas al público.

 

El chocolate como estrategia de marca

Más allá de las 12.000 unidades de huevos de chocolate que se repartirán, la fiesta tiene un trasfondo estratégico.

En un contexto donde la competencia entre destinos turísticos es cada vez más difícil, Bariloche ha logrado posicionar este evento como un producto muy atractivo para toda la familia. Las cifras respaldan esta visión: mientras otros sitios enfrentan caídas pronunciadas, Bariloche proyecta para este fin de semana una ocupación de entre el 87% y el 90%.

Por su parte, Eric Guzmán Secretario de Turismo de la Municipalidad de Bariloche, sostiene:  “La Fiesta del Chocolate es una pieza fundamental en nuestra estrategia de romper la estacionalidad. No solo posiciona a Bariloche como la capital gastronómica del país durante la Semana Santa, sino que genera un impacto directo en la ocupación hotelera y en el consumo local, demostrando que cuando el sector público y el privado trabajan alineados, el destino se fortalece y se proyecta al mundo con una identidad única.»

La Fiesta Nacional del Chocolate, que renació con fuerza tras la crisis de las cenizas del volcán en 2012, hoy es el pilar que sostiene la demanda en el otoño. El objetivo es claro: ofrecer atractivos gratuitos y de alta calidad para el turismo, y garantizar así que el visitante siempre tenga algo que descubrir en la ciudad.

En definitiva, Bariloche demuestra que el chocolate es mucho más que una tentación: es una herramienta de promoción, un motor de empleo y la excusa perfecta para que miles de personas elijan, una vez más, la magia de la Patagonia.

Periodista.Editora marcelafittipaldi.com.ar. Ex-editora Revista Claudia, Revista Telva España, Diario La Nación, Diario Perfil y revistas femeninas de la editorial

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