8M|La revolución silenciosa de las mujeres en el campo
En el marco del Día Internacional de la Mujer, productoras, ganaderas y profesionales del sector comparten cómo el liderazgo femenino gana terreno en el agro argentino.
Aunque todavía falta un largo recorrido, la imagen histórica del “campo masculino” empieza a quedar atrás. Hoy, mujeres ganaderas, productoras, administradoras y profesionales del agro no solo participan: lideran, deciden e innovan. En un sector en plena transformación, la digitalización se convirtió en una aliada estratégica que amplía oportunidades y fortalece su protagonismo.
Por eso en el marco del Día Internacional de la Mujer, deCampoaCampo, el mercado ganadero digital más grande del país, pone en primer plano las historias de mujeres que están redefiniendo el agro argentino desde la gestión, la producción y la tecnología.
De herederas a líderes: historias de resiliencia y decisión
Para muchas mujeres, el vínculo con el campo nace en la infancia y se consolida a partir de una herencia familiar. Pero en varios casos, ese legado implicó también asumir responsabilidades en contextos difíciles y tomar decisiones propias.
Florencia Ponsone, productora ganadera y agrícola de Santa Rosa, La Pampa, e integrante de la comisión de la Sociedad Rural local, resume su historia con naturalidad: “Soy productora desde que tengo uso de razón. Me crié en el campo de mi mamá, me fui a estudiar y cuando volví empecé a producir la tierra. Hace casi 12 años soy ganadera y también agricultora. El campo ocupa un lugar muy importante en mi vida”.
En el caso de Luciana Medina, productora también de Santa Rosa, La Pampa, el punto de inflexión llegó hace siete años, tras el fallecimiento de su padre, contratista rural y productor agropecuario. Sin experiencia previa en la gestión de la empresa, decidió hacerse cargo de la producción y de la administración. “Aprendí trabajando. Me equivoqué, pregunté, insistí”, resume. Hoy, el campo es la empresa que sostuvo y transformó en su proyecto de vida.
Una historia con puntos de contacto es la de Adriana Mazzucchi, quien a los 19 años perdió a su padre, referente central de la empresa familiar. Hija única, asumió responsabilidades en un entorno históricamente masculinizado, apoyándose en el aprendizaje adquirido desde chica, acompañándolo en el trabajo diario. “No fue fácil, pero supe enfrentar los miedos y resolver”, recuerda.
Para ella, el campo es identidad y pertenencia: “El campo no es solo vida al aire libre, es mucho más. Es una pasión que se lleva en el alma y en el corazón”.
En todos los casos, el camino no fue lineal ni sencillo: la constancia, el aprendizaje y la toma de decisiones marcaron el pasaje de herederas a líderes, consolidando su lugar en un sector en transformación.
Un sector en transformación
Aunque el agro fue históricamente un ámbito masculinizado, las protagonistas coinciden en que el escenario está cambiando.
“Hay más profesionales mujeres, más empoderadas y seguras del trabajo que hacen”, señala Ponsone.
Medina agrega: “Hoy una mujer productora ya es parte activa y visible del agro. No solo acompañamos: invertimos, lideramos y tomamos decisiones”.
Desde el ámbito corporativo, Melina Noble, líder del equipo de logística de DeCampoaCampo, observa el fenómeno desde otra perspectiva: “Las nuevas generaciones de hijas y nietas de productores se hacen más visibles y están incursionando cada vez más en el rubro. Hoy nos dan un lugar que antes era más difícil”. Y agrega un factor clave: “Cuando la información y las herramientas están disponibles desde el celular, las oportunidades dependen más de la preparación y la gestión que del género”.
Digitalización: del escritorio al celular
Uno de los grandes catalizadores de este cambio es la tecnología. El celular se convirtió en una herramienta de gestión tan importante como la maquinaria. “Operar desde el teléfono es más eficiente y práctico. La logística y la rapidez que te da una plataforma digital hacen una gran diferencia”, explica Ponsone.
Para Medina, que combina producción y administración, la digitalización es clave: “Muchas veces estoy en el campo y al mismo tiempo tengo que tomar decisiones comerciales. Poder acceder a información desde el celular me da rapidez y autonomía”.
Las plataformas digitales permiten comparar ofertas, analizar condiciones y tomar decisiones con mayor claridad. “Cuando una misma persona lleva producción y administración, tener información ordenada y accesible simplifica todo”, destaca Medina.
Noble subraya además el impacto en términos de igualdad: “La digitalización y la tecnología ayudan a que las mujeres estén en igualdad de condiciones y tengan más oportunidades para desarrollarse en el ámbito agropecuario”.
Una mirada que suma valor
Más allá de la tecnología y la profesionalización, las protagonistas coinciden en que la mirada femenina aporta organización, resiliencia y nuevas formas de liderazgo en el agro.
“Creo que aportamos organización, apertura a nuevas formas de trabajar, escucha y bienestar animal”, señala Ponsone.
Luciana Medina suma otra dimensión: “La tecnología pone el foco en la gestión y la estrategia. Hoy el liderazgo no depende de la fuerza física sino de la capacidad de análisis”.
En lo personal, encuentra una metáfora que sintetiza su recorrido: “Cada vez que veo un lote de girasol pienso en resiliencia. El girasol atraviesa viento, calor y tormentas, y aun así crece y busca la luz. De alguna manera, mi historia en el campo fue eso: empezar sin saber, atravesar momentos difíciles y elegir seguir”.
Como el girasol, muchas mujeres del agro argentino avanzan enfrentando desafíos estructurales y culturales, pero sosteniendo proyectos productivos con firmeza y visión de futuro.
En este 8 de marzo, el mensaje también es colectivo. “Que hagan, que se equivoquen, que hagan red entre mujeres agropecuarias. Todo se puede lograr con paciencia y perseverancia. Somos mucho más fuertes de lo que nos hicieron creer”, concluye Ponsone.
En un agro cada vez más moderno, digital y profesionalizado, el liderazgo femenino ya no es excepción: es presente y es motor del futuro.
Sobre deCampoaCampo
Único Mercado Ganadero Digital que le permite a los productores controlar el 100% de su negocio, eligiendo sus propias condiciones comerciales de compra y venta garantizando transparencia y rentabilidad para el productor.
Con 15 años de operación, y el respaldo de Pedro Genta y Cía, consignataria con más de 100 años de trayectoria en el mercado, deCampoaCampo se ha consolidado como una de las cinco empresas que más operan en el país, con más de 3 millones de cabezas comercializadas y un promedio mensual de 40.000 cabezas operadas en todo el territorio.
Además, con su billetera virtual, deCampoPagos, ofrece máxima flexibilidad y control sobre los cobros, permitiendo a los productores acceder a su saldo desde el momento de la carga del lote, realizar pagos de servicios y gestionar plazos de pago de manera eficiente.
Marcela Fittipaldi
Periodista.Editora marcelafittipaldi.com.ar. Ex-editora Revista Claudia, Revista Telva España, Diario La Nación, Diario Perfil y revistas femeninas de la editorial
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