Mamá, ¿quién sos cuando no sos mamá? El desconcierto del tiempo libre y 50 ideas para recuperarte
Buenos Aires, febrero de 2026. Llega el momento soñado. Ese instante por el que venís fantaseando desde que abriste los ojos a las 6 AM: la casa en silencio. No hay llantos, no hay demandas, no hay un «¡mamá!» cada treinta segundos. Estás sola. Y de repente, un silencio atronador te invade y con él, la pregunta que te congela: ¿Y ahora, qué hago?
Si te sentís identificada, bienvenida al club. Un club del que nadie habla pero al que todas pertenecemos. La cuenta @mami.tasking, experta en visibilizar el «lado B» de la maternidad, lo confirma con un dato que duele por lo real: 9 de cada 10 madres sienten culpa al hacer cosas por ellas mismas cuando están sin sus hijos. Esa culpa se mezcla con un desconcierto paralizante. Pasamos tanto tiempo siendo «la mamá de…» que nos olvidamos de quiénes éramos antes, de qué nos gustaba, de qué nos llenaba el alma.
Esa sensación de estar perdida no es un capricho, es un síntoma. La ciencia lo llama «burnout materno» o, como lo describen en la Cleveland Clinic, el «Síndrome de la Madre Agotada» (Depleted Mother Syndrome). No es simplemente estar cansada; es un estado de agotamiento físico y mental crónico, una sensación de distanciamiento emocional y la constante impresión de no estar a la altura.
Pero cuando el silencio llegue de nuevo, no dejes que la culpa o el desconcierto ganen la batalla de tener que volver a reencontrarte con vos misma. Mami.tasking le preguntó a su comunidad qué haría con ese tiempo libre tan anhelado y juntas construyeron una lista con 50 propuestas que es oro puro. Un mapa para reencontrarte con la mujer que sigue viviendo detrás de la madre.
Aquí se comparten, no como una lista de tareas, sino como un menú de posibilidades para que elijas qué te gusta, sin presiones ni expectativas. Porque el primer paso para combatir el burnout es, simplemente, darte un mimo y un permiso.
Pequeños Grandes Placeres
1.Disfrutar del silencio. Sin más. Sentarte en el sillón y no escuchar nada.
2.Leer un libro. De esos que tenés en la mesita de luz juntando polvo.
3.Maratonear una serie. Sin interrupciones y sin sentir que «deberías» estar haciendo otra cosa.
4.Hacerte una comida rica especial. Solo para vos, con tus ingredientes favoritos.
5.Ir a tomar un helado y pedir un sabor nuevo. Animate a salir de la rutina.
6.Mirar el atardecer desde el balcón. Con un mate, un vino o lo que más te guste.
7.Darte un baño de inmersión. Con vinito, chocolates y esa música que te relaja.
8.Encremarte hasta el apellido y andar desnuda por tu casa. Un acto de reconexión con tu cuerpo.
Mimos y Autocuidado
9.Hacerte las manos o un baño de crema. Un clásico que nunca falla.
10.Ir a la peluquería o teñirte. Renovarse por fuera para sentirse bien por dentro.
11.Hacerte una rutina de skincare profunda o un peeling de pies. Cuidar los detalles.
12..Depilarte hasta el apellido. Porque sí, porque te da la gana.
13.Darte un masaje. El reseteo físico y mental que tanto necesitás.
14.Dormir sin reloj. El lujo más grande de todos.
Salir al Mundo
15.Ir al cine o al teatro. Sumergirte en otra historia por un par de horas.
16.Salir a desayunar o merendar a un lugar que no conozcas. Explorar tu ciudad.
17.Ir a mirar vidrieras y mimarte con algo para vos (y para nadie más).
18.Ir a un recital. Vibrar con la música en vivo.
19.Hacer un city tour por tu ciudad o subirte al bus turístico. Ser turista en tu propio lugar.
20.Visitar un museo. Nutrirte de arte y cultura.
21.Conocer bares nuevos. Redescubrir la noche.
22.Encontrarse con esa amiga que no ves hace mil. Las amigas siempre curan.
Mover el Cuerpo y la Mente
23.Ir al gimnasio o hacer actividad física. Liberar endorfinas.
24.Salir a caminar o andar en bici. Despejar la mente al aire libre.
25.Bailar escuchando la música que te conecta con cosas lindas. Sola en el living, sin vergüenza.
26.Cantar a los gritos. Liberar tensiones.
27.Manejar sin rumbo escuchando los exitazos de tu época. Un viaje al pasado.
28.Meditar. Calmar el ruido interior.
29.Hacer ejercicios de pensamiento lateral o armar un rompecabezas. Desafiar a tu cerebro.
Proyectos y Creatividad
30.Cambiar de lugar los muebles de tu casa. Renovar la energía de tu espacio.
31.Reorganizar tu placard o hacer limpieza de lo viejo. Soltar lo que ya no va.
32.Armar tu vision board para los próximos meses. Poner en claro tus deseos.
33.Buscar un nuevo hobbie: cerámica, pintura, crochet, baile. ¡Lo que sea!
34.Hacer un curso o aprender algo nuevo. Mantener la curiosidad viva.
35.Pintar mandalas o hacer Diamond painting. Una forma de meditación activa.
36.Pintar una pared o restaurar un mueble. Dejar tu marca en tu hogar.
37.Darle amor a tus plantas. Conectar con la naturaleza.
Para las más Audaces
38.Hacer una escapada en el día. Cambiar de aire por completo.
39.Practicar hacer tu trago favorito como en el bar. Convertirte en tu propia bartender.
40.Tirarte en paracaídas. Una dosis de adrenalina pura.
Orden y Placer
41.Organizar tus finanzas. Tomar el control de tu economía.
42.Pasar tiempo al solcito en la plaza. Simple y perfecto.
43.Mirar una peli con comidita rica. Un plan infalible.
44.Escuchar los exitazos de tu época. ¡Que vuelva la nostalgia!
45.Hacer limpieza de lo viejo y tirar lo que ya no va.
46.Subirse al bus turístico de tu ciudad.
47.Pintar una pared o restaurar un mueble.
48.Darle amor a tus plantas.
49.Darte placer sin culpa. Porque te lo merecés. Punto.
50.Y la más importante: no hacer nada. Absolutamente nada. Y disfrutarlo.
La próxima vez que te encuentres sola, recordá esta lista y confirmá que detrás de la madre increíble que sos, hay una mujer igual de increíble que necesita ser escuchada, mimada y redescubierta. Date permiso.
Marcela Fittipaldi
Periodista.Editora marcelafittipaldi.com.ar. Ex-editora Revista Claudia, Revista Telva España, Diario La Nación, Diario Perfil y revistas femeninas de la editorial
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