ESTRENO! Viernes y sábados de noviembre LA MAYOR, de SAER
Viernes y sábados de noviembre estrena en el
Centro Cultural Borges
LA MAYOR
[ Recital Saer ]
A partir del texto La mayor de Juan José Saer
Dirigida por Juan Coulasso y Victoria Roland
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La mayor o de cómo desplegar un mundo más real que el de las cosas, o de cómo enfrentar a las palabras con sus propios límites, o de cómo invertir la máxima del filósofo austríaco que dice “de aquello que no se puede hablar, es mejor callar”. Entonces: hablar, hablar, hablar.
La mayor es una lectura performática, y una experiencia sonora, musical, y lumínica, a partir del texto más radical de Juan José Saer.
Nos proponemos abrir una experiencia viva de la lectura del texto, como un modo de amplificar la experiencia de la lectura en sí misma, y la experiencia -humana, demasiado humana-, de nuestras palabras luchando para poder nombrar al mundo. Volver pública la intimidad de la lectura y volver escénico el combate de la literatura con/contra el mundo.
Dos performers/voces en escena, conforman un pequeño planeta perdido en una constelación más vasta que ellas mismas (el universo), luchando con un texto imposible, inagotable e infinito.
La mayor es una aventura híbrida entre la vibración sensorial de las palabras en el cuerpo, y el extravío delirante de la literatura.
Texto: Juan José Saer
Performers / Voz: Victoria Roland y Guillermina Etkin
Composición musical y música en vivo: Guillermina Etkin
Asistencia de dirección, sonido y bajo en vivo: Azul Faini
Diseño lumínico: Matías Sendón
Diseño de vestuario: Belén Parra
Fotografía: Martina Perosa
Idea y dirección: Juan Coulasso y Victoria Roland
La mayor [Recital Saer] es una producción de la compañia La Mujer Mutante, en coproducción con el Centro Cultural Borges, La Noche de las Ideas, Alianza Francesa, la Secretaría de Desarrollos Culturales de la Provincia de Santa Fe y Roseti.
Cuenta con el apoyo de Proteatro.
Funciones: viernes y sábados de noviembre 20 hs.
Duración: 65 minutos
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ESPACIO INFINITO
Viamonte 525
Las entradas se retiran desde media hora antes de la función en mesa de Informes del 2do piso. Se entregan hasta dos entradas por persona.
Los espectáculos comienzan puntualmente.
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Por el gusto de escribir algo: después de muchos días de silencio escritural me ha asaltado, en el baño, mientras me lavaba las manos antes de irme a acostar, el deseo de estar, a la luz de la lámpara, escribiendo. Deseo de escribir; no de decir algo. Pero deseo, también, de escribir en tanto que escritor: sin que ninguna razón, como no sea el deseo de estar a la luz de la lámpara, escribiendo, haya motivado mi acto. Mecerme en el equilibrio infrecuente y perecedero de la mano que va deslizándose de izquierda a derecha, oyendo los rasguidos de la pluma sobre la hoja del cuaderno, victorioso por el hecho de haber comprendido por fin que el deseo de escribir es un estado independiente de toda razón y de todo saber, liberado de toda exigencia de estructura, de estilo o de calidad, y lleno del silencioso clamor de las palabras que no son de nadie, que nadie puede acumular ni guardar para sÍ – la voz del mundo y de cada uno que resuena a través de mi en la noche apacible -. Cada vez que este deseo me viene, trae consigo la validez del universo entero y la de esa partícula sin nombre del universo que soy yo mismo.
Juan José Saer, 11 de febrero de 1975
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El poder de la poesía
En “La mayor”, uno de los grandes textos del siglo XX, Juan José Saer reivindica el poder concreto y transformador de la poesía.
La extracción de esa materia poética (palabra por palabra, casi letra por letra) es un fenómeno envolvente por el que el espectador entra al poema y el poema al espectador, disolviéndose ambos en una fusión de la sangre con la letra.
Estas inoculaciones mutuas ocurren porque la experiencia de lectura ha invertido su orden clásico, reemplazando la intimidad cerrada de leer en una suma de silencio y soledad por la de “recibir” la lectura en la intimidad abierta de una compañía. Allí donde el lector se entregaba a su propia voz mental (plana, a menudo automatizada por un ritmo y un tono cruceros), ahora hay voces extrañas ocupando sus profundidades.
La voz de Victoria Roland rompe la inercia del silencio, acelera, se detiene, canta, susurra. Tiene perfección animal. En cada modulación la literatura de Saer se hace sentir, orgánica, saliendo del invierno de la escritura. Los mantras “nada”, “todo”, “algo”, “por así decir” corren como animales por lo bajo del texto y “La mayor” es, de pronto, el único mundo en el que está viviendo el espectador, entregado a una escritura “animada” por la lectura.
En frente de esa voz, por momentos en espejo, por momentos como contrapunto de una payada de gemelas, la voz de Guillermina Etkin multiplica la experiencia de “La mayor”, que ya no es cosa de un autor sino el canto universal por el que se accede al desconocimiento total. Hasta que se sienta al piano para “mezclar” a Saer con John Cage y Franz Schubert y darle al texto un mínimo -que es el máximo posible- de desahogo.
El silencio que queda en la sala es un bloque de vacío. Como si al cesar las palabras que hicieron el mundo, el mundo hubiera desaparecido con ellas.
Por Juan José Becerra en elDiarioAr a partir de la lectura teatral de La mayor, por la Compañía La Mujer Mutante dirigida por Juan Coulasso en la Plataforma Lavardén de Rosario y en la Casa de la Cultura de Santa Fe
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REDES
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Marcela Fittipaldi
Periodista.Editora marcelafittipaldi.com.ar. Ex-editora Revista Claudia, Revista Telva España, Diario La Nación, Diario Perfil y revistas femeninas de la editorial
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