Salud

LA MEJOR MANERA DE ENGORDAR ES SEGUIR HACIENDO DIETA por la Dra. Virginia Busnelli

Dra. Virginia Busnelli, (MN 110351), Médica especialista en nutrición
y directora del Centro de Endocrinología y Nutrición CRENYF

Es evidente que asistimos a un cambio en el estilo de vida, que est√° modificando nuestros h√°bitos de alimentaci√≥n, de relaci√≥n social y de movilidad, entre otros, y que, como todos los cambios, tiene aspectos positivos y negativos. Desde el punto de vista de la salud, es indudable que han predominado los negativos ya que no hemos sido capaces de cambiar de forma adecuada nuestra forma de comer y de movernos y, como resultado, tenemos ante nosotros la ¬ęobesidad¬Ľ, una enfermedad¬†cr√≥nica¬†que representa un¬†gran problema¬†que afecta a grandes y a chicos, a hombres y mujeres, a pa√≠ses desarrollados y en v√≠as de desarrollo.

La obesidad es una enfermedad, no reconocida en nuestro pa√≠s como tal pero s√≠ por las grandes Sociedades Cient√≠ficas, Organizaciones de salud y Pol√≠ticas p√ļblicas Gubernamentales en Europa, Am√©rica del Norte, entre otras. Es importante recalcar que es una enfermedad cr√≥nica y como tal, su tratamiento no puede ser bajo ning√ļn punto de vista una dieta imposible de sostener con una duraci√≥n corta y un final. Estamos de acuerdo que todas las enfermedades cr√≥nicas necesitan tratamientos prolongados o de por vida dependiendo del caso individual.

Resulta adem√°s muy trascendental informar a la poblaci√≥n que la obesidad no es causada por falta de voluntad ni por culpa del paciente, logrando as√≠ comenzar con la erradicaci√≥n del estigma que sufren los pacientes que la padecen.¬†El sobrepeso y la obesidad surgen de la interacci√≥n de un trastorno gen√©tico m√ļltiple y un medio ambiente claramente favorecedor que potencia un aumento de la ingesta y una reducci√≥n del gasto energ√©tico al disminuir de forma alarmante la actividad f√≠sica espont√°nea y programada. Esta particular forma de producirse hace que no tenga una √ļnica soluci√≥n como una dieta m√°gica o un polvo que la cure, y que, con el tratamiento etiopatog√©nico basado en evidencias cient√≠ficas, los cambios que se consiguen sean lentos, no muy entusiasmantes desde la perspectiva del paciente y dif√≠ciles de mantener a medio y largo plazo.

Este hecho, unido al boom que ha supuesto la imagen de la delgadez como √©xito social en los medios de comunicaci√≥n, deriv√≥ en la b√ļsqueda de ¬ęremedios milagrosos¬Ľ con los que conseguir una p√©rdida de peso r√°pida e intensa a cualquier precio. Es evidente que estas sustancias van en contra del verdadero tratamiento de la¬†obesidad como enfermedad, que busca conseguir, mediante la reeducaci√≥n y el acompa√Īamiento psicoemocional, un cambio en los h√°bitos alimentarios y un aumento de la actividad f√≠sica diaria, y con ello una moderada, posible y sostenida p√©rdida de peso de entre el 5 y el 10%. Hoy sabemos que con esta p√©rdida de peso se consigue una reducci√≥n importante de los factores de riesgo cardiovascular, tales como la diabetes, la hipertensi√≥n y la dislipemia. Una y otra vez los expertos en obesidad insistimos en que la p√©rdida de peso debe ser lenta y progresiva, buscando una disminuci√≥n de la masa grasa, y que cuando no ocurre as√≠, se produce fundamentalmente una p√©rdida del contenido de agua o de masa magra del organismo que ser√° la base para la pronta recuperaci√≥n del mismo.

El aumento del tejido adiposo, con el consiguiente exceso de peso, es uno de los signos objetivables por el paciente con obesidad en la balanza, pero para nada puede ser un medidor del éxito parcial del tratamiento semana a semana, ya que el objetivo no se basa solo en perder peso. Este tipo de planteo terapéutico, inicialmente sencillo, supone para el paciente un gran esfuerzo, principalmente porque hay que despojarlo de la idea de que es gordo solo por lo que come y que la solución es la dieta estricta, transpirar haciendo ejercicio envuelto en papel film para perder calorías al máximo para luego de tanto esfuerzo pesarse y que nada haya cambiado.

La finalidad del tratamiento es un cambio de estilo de vida que debe mantenerse para siempre sin fecha de vencimiento, por eso no debe ser prohibitivo o insostenible. Sin embargo, por desconocimiento o por desesperaci√≥n los pacientes son v√≠ctimas cr√≥nicas¬†de una nueva estafa o promesa m√°gica que solo los conducir√°n, una vez m√°s, al fracaso y a la perdida de dinero.¬† Esto, junto con todas las alteraciones metab√≥licas que ocurren en el s√≠ndrome de renutrici√≥n, implica un alto √≠ndice de abandonos y la recuperaci√≥n del peso perdido que, en la mayor√≠a de las ocasiones, acaba superando con creces el peso con el que se empez√≥ o se pretendi√≥ equivocadamente adelgazar, pensando que era un simple tratamiento. Aqu√≠ es donde los remedios ¬ęmilagro¬Ľ que otorgan las diferentes¬†DIETAS DEL MERCADO QUE SOLO CAMBIAN DE SLOGAN PERO SON LO MISMO¬†encuentran su caldo de cultivo, y es f√°cil entender por qu√© han proliferado tanto en las √ļltimas d√©cadas. Ellas han sido y seguir√°n siendo una de las grandes colaboradoras de que el mundo siga engordando.

Periodista.Editora marcelafittipaldi.com.ar. Ex-editora Revista Claudia, Revista Telva Espa√Īa, Diario La Naci√≥n, Diario Perfil y revistas femeninas de la editorial

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