Cómo incide la alimentación en el rendimiento laboral

El Centro Terapeútico Dr. Máximo Ravenna comparte información importante a la hora de armar un plan alimentario y destaca qué productos contribuyen a potenciar la energía y el bienestar general

Cuando suena el despertador, la mayoría de las personas desearían detener el tiempo y poder seguir durmiendo un ratito más. Con la tecnología, es posible postergar la alarma lo máximo posible para terminar saliendo con el tiempo justo hacia el trabajo. Un café de paso, una compra de apuro en la panadería o galletitas en el kiosko y se arranca la jornada. Esta rutina, cada vez más habitual en un mundo que vive a un ritmo muy intenso, lejos de extender el descanso nos hace sentir más agotados, ya que la alimentación, y en particular un buen desayuno, es el primer paso para comenzar el día con energía y mejorar el rendimiento laboral.

La Licenciada Liliana Grimberg, Nutricionista Dietista Matrícula UBA 978, Coordinadora del área de Nutrición del Centro Terapeútico Dr. Máximo Ravenna, destaca cuáles son los tips iniciales que hay que tener en cuenta para cambiar hábitos alimenticios y promover el bienestar general, en especial para quienes trabajan muchas horas y cumplen diversas obligaciones.

“Desayuná como un rey”

Muchas veces escuchamos la frase que dice “Desayuná como un rey, almorzá como un príncipe y cená como un mendigo”. Más allá de que cada plan debe adaptarse a las necesidades y actividades de la persona, es cierto que el desayuno es una de las comidas más importantes. Una buena propuesta debería incluir algún lácteo (por ejemplo, café con leche descremada o yogur natural) y fruta entera o de estación (también los licuados con frutas de estación). Pero no sólo el contenido vale, sino también la forma, y en este sentido se recomienda tomarse el tiempo de desayunar en la casa, con tranquilidad, sin dispositivos electrónicos y disfrutando el momento. Este pequeño cambio de hábito repercute inmediatamente en la energía para encarar el empleo con más entusiasmo y creatividad.

 

Agua, divino tesoro

La hidratación es tan relevante como la alimentación para el bienestar físico, mental y emocional. Cansancio e irritabilidad son algunas de las consecuencias que surgen si el cuerpo no recibe suficiente líquido, por eso, en cualquier época del año pero más puntualmente en primavera y verano, es vital tomar de 2 a 3 litros total (agua, infusiones, caldo casero, limonadas caseras). Al instante, disminuye la sensación de pesadez y agobio producto de las altas temperaturas y mejora el ánimo y la productividad personal.

¡Cuidado con el azúcar!

Muchas veces, a mitad de la mañana o la tarde cuando el cansancio nos juega una mala pasada, una golosina o una lata de gaseosa nos “levantan”. Sin embargo, si bien en una primera instancia el consumo de glucosa produce un pico energético, este efecto es muy breve y luego viene la “caída”, con el consecuente aumento de malestar y agotamiento. Por otro lado, los alimentos con azúcar liberan dopamina, un neurotransmisor que genera placer… y adicción. ¿Más argumentos? Algunos estudios afirman que el consumo de azúcar excesivo y prolongado en el tiempo actúa en detrimento de ciertas funciones del cerebro como la memoria, esencial para trabajar. Por eso, es mejor optar por una fruta, un yogur descremado, frutos secos.

Almuerzo planificado vale doble

A la hora del almuerzo, una de las claves es no llegar con tanta hambre para el resto del día. Asimismo, se deben evitar las frituras y elegir platos livianos, en lo posible elaborados en casa o viandas certificadas, que contengan distintos grupos de alimentos, priorizando vegetales y proteínas de buena calidad (carnes, huevo y queso). En cuanto a los condimentos, una sugerencia útil es utilizar variados y sal de forma moderada.

Tomate tu tiempo

Para finalizar, además de los hábitos alimenticios, a lo largo de la jornada laboral hay que buscar momentos para pararse, caminar un poco y estirarse. Para trasladarse, elegir la bici en vez del auto o el transporte público es un gran alternativa. Si no, usar las escaleras en vez de ascensores o escaleras mecánicas es una forma simple de inyectar energía al día a día.

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