Se fue La Razón, el gran diario de los Cortejarena por Mariano Francisco Wullich

Espero que mi Razón, es decir La Razón, no adelante el final del periodismo. Es imposible que el diario de mi familia materna desaparezca de mi razón. Desde mi espacio chico, los Cortejarena (Meco, José, Antonio, Manuel, María, Mangacha, Rosa, Chila, Luz y Mecha), vivirán en mi memoria. Mi abuela, Luz, la Señora de Buenos Aires, quizá haya sido la más protegida de quien adoraron todos los hermanos, José, es decir Pepe Cortejarena: fundador, director y dueño del gran diario La Razón, mi tío abuelo. Sin duda, éste pariente y cronista puede afirmar que fue el tercer diario argentino, puesto que ganaban los matutinos (La Prensa y La Nación), pero a la tarde la 5a. y 6a. se llamó La Razón. Hablarán de Peralta Ramos y Raquel Cortejarena, de lo que perdieron y derrocharon. Recordarán a Timerman y hasta al mismísimo Pirillo, quien en el remate tuvo el toupet de llevarse el busto de Pepe en una carretilla, sin ni siquiera saber quien era.

“Vendí la quinta, llegó la sexta” se ufanaban los canillas mientras a casa llegaban todos, inclusive el Argentiniches Tageblat, que Max Wullich, casado con Raquel de Llano y Cortejarena no lo perdía, así como su puesto de Jefe de Redacción del diario El Pueblo. Sí, el que cerró Perón.

Un pueblo sin razón es un pueblo sin sentido. Gracias Pepe por tu razón, La Razón que jamás pudo tener éste vulgar cronista.

Mariano Francisco Wullich

6 Responses to Se fue La Razón, el gran diario de los Cortejarena por Mariano Francisco Wullich

  1. Fernando Gaminde Sanguino dice:

    Desde España, y concretamente desde Castro Urdiales (Santander), donde en 1834, al casarse Manuel Cortejarena Leunda de San Sebastián, con Margarita Cautiño Castaños de Castro Urdiales, comenzó la dinastía Cortejarena, sentimos también la pérdida de La Nación, periódico del que nos sentíamos tan orgullosos.
    Margarita y Manuel se pusieron a tener hijos, y ella, salvo las cuarentenas, se pasó exactamente 20 años embarazada. Durante estos 20 años tuvieron 23 hijos vivos, dándose la circunstancia habitual de que dos de ellos, habían nacido el mismo año.
    El 26 de diciembre de 1871,al comienzo del último embarazo, el de María Cortejarena Cautiño, (que vivió soltera y murió en una residencia de monjas del Pasaje de la Concepción de Barcelona, en la década de los 50 del siglo pasado), Manuel falleció en Castro Urdiales, dejando a Margarita de 36 años, embarazada y viuda “con 22 hijos”, el mayor de 20.
    Sus restos, se enterraron en el cementerio de Castro, que por aquellas fechas, se ubicaba detrás de la Basílica de Santamaría, en la pradera que hay ahora entre el Castillo y la Iglesia. Actualmente, se encuentra fuera de la ciudad, sobre un acantilado, se llama el cementerio de Ballena, y ha sido condecorado como el mas bonito de España.
    La pobre Margarita, tuvo que trabajar duro, mandando a algunos hijos a buscarse la vida fuera de España. Hay que tener en cuenta, que por aquellos años, Cuba, Puerto Rico, Filipinas, Las Islas Carolinas, Las Marianas y las Palaos en el Pacífico, aparte de las colonias de Africa, pertenecían a la corona de España.
    Mandó a José, (Jose Cortejarena Cautiño), a Buenos Aires, donde conoció a Natividad Silva. Tuvieron varios hijos. Uno de ellos, Jose Antonio Cortejarena Silva, que nació el 22 Enero de 1877 en Buenos Aires, y que falleció repentinamente el 25 Julio de 1921 en Rosario de la Frontera Argentina a los 44 años, fundó el periódico La Razón, al que ahora lloramos.
    Su viuda, Helvecia Antonini Fernández, que falleció en diciembre de 1950, continuó con la gestión del periódico, con la ayuda de los tres mejores amigos de su marido.
    Sus hijos, María Carlota Cortejarena Antonini, Antonio Cortejarena Antonini, y Carlos Cortejarena Antonini, ya fallecidos, y sus descendientes actuales, se casaron y abrieron una rama de los Cortejarena en Argentina que aún perdura, y a la que tu perteneces…
    Margarita, ya viuda, envió a Eusebio,(Eusebio Cortejarena Cautiño), otro de los 23 hijos, a trabajar con su hermano José a Argentina. Allí ,Eusebio prosperó, trabajó duro, y ahorró una pequeña cantidad de dinero, aunque permaneció soltero hasta los 43 años.

    Rosa Cortejarena Cautiño, hija de Manuel y de Margarita, y hermana de Eusebio, de José, de María, de Victor Emilio, de Eleuterio y de diecisiete mas, se casó con Juan Somovilla Cenicero , militar, natural de Ezcaray, provincia de Logroño (ahora La Rioja), en España.
    Fueron mis Tatarabuelos. Tuvieron tres hijos Juan (que desapareció por Ultramar a los veinte años y nunca mas se supo de él), Dolores, que fué mi bisabuela , y Juanita
    Juan Somovilla, Militar de infantería, en concreto Primer Teniente, se dedicaba en 1891, al transporte de caudales (Plata), desde Zaragoza hasta los Regimientos de su zona. Rosa y él, vivían en Zaragoza, pero como se ausentaba mucho por su trabajo, Rosa, al quedarse embarazada de mi bisabuela Dolores, se fue a dar a luz a Castro-Urdiales, para sentirse apoyada por sus otras hermanas y por su madre Margarita Cautiño Castaños.

    En 1892, destinaron a Juan Somovilla, al Regimiento Gerona 22 ubicado de Cataluña.
    Mientras tanto, en 1899, Eusebio Cortejarena Cautiño, de 43 años, hermano de Rosa, de José y soltero, regreso a España desde Argentina. Rosa, recibió a su hermano, y como su hija Dolores de 19 años estaba soltera,( Mi bisabuela), se la ofreció, casándose y fijando su residencia en Castro-Urdiales, en la calle Bilbao, número 1.
    Dolores, de 19 años, se quedó embarazada, pero su madre también, dándose la circunstancia de que madre e hija esperaban un hijo.
    Pero el 13 de Abril de 1900, en Zaragoza, el ascendido a Comandante Juan Somovilla, prematuramente falleció, siendo enterrado allí. Mi bisabuela embarazada, perdió a su padre, pero dio a luz en 1900 a mi abuela Margarita en Castro Urdiales. Y unos meses después, su madre, también embarazada, dio a luz a Juanita, mi Tía bisabuela.Mi abuela Margarita, era siete meses mayor que su tía Juana.
    Rosa Cortejarena Cautiño, parece que murió en 1902.Está enterrada en Castro Urdiales
    Juana Somovilla Cortejarena, se casó con Juan María Uribe Guimón, arquitecto de Bilbao, y precursor del Realismo, estilo arquitectónico de moda en esa época. Tuvieron una hija, Carmen,soltera y fallecida no hace mucho en Marbella, España. Juanita, falleció en marzo de 1982, y está enterrada en Castro Urdiales.

    Mi bisabuela, Dolores Somovilla Cortejarena, en 1908 se quedó viuda a los 25 años de su tío , y a la vez marido, Eusebio Cortejarena Cautiño, y se casó de nuevo con Adolfo Gaminde Eguilior, ingeniero vasco, y hermano del que después sería mi bisabuelo Nicolás Gaminde Eguilior, padre de Victor Gaminde Guimón, futuro marido de mi abuela Margarita y padres de mi padre Fernando.
    Mi bisabuela Dolores y su marido Adolfo, con el que estuvo casada mas de 30 años, fijaron su residencia en Barcelona, ya que él ,trabajaba en la construcción del metro de Barcelona, y allí tuvieron a Lolita, hermana de mi abuela Margarita,( con la que se llevaba 15 años), y de tres mas, soltera, maravillosa persona, fallecida a los 74 años en Bilbao en 1989, y enterrada en Castro Urdiales en el panteón familiar.
    Dolores, volvió a enviudar por segunda vez de Adolfo en 1944 a los 62 años. Falleció en Castro el 29 de Julio de 1959 y está enterrada en Castro Urdiales , en el panteón familiar.
    Mi abuela, Margarita Cortejarena Somovilla, con 20 años, se casó con Victor Gaminde Guimón, mi abuelo, abogado , Licenciado el Filosofía y Letras, y redactor, después de la Guerra Civil Española de 1938, de las Leyes de la Seguridad Social vigentes actualmente en España, y sobrino de Adolfo Gaminde Eguilior, segundo marido de mi bisabuela. Fijaron su residencia en Barcelona. Victor falleció en Barcelona en 1959 a los 68 años.Mi abuela Margarita, falleció en Barcelona en 1972
    Y de este matrimonio, nacieron:

    Fernando Gaminde Cortejarena, en 1923, mi padre, casado con mi madre Elena Sanguino Raventos, de 92 años. Abogado y cementero, y fallecido a los 86 en Barcelona en diciembre del 2009 , y mis cuatro tíos;
    Margarita Gaminde Cortejarena soltera,fallecida en 1943, de meningitis a los 16 años.
    Victor Gaminde Cortejarena, nacido en 1921, casado con María Diaz Emparanza. Abogado y fallecido a los 79 años. Tuvo diez hijos, mis primos, de los que viven nueve, (seis hijas y cuatro hijos, casi todos con hijos y nietos).Enterrados ambos en Barcelona
    Jose Luis Gaminde Cortejarena, nacido en 1922, abogado, casado con Blanca Muller, que reside actualmente en Barcelona, fallecido a los 90 años en Castro Urdiales. Tuvieron cuatro hijos, mis primos, todos casados y con nietos.
    y Marichu Gaminde Cortejarena, viuda de Antonio Cumella, que reside actualmente en Barcelona, y que tiene tres hijos, mis primos, dos casados y con hijos.

    Finalmente aparezco yo, Fernando Gaminde Sanguino, nacido en 1952, Economista y Marino Mercante, jubilado, de 65 años, casado en 1976 con Amalia Ron Acebal de Castro Urdiales , divorciado, y con una hija, Mariana Gaminde Ron, casada con Josep Rallo, mi yerno, y con dos hijos, Elenita y Guillermo ,mis nietos, de 10 y 7 años respectivamente.
    y mis seis hermanos: Elena Gaminde Sanguino (enfermera) , Miguel (abogado y empresario) Guillermo (Marino Mercante), Javier (Ingeniero Químico), Santiago (Financiero) y Silvia(Lda. en Historia), todos casados, algunos con hijos y nietos, y la mitad de nosotros ya jubilados.
    Y ese es el linaje que dejaron en España Manuel Cortejarena, y Margarita Cautiño.

    Si algún día viajo a Argentina y me reúno con vosotros, los Cortejarena, podré deciros con orgullo, que somos parientes, ya que mi tatarabuela Rosa Cortejarena Cautiño, mi bisabuelo Eusebio Cortejarena Cautiño, y vuestro Tatarabuelo José Cortejarena Cautiño, eran hermanos.
    Saludos
    Fernando Gaminde Sanguino Cortejarena Raventós
    Balneario de Paracuellos de Jiloca (Zaragoza)

  2. Fernando Gaminde Sanguino dice:

    En realidad, mi crónica familiar, no es mas que el “Canto del Cisne” de la muerte anunciada en España, de los descendientes Cortejarena de Manuel y Margarita , ya que mi bisabuela, Dolores Somovilla Cortejarena, que en 1908 se quedó viuda a los 25 años de su tío , y a la vez marido, Eusebio Cortejarena Cautiño, tuvo un niño llamado Manuel Cortejarena, que de haber vivido con descendencia, hubiera podido perpetuar el linaje en España.Pero murió en Castro de meningitis a los tres años, estando enterrado en el panteón familiar del cementerio de Ballena.
    Así pues, el apellido Cortejarena (Que significa en vascuence “La casa del Patio”), casi ha desaparecido, y dentro de dos generaciones, solo será un recuerdo para aquellos que como yo, demuestren algún interés, por conocer su linaje…,salvo que, algún joven Cortejarena de Argentina, se casase y viviera en España con alguna de mis sobrinas, algunas de ellas, en edad de merecer.
    De esta forma, se cerraría de nuevo el bucle, (Se cerró anteriormente al casarse Eusebio Cortejarena con su sobrina) , y el apellido, podría regenerarse a algunas generaciones mas.

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