PUNTA DEL ESTE: El Vanguardia, un pionero de 60 años

Los apartamentos costaban $ 38.000 y hoy valen entre US$ 160.000 y US$ 450.000. Foto: Archivo El País

Un ícono que marcó el comienzo de una nueva era edilicia en Punta del Este y que aún domina el mar de la Mansa.

El Vanguardia, la primera gran torre que se construyó en Punta del Este bajo el régimen de propiedad horizontal y que marcó el comienzo de una nueva era para el balneario, cumple en 2018 sesenta años de vida. Los cuatro bloques de apartamentos fueron pergeñados por el arquitecto argentino Julio Aranda, un hombre que en menos de treinta años de vida profesional, diseñó más de cien obras en Punta del Este y Buenos Aires.

A fines de 1955, y tras el derrocamiento de Juan Domingo Perón, finalizó para Punta del Este la década más difícil de su historia. En efecto, durante los dos primeros gobiernos de Perón (1946-1955), los argentinos —casi los únicos veraneantes extranjeros que visitaban la Península se vieron impedidos de hacerlo. El Uruguay democrático de entonces daba refugio a los opositores peronistas que, desde las radios montevideanas que penetraban en Argentina, arremetían con su prédica antiperonista. El gobierno de Perón optó por poner barreras casi infranqueables a los argentinos que pretendían viajar al Uruguay, así como también exigió pasaporte y visa a los uruguayos que deseaban cruzar el Río de la Plata. Punta del Este representaba además el refugio veraniego de la aristocracia argentina a la que Perón estaba enfrentada duramente. Las consecuencias sobre el balneario fueron dramáticas.

Durante esa década, el inversor argentino Mauricio Litman se afincó en Punta del Este y vio en aquella crisis una oportunidad para promocionar a Punta del Este fuera de la región y captar público e inversores de otras latitudes. Fue la hora del Cantegril y de los festivales de cine de Punta del Este, que no solo trajeron a actores entonces mundialmente famosos como Yul Brinner y Anita Eckberg, sino también a periodistas de Europa y Estados Unidos. Litman contrató a Aranda, por entonces un joven y prestigioso arquitecto a quien le encargó el diseño de los trece primeros bungalows que tuvo la flamante urbanización Cantegril, nacida en torno al hoy legendario club.

Entre el mar y el mar.

Pero los planes de Litman no se limitaron al Cantegril, sino que una vez normalizadas las relaciones con Argentina, puso en marcha el proyecto Vanguardia y contrató a Aranda para su diseño y a la empresa Isola y Armas para su construcción. En el verano de 1956, el primero en el que los argentinos pudieron regresar a Punta del Este, en un enorme predio de una despoblada Parada 1 de la Mansa, se podía leer un letrero que anunciaba la próxima construcción del edificio Vanguardia.

Julio César Aranda, a la izquierda, y el Arq. Guillermo Armas O'Shanahan a la derecha. Foto: gentileza Martín e Ignacio Aranda

 

Julio César Aranda, a la izquierda, y el Arq. Guillermo Armas O’Shanahan a la derecha. Foto: gentileza Martín e Ignacio Aranda

La presentación en sociedad del proyecto, estuvo a cargo del propio arquitecto Aranda, quien en una conferencia de prensa celebrada en el Victoria Plaza de Montevideo, el 25 de mayo de 1956, expresó que en el diseño tuvo muy en cuenta “los colores y el aspecto informal y alegre de un edificación propia de una balneario. Todo rodeado por espaciosos jardines”. Agregó que el edificio tendrá “vistas hacia las dos costas: Punta Ballena, isla Gorriti y la playa Mansa” por el frente, y por detrás a la “playa Brava, isla de Lobos, San Rafael y la costa hacia la barra de Maldonado”.

Entonces, al fondo del enorme terreno de 100 metros de frente, estaba la estación de ferrocarril .

En octubre de 1957, en el diario El País a página completa se ofrecían a la venta los apartamentos del “Edificio Vanguardia”. El eslogan era: “entre el mar y el mar” y los apartamentos podían adquirirse por la suma de $ 38.000 de la época y con una entrega inicial de solo $ 3.800 , financiando el saldo a varios años. No resultó sorprendente que en pocas semanas la primera de las cuatro torres se vendiera y para fin de ese mismo año la segunda —en el pozo— también. Los compradores fueron argentinos en su gran mayoría. Las cuatro torres del Vanguardia quedaron concluidas en diciembre de 1960.

El pionero.

El Vanguardia, como pasó a denominarse al conjunto de las cuatro torres de 12 pisos cada una, que albergan un total de 250 apartamentos, fue pionero en muchos aspectos. Se trató del primer edificio construido en Punta del Este bajo la ley de propiedad horizontal —aprobada poco tiempo antes— destinado a viviendas. Incorporó además el servicio de mucamas, de plomería, vidriería y carpintería. Desde sus comienzos, tuvo un restorán y “night club” dirigido por el hombre de la noche puntaesteña de aquellos tiempos: Juanito Domínguez. Era oriundo de Santa Cruz de Tenerife y desembarcó en Punta del Este en 1924. Entonces fundó la vieja Fragata y se convirtió en el personaje que no solo organizaba las mejores fiestas en el balneario, sino en un referente para sus veraneantes. Al inaugurar el restorán del Vanguardia afirmó a El País: “El Vanguardia y Punta del Este serán un pedazo de la Costa Azul”.

El cartel anunciando la obra en el terreno. Foto: gentileza Martín e Ignacio Aranda

El cartel anunciando la obra en el terreno. Foto: gentileza Martín e Ignacio Aranda

Wagner Rodríguez empezó a trabajar en el Vanguardia hace 51 años. Bien puede decirse que su historia y la del sexagenario edificio son casi una misma cosa. Ingresó como asistente en la recepción en 1966 y hoy ocupa una cargo relevante en la administración. Conoció a todas, o a casi todas las familias propietarias del lugar y a muchos de sus inquilinos que, según dijo a El País, ” alquilan todos los años un apartamento”.

Recuerda a los primeros propietarios argentinos , entre los que se encuentraban los Chopitea, los Santamarina, el ingeniero Álvaro Alzogaray y el escritor Adolfo Bioy Casares.

Según Rodríguez, el secreto del Vanguardia está en “su ubicación, frente al mar y a pasos de la Península, la calidad de su construcción, el mantenimiento constante, el trato de su personal y la variedad de servicios que ofrece”. Hoy no está el “night club” que timoneaba Juanito Domínguez; en su lugar y desde 1970 funciona el restorán de Andrés, un clásico de Punta del Este en el que se dan cita todo el año políticos, periodistas, empresarios e intelectuales de ambas orillas.

Aranda, el arquitecto de las cien obras.

El arquitecto Julio César Aranda era un enamorado de Punta del Este. Sus primeras obras en el balneario fueron los bungalows iniciales del Cantegril que realizó junto a su colega uruguayo Rafael Llorente. Además del edificio Vanguardia, diseñó el edificio Lafayette y el edificio Kennedy en Punta del Este. Fue también el constructor de la capilla Stella Maris de la Parada 24 de la Brava, una obra que aún hoy sorprende por lo moderna y sencilla. El edificio San Félix y el Club El Médano son también de su autoría, así como numerosos chalets en San Rafael. Su vínculo con Uruguay fue muy estrecho. Casado con María Emma Sojo, tuvo cinco hijos: María José, Isabel, Ignacio (arquitecto), Martín, que reside de forma permanente en Uruguay desde hace 20 años, y Miguel.

Fue uno de los sobrevivientes del naufragio del Vapor de la Carrera Ciudad de Asunción, hundido en el Río de la Plata el 11 de julio de 1963. Las crónicas de entonces, señalan que luego de ayudar a varios pasajeros, logró subsistir durante diez horas en el agua helada aferrado a un cajón de madera.

Murió sorpresivamente de un infarto, en noviembre de 1967, en plena construcción del edificio Lafayette. Tenía 54 años y había diseñado o construido más de cien obras.

Fuente: El País Uruguay: El Vanguardia, un pionero de 60 años https://www.elpais.com.uy/informacion/vanguardia-pionero-anos.html

 

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