Para que los chicos disfruten lo bueno del sol Por: Dra. Mónica Maiolino

Por: Dra. Mónica Maiolino

Médica dermatóloga- Médica asesora de Dermaglós- MN 86473 MP 444334

Miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología

Miembro de la Sociedad Latinoamericana de Psoriasis

 

Noviembre 2017. Los daños que el sol produce en la piel son acumulativos y por eso los dermatólogos indican que la piel de los bebés y los niños requieren cuidados extra en materia de protección solar, en especial con la llegada de las estaciones cálidas y el inicio de la temporada de actividades al aire libre.

 

Los niños requieren protección extra. Su piel es más delgada que la de un adulto y los mecanismos de defensa cutáneos, como las glándulas sebáceas y el sistema pigmentario, se encuentran en proceso de maduración. Asimismo, las glándulas sebáceas detienen su  actividad en el transcurso de los primeros 6 meses de vida (estímulo aportado por la mamá) hasta la pubertad (11-12 años, estímulo propio). Se puede afirmar que durante este período la piel está en cierta manera “menos protegida”. Por estos motivos, este órgano no es capaz de ejercer una función protectora adecuada, siendo más vulnerable a las radiaciones solares, a las agresiones externas, y deshidratándose con mayor facilidad.

 

Dado que los niños realizan la mayor parte de las actividades al aire libre bajo el sol, están mucho más expuestos a los agentes externos sin notarlo. De hecho, las exposiciones solares recibidas durante la infancia representan entre el 50 y el 80% del sol recibido a lo largo de su vida. Como el daño solar es acumulativo y las quemaduras que se producen durante los primeros 20 años de vida dejan la piel más sensible y con predisposición a desarrollar lesiones cancerígenas, es muy importante cuidar la piel desde edades tempranas.

 

Cómo elegir un protector solar adecuado. Los protectores solares deben ser indicados por el médico dermatólogo, acorde a las características y necesidades del paciente. Debe ser hipoalergénico, testeado dermatológica  y oftalmológicamente, nunca menor de FPS 30 y cubrir ambos espectros de radiación UVB y UVA.  El F65 Y F80 están recomendados para las personas que son intolerantes al sol, para mujeres embarazadas, personas con estrías o cicatrices recientes, lunares y afecciones de la piel.

 

El F50 Bebes y el F50 Niños además de poseer una protección solar adecuada (alta) están especialmente diseñados para la piel sensible de los bebes y niños, que tiene características diferentes a la de un adulto inclusive con piel sensible.

 

Los protectores solares en spray favorecen principalmente a las personas con biotipos cutáneos mixtos y o grasos, zonas extensas, zonas pilosas, cuero cabelludo y especialmente a los hombres que no se sienten cómodos utilizando texturas cremosas. Son ideales para toda la familia, para utilizar al aire libre en momentos de ocio o al hacer deportes.

 

Modo correcto de utilizar el protector solar. Es importante utilizar todo el año protector solar dado que hay situaciones en las cuales se está expuesto al sol, pero no se tiene en cuenta como cuando se va en el auto con las ventanas bajas, se realiza ejercicio al aire libre, se saca a pasear al perro, etc. Tanto niños como adultos se encuentran expuestos.

 

Siempre tenemos que tener en cuenta que para que una correcta protección se debe:

  • Aplicar el protector solar media hora antes de exponernos al sol.
  • Luego de la aplicación, es necesario re-aplicarlo a las 2 horas o después de sudoración excesiva o inmersión en el agua.
  • Las zonas que más sufren quemaduras son las que por lo general olvidamos como cuello, bordes de la cara, orejas, labios y empeines de los pies. Por ello, se requiere tiempo y paciencia para lograr una correcta aplicación del protector solar.
  • Los niños menores de un año no deben exponerse al sol y recién a partir de los 6 meses pueden empezar a utilizar protectores solares especiales.
  • Evitar la exposición al  sol entre las 10 y las 16hs.
  • Considerar las cantidades adecuadas a aplicar en niños y bebés. Como ser:

niños: La cantidad a aplicar adecuada para un niño de 3 a 8 años es 20 ml (equivalente a cubrir la palma de la mano de un niño o un mínimo de 5 cucharadas de té)

bebés: La cantidad a aplicar adecuada para el cuerpo de un bebé desde los 6 meses hasta los 3 años es 10 gr (equivalente a cubrir media palma de la mano de un adulto o un mínimo de 3 cucharadas de té).

 

Para utilizar correctamente los protectores solares, especialmente las presentaciones en spray, se recomienda colocar el producto 30 minutos antes de la exposición al sol y preferiblemente en zonas resguardadas, ya que el viento puede impedir que el producto alcance la piel. Se recomienda no aplicar los protectores en spray directamente sobre la cara sino primero en las manos y luego en el rostro.

 

Por último, para tomar lo bueno del sol se recomienda mantener la piel hidratada con cremas y geles post solares e hidratantes y beber líquido de manera constante para evitar la deshidratación por el aumento de pérdida de agua por el efecto del calor.

 

Para más información: www.dermaglos.com

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