Silvio Albini, el capo de las telas made in Italy

  • Silvio Albini

Paola de Grenet

Juan Carlos Rodríguez

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Silvio Albini preside el mayor productor europeo de telas. El grupo Albini también posee cinco grandes firmas textiles, alguna en Savile Row. Este italiano es el primer miembro del clan Albini que asume la directiva de esta compañía y no es ingeniero. “No es que la camiseta esté proscrita en mi familia, pero tenemos una especie de prohibición mental hacia ella”, asegura el presidente del gigante textil italiano.

El empresario Silvio Albini (Bérgamo, Italia, 12 de diciembre de 1956) puede permitirse llevar una mochila al hombro en lugar de la típica cartera de ejecutivo. Es un detalle deportivo que no desentona con su reloj Swatch de camuflaje. Pero verle en camiseta ya es más improbable. “No es que la camiseta esté proscrita en mi familia, pero tenemos una especie de prohibición mental hacia ella”, comenta divertido el presidente y CEO del Grupo Albini, el mayor fabricante europeo de telas para camisas de alta calidad. La que luce hoy está confeccionada con un algodón egipcio denominado Giza 45, “el mejor del mundo”, cultivado por su empresa en el delta del Nilo.

Miembro de la quinta generación de la familia Albini, propietaria del cotonificio (fábrica de algodón) desde 1876, Silvio fue nombrado director ejecutivo en 1989 tras la muerte de su predecesor, Giancarlo Albini. “Hasta mi llegada todos los directivos habían sido ingenieros”, apunta este economista de 59 años. Junto a su primo Fabio (director creativo) y sus hermanos Andrea y Stefano (director industrial y financiero, respectivamente) ha transformado una empresa local en una puntera compañía internacional que exporta el 70% de la producción a 83 países y cuenta con oficinas comerciales en Hong Kong y Nueva York.

Silvio Albini, el capo de las telas made in Italy

El Grupo Albini, que facturó 140 millones en 2015, emplea a 1.400 trabajadores en sus siete factorías, de donde salen 16 millones de metros de tela al año. Está integrado por cinco marcas: Cotonificio Albini, Thomas Mason, David & John Anderson, Albiate 1830 y Albini Donna. Una gama de 20.000 diseños. Sus principales clientes son fabricantes de camisas de media y alta gama, lujosas firmas de moda (desde Armani a Zegna pasando por J. Crew) y selectos minoristas. La calidad está garantizada gracias a un sistema de integración vertical que va desde la recogida de la materia prima a la comercialización, pasando por el tintado, el retorcido de los hilos o la confección. “De la semilla a la tela”, reza el lema de la casa.

¿Qué entiende por buena camisa? “Tiene que tener buen tejido y estar bien confeccionada. Y para obtener un buen tejido hay que partir de una buena materia prima. Las buenas tortillas se hacen con los mejores huevos”, explica el doctor Albini. “Lo que nos diferencia de la competencia es que controlamos la materia prima desde el origen. Tenemos campos de algodón propios en Egipto (donde cultivan las variedades más apreciadas: Giza 45 y Giza 87) y en Barbados (variedad Sea Island), mientras que confiamos la línea de producción de lino a Terre de Lin, una cooperativa de Normandía, al noroeste de Francia”.

La entrevista tiene lugar en la terraza de la boutique Santa Eulalia, en el Paseo de Gracia de Barcelona. Es el mejor cliente de Albini en España. “Para nosotros es un orgullo estar en una tienda que la feria Pitti Uomo de Florencia reconoce entre las 30 mejores del mundo”, comenta el proveedor italiano. Este multiespacio de 2.000 m2 se fundó en 1843 y está regentado por Luis Sans (cuarta generación familiar) y su mujer, Sandra Domínguez. La novela Sueños a medida (Ed. Suma de letras), de Núria Pradas, recién publicada, está ambientada en este establecimiento pionero en alta costura y en los avatares de la saga familiar. “Desde el principio la autora contó con nuestro apoyo y el testimonio de los trabajadores más veteranos”, comenta Luis Sans mientras nos guía por la tienda.

Decorada con carteles y fotografías antiguas, los escaparates de Santa Eulalia atraen a los clientes más exigentes: desde la presidenta de Codorniú, Mar Raventós, al modelo famoso por sus tatuajes Stephen James, por citar dos de los que casualmente ese día estaban allí. Pero si en algo se distingue de la competencia es por su sastrería a medida. Aquí, en la noble planta baja, los tejidos Albini ocupan un privilegiado córner. Dos camisas blancas de algodón egipcio se exhiben en hornacinas de cristal como joyas de Sotheby’s.

Diseños de la Thomas Mason, una de las cinco marcas que integran el grupo Paola de Grenet

Mientras paseamos entre tijeras y patrones, la directora de Marketing del grupo, Chiara Ferraris, nos invita a cerrar los ojos y a palpar el contenido de una misteriosa caja. Al tacto notamos que los copos de algodón son tan suaves como la seda. Tirando del hilo retrocedemos a los orígenes delcotonificio, fundado en 1876 por Zaffiro Borgomanero en Albino, al norte de Italia. Ya en su primer año de existencia, la compañía contaba con 40 telares mecánicos y empleaba a 44 trabajadores. El reconocimiento a la calidad de sus telas no tardó en llegar: en 1884 ganó la medalla de bronce en una exposición industrial celebrada en Turín.

Sin hijos a los que legar su negocio, Borgomanero lo dejó en manos de su sobrino Giovanni Albini, un emprendedor que empujó la economía local como presidente de la Cámara de Comercio de Bérgamo. “Mi bisabuelo Giovanni vivía en Vicino, pero en 1870 se trasladó a Bérgamo porque el clima era más conveniente para sus hijos, afectados por problemas respiratorios”, desvela su bisnieto. “El agua pura y abundante del valle, regado por el río Serio, fomentó la aparición de telares de seda y lana (el algodón llegaría después con la Revolución industrial). Y no hay que olvidar que los bergamascos tienen fama de ser buenos trabajadores. ¡Por algo se nos conoce como los suizos de Italia!”, explica con orgullo el director ejecutivo, a quien el presidente de la República italiana nombró recientemente Cavalieri del Lavoro.

En 1919, tras la muerte del patriarca, sus hijos Riccardo y Silvio heredaron la industria de hilos y la fábrica de tejidos, unidas bajo la sociedad familiar Dr. Silvio Albini y C. Tras la crisis del 29 la empresa consiguió mantenerse a flote gracias a las nuevas formas de organización y la introducción de telares semiautomáticos, y en los años posteriores a la II Guerra Mundial registró un gran aumento de producción. Durante los 60 tomó el relevo la cuarta generación, con Giancarlo Albini a la cabeza. Hasta que nuestro protagonista, el primogénito de la familia, se incorporó en 1984 como director de ventas.

Entre los últimos proyectos del grupo Albini están dos líneas de sastrería a medida: Albini Su Misura y Thomas Mason Bespoke Paola de Grenet

Expansión internacional

Sin duda, una de las decisiones más audaces de su carrera fue la adquisición, en 1992, de las históricas marcas británicasThomas Mason y David & John Anderson.“Siempre me sentí fascinado por Savile Row (la milla de oro londinense de las sastrerías clásicas), donde la realeza y los aristócratas acuden a hacerse sus trajes y camisas a medida”, explica Albini. “A comienzos de los 90 advertí que Thomas Mason 1750 y David & John Anderson 1822 estaban en crisis. ¡Comprarlas fue el mejor negocio de nuestra historia! Gracias a estas prestigiosas marcas pudimos acceder a los mercados internacionales y encontrar los distribuidores locales más adecuados”.

El archivo histórico de Thomas Mason, compuesto por más de 700 volúmenes, tiene un valor intangible. “Los muestrarios de telas abarcan desde 1845 a los años 20, de forma que es posible ver cómo ha evolucionado el estilo británico. Al principio se usaban tonos pálidos obtenidos con tintes naturales; pero con la introducción de los tintes químicos, en los últimos años se aprecian colores rosas, verdes y púrpuras más brillantes. Para nosotros es una permanente fuente de inspiración; un museo vivo que nos permite reinterpretar el pasado”. Y es que la creatividad es una de sus principales señas de identidad: “Aunque la camisería es un sector tradicional, innovamos en colores, diseño, materia, prima y acabado. Los camiseros esperan con expectación nuestras primeras colecciones”.

Silvio deja escapar una sonrisa de satisfacción cuando recuerda que Thomas Mason es proveedor exclusivo de Turnbull & Asser, la sastrería de Jeremy Street famosa por vestir royals, políticos y celebridades: el príncipe de Gales, Winston Churchill y hasta el mismísimo James Bond. El diseñador de Thomas Mason trabaja en el Grupo Albini, así que cabe preguntar si el estilo británico (más estructurado y colorista) y el italiano (más relajado y con colores más apagados) han terminado mezclándose. “No; es mejor separar los dos estilos para así dirigirnos a dos públicos distintos. Aunque al estar presentes en más de 80 países no descartamos coger ideas de otras partes del mundo”.

En su apuesta por la diversificación, en 2000 adquirieron Albiate 1830, una señera fábrica de algodón italiana cuyos archivos históricos, 600 volúmenes, atesoran la rica tradición textil de Bohemia “Después de más de 150 años, la empresa pasaba por horas bajas y su propietario, Caprotti, nos la ofreció”. De estilo más deportivo y relajado, sus colecciones denim (tela vaquera) se dirigen a una clientela más joven.

Cotonificio, fundado en 1876 por Zaffiro Borgomanero en Albino, al norte de Italia. Ya en su primer año de existencia, la compañía contaba con 40 telares mecánicos y empleaba a 44 trabajadores Paola de Grenet

Algodón egipcio

La búsqueda de la excelencia explica su presencia en tierra de los faraones. El mejor algodón procede de Egipto; por eso, en 2009 comenzaron a cultivar en el delta del Nilo las variedades más apreciadas, Giza 45 y Giza 87. Conocida como La Reina, la variedad Giza 45 representa el 0,4% de la producción anual de algodón egipcio. “Se recolecta a mano, lo que evita el uso de defoliantes y productos químicos. Esta fibra excepcional, fina y resistente (alcanza los 36 mm de largo y una uniformidad superior al 88%) es la que utilizan Thomas Mason y David & John Anderson para sus camisas de alta gama. Por su parte, el algodón extralargo Giza 75 destaca por su grado de brillantez. El resultado son camisas sedosas y excepcionalmente luminosas. “El buen tejido se reconoce cuando mejora con el tiempo; cuando después de 40 lavados no pierde calidad”, asegura el Cavalieri del Lavoro, que a pesar de llevar “una vida franciscana, orientada al trabajo”, se define como “una persona muy curiosa, que viaja por el mundo, apasionado por conocer la cultura, la gastronomía y el arte de las ciudades que visito”. Durante los últimos cuatro años presidió Milano Unica, la mayor feria textil del país. “Ha sido muy gratificante y me ha abierto mucho la mente, aunque mi presidencia coincidió con los peores años de la crisis. A pesar de todo, he contribuido a internacionalizar este salón con la apertura de sedes en Shanghai y Nueva York”. Entre sus últimos proyectos están dos líneas de sastrería a medida: Albini Su Misura y Thomas Mason Bespoke.

A sus 59 años, su carrera está en la recta final. “No tengo hijos, y ya estamos estudiando dar entrada a la sexta generación”, concluye antes de acompañarnos a la sastrería de Santa Eulalia, en cuyos probadores de los años 40 nos tomarán medidas para una camisa. Aconsejados por su equipo, escogemos una tela blanca y luminosa de Thomas Mason confeccionada con Giza 87, la reina de los algodones egipcios. “Estará lista en un mes”, asegura el maestro camisero.

Nuestra inmersión en Albini concluye en el hotel Cotton House de Barcelona, un edificio del siglo XIX con interiorismo de Lázaro Rosa-Violán que albergó la Fundación Textil Algodonera de Barcelona. Entre sus atractivos está L’Atelier, un salón donde los agremiados se retiraban para que el sastre les tomara medidas. Ahora los huéspedes pueden disfrutar de este lujo gracias al servicio de sastrería que ofrece Santa Eulalia. Sin salir del hotel, la master class con Luis Sans y su proveedor italiano continúa en el restaurante Batuar, cuyas paredes están decoradas con antiguos muestrarios de algodón. Entre plato y plato, irán tejiendo una apasionante conversación entre el pasado y el presente del oficio. Sueños a medida compartidos.

En su apuesta por la diversificación, en 2000 adquirieron Albiate 1830, una señera fábrica de algodón italiana cuyos archivos históricos, 600 volúmenes, atesoran la rica tradición textil de Bohemia Paola de Grenet

FUERA DE SERIE/EXPANSION: “http://www.expansion.com/fueradeserie/personajes/2016/08/10/57a4668746163f9d7e8b4580.html“/>

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