¿Por qué es importante tomar la presión desde niños?

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La hipertensión arterial es una enfermedad que puede presentarse desde etapas tempranas de la vida. Según estadísticas aportadas por la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial, en nuestro país 8 de cada 100 niños podrían ser hipertensos. Sin embargo, a la mitad de los niños y adolescentes entre 7 y 18 años nunca se les ha realizado un control de presión arterial.

Si bien la Organización Mundial de la Salud ha llamado la atención sobre la importancia de tomar la presión arterial en forma periódica y rutinaria en niños y adolescentes, su medición en esta población no suele ser una práctica habitual de la consulta pediátrica de rutina.

Algunos profesionales refieren que uno de los principales obstáculos a la hora de tomar la presión a los niños es la falta de disponibilidad de brazaletes de tensiómetro adecuados según el diámetro del brazo correspondiente a cada edad. Los manguitos presentan al menos tres tamaños: para el lactante, para los chicos de entre 3 y 6 años, y para los mayores de 6 años.

De todos modos, uno de los inconvenientes más importantes es la poca costumbre que tienen algunos médicos pediatras de hacerlo. En este sentido, promover la toma de conciencia en ellos sobre esta práctica resulta fundamental para que pueda convertirse en una verdadera herramienta preventiva de la hipertensión arterial cuando sean adultos.

¿Qué permite prevenir o detectar la toma de la presión arterial?

El riesgo de ser hipertenso en la edad adulta aumenta un 70% cuando se ha tenido hipertensión en la infancia o adolescencia, por lo tanto es posible que muchos de los adultos que son hipertensos hoy hayan iniciado su enfermedad en etapas tempranas de su vida, pasando desapercibida simplemente porque nadie lo detectó.

Por eso, se recomienda medir la presión arterial a partir de los 3 años de edad, en la consulta de control de salud con el pediatra.

Más aún cuando se cuenta con una historia familiar de hipertensión arterial, esto es padres, abuelos, tíos, antes de los 55-60 años de edad. Estos antecedentes son uno de los principales predictores de la enfermedad. Si bien existen otros factores de riesgo a tener en cuenta como el bajo peso al nacer, la obesidad, las dislipidemias y el tabaquismo.

¿Qué síntomas puede presentar un niño con hipertensión arterial?

Los síntomas más comunes son dolor de cabeza, enrojecimiento de la cara y las orejas, irritabilidad, mareos, fatiga y sangrado nasal. Sin embargo, aproximadamente el 60% de los niños no tiene síntomas hasta que la hipertensión ya ha causado suficiente daño. Por eso, se la llama “el enemigo silencioso”.

En función de ello, las instancias de prevención resultan fundamentales. Como padres, tenemos todo a nuestro alcance para que los niños puedan ir adquiriendo desde chicos hábitos saludables que redunden en más y mejor vida. Desde laFundación Cardiológica Argentina compartimos algunas recomendaciones:

  • Evitemos el sedentarismo y promovamos la realización de actividad física regularmente desde chicos.
  • Promovamos la práctica de deportes.
  • Realicemos una alimentación saludable, con menos cantidad de grasa, más frutas y verduras, y utilicemos cantidades moderadas de sal.
  • Evitemos los alimentos enlatados o pre-elaborados.
  • Mantengamos un peso saludable.
  • Llevemos a los niños a los controles regulares con el pediatra.

Por la Fundación Cardiológica Argentina, con el asesoramiento de la Dra. Daniela Pacheco Agrelo – Médica Pediatra especialista en Medicina del Deporte (MN 84336) – Miembro de la Fundación Cardiológica Argentina

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