Vacunación y grupos de riesgo: ¿por qué es importante vacunarse?

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Con el objetivo de reducir las complicaciones, hospitalizaciones, muertes y secuelas ocasionadas por el virus de la gripe en la población de riesgo, desde la Fundación Cardiológica Argentinaadherimos a las recomendaciones emitidas por el Ministerio de Salud de la Nación dando a conocer quiénes y por qué deben vacunarse contra el virus Influenza.

 

Los grupos de riesgo se encuentran conformados por aquellas personas que, por diversos motivos, tienen mayor probabilidad de enfermarse, padecer enfermedad grave y/o complicaciones. En el caso de la gripe, integran este grupo el personal de la salud, las embarazadas (en cualquier trimestre de la gestación) y puérperas (hasta el egreso de la maternidad – máximo 10 días- que no hubieran recibido la vacuna durante el embarazo), los niños de 6 a 24 meses de edad y adultos mayores de 65 años Para estos casos, la indicación de vacuna antigripal se encuentra incluida en el Calendario Nacional de Vacunación, y no se necesitará orden médica.

 

También, constituyen población de riesgo las personas entre los 2 y 64 años con uno o más de los siguientes diagnósticos:

 

ü Enfermedades respiratorias crónicas: hernia diafragmática, enfermedad pulmonar obstructiva crónica [EPOC], enfisema congénito, displasia broncopulmonar, traqueostomizados crónicos, bronquiectasias, fibrosis quística, etc.; o asma moderada y grave.

ü Enfermedades cardíacas: insuficiencia cardíaca, enfermedad coronaria, reemplazo valvular, valvulopatía; o cardiopatías congénitas.

ü Inmunodeficiencias congénitas o adquiridas (no oncohematológica): infección por VIH; utilización de medicación inmunosupresora o corticoides en altas dosis; inmunodeficiencia congénita; asplenia funcional o anatómica (incluida anemia drepanocítica); desnutrición grave.

ü Pacientes oncohematológicos y trasplantados: tumor de órgano sólido en tratamiento; enfermedad oncohematológica, hasta seis meses posteriores a la remisión completa; trasplantados de órganos sólidos o precursores hematopoyéticos.

ü Otros: obesos con índice de masa corporal (IMC) mayor a 40; diabéticos; personas con insuficiencia renal crónica en diálisis o con expectativas de ingresar a diálisis en los siguientes seis meses; retraso madurativo grave en menores de 18 años de edad; síndromes genéticos, enfermedades neuromusculares con compromiso respiratorio y malformaciones congénitas graves; tratamiento crónico con acido acetilsalicílico en menores de 18 años; convivientes de enfermos oncohematológicos; convivientes de prematuros menores de 1.500 g.

 

En estos casos, se requerirá orden médica para la vacunación (excepto obesos).

 

En todos los grupos se aprovechará la oportunidad para aplicar la vacuna contra neumococo en quienes tengan indicación.

 

¿Cuándo deben vacunarse?

 

Ante la presencia de alguna condición de riesgo es recomendable vacunarse, antes del momento de mayor circulación del virus de la gripe, que es durante los meses de otoño-invierno. De todas formas, en caso de no haberse vacunado en esa época y pertenecer a los grupos en riesgo, la vacunación también puede y debe ser efectuada mientras haya circulación viral en nuestro país, prácticamente todo el año.

 

¿Por qué es importante vacunarse contra la gripe?

La vacunación es la herramienta más eficaz para prevenir la gripe. Como otorga inmunidad por aproximadamente 12 meses y las cepas sufren modificaciones anuales, las personas que pertenecen a los grupos de riesgo de desarrollar un cuadro grave deben recibirla cada año.

 

¿Cómo prevenir?

 

Existen algunas medidas preventivas que toda la población, con o sin factores de riesgo, puede implementar para estar protegida y proteger a los demás de la gripe y otras enfermedades respiratorias:

 

ü  Lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón.

ü  Ventilar los ambientes y permitir la entrada de sol en casas y otros ambientes cerrados. No fumar ni permitir que otros lo hagan en espacios cerrados.

ü  Amamantar a los bebés.

ü  Tirar a la basura los pañuelos descartables inmediatamente después de usarlos.

ü  Mantener limpios picaportes y objetos de uso común.

ü  No compartir cubiertos ni vasos.

ü  Enseñar a los niños a lavarse frecuentemente las manos en la escuela y hogar.

ü  Vacunar anualmente a todas aquellas personas que pertenezcan a grupos de riesgo de presentar complicaciones por influenza de acuerdo al Calendario Nacional de Vacunación.

ü  Es importante recordar que ante la presencia de fiebre alta (más de 38 grados), tos y congestión nasal, decaimiento o dolor muscular, hay que acudir al médico y no automedicarse, ni concurrir al trabajo, escuelas, etc. hasta no estar asintomático.

ü  Cubrirse siempre la boca al toser y estornudar con un pañuelo descartable o con el pliegue del codo, permiten evitar el contagio a otros.

 

Por la Fundación Cardiológica Argentina, con el asesoramiento de la Dra. Susana Devoto, Coordinadora de Enfermedades Inmunoprevenibles del Ministerio de Salud de la Nación

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