Las cinco claves para escoger su traje

Rafael Medina, icono de moda masculina, sabe muy bien escoger su traje...

Rafael Medina, icono de moda masculina, sabe muy bien escoger su traje para cada ocasión.

José Maria López-Galiacho

Tengamos el privilegio de acudir al sastre para hacernos un traje o prefiramos escogerlo ya terminado, hay cinco recomendaciones que pueden ayudarnos a conseguir el que buscamos y, sobre todo, el que más nos favorece.

Estampado diplomático para los negocios

1. Fisionomía

Por la mañana, colores claros.

A todos no nos sienta igual un traje cruzado o uno de hechura entallada. Si somos de reducida estatura, no tenemos por qué renunciar al siempre más elegante traje cruzado, pero vigilemos la altura de las solapas y los largos de la chaqueta y el pantalón.

Si nos sobra algún kilo, un talle alto de pantalón o un estiloso chaleco con seguridad lo ocultará. Si somos de constitución atlética, las chaquetas desestructuradas, serán una opción a considerar seriamente. Si, por el contrario, tenemos una estructura delgada, un traje armado nos sentará mejor.

2. Colores

Conviene optar por colores que convierten al rostro en el principal protagonista de nuestra foto. Si la mirada del interlocutor se dirige, antes que a él, a nuestra corbata o camisa, habremos errado en la elección de colores o diseños. Por ello, cuando vayamos a escoger el color del traje no nos dejemos llevar por preferencias sino por lo que color de tez y pelo nos aconsejen. Los rostros claros agradecen trajes de tonos suaves y los morenos, oscuros.

3. Estilo

De noche y actos formales, azul oscuro.

Para el tiempo libre se puede arriesgar más.

Por más recomendaciones que nos den para elegir un traje u otro, es nuestro estilo el que debe predominar frente a cualquier otra consideración. No nos disfracemos. Vistamos conforme a nuestra forma de ser y dejemos que sea nuestro traje el que hable de nosotros. ¿Somos más dandis o más serios? ¿Nos gusta dejar impronta o preferimos pasar desapercibidos? ¿Damos importancia a nuestro aspecto o estamos satisfechos vistiendo de manera similar a la calle? ¿Disfrutamos yendo al sastre y tocando los últimos tejidos de la temporada o un traje azul marino de una gran superficie cubre nuestras expectativas? Contestemos en un sentido u otro, la clave seguirá siendo ser fiel a nuestro estilo.

4. Cuándo se va a utilizar

Para los negocios, el estampado diplomático sigue siendo seguramente la mejor opción, para las mañanas los tonos claros, más si cabe en verano; la noche y los actos formales piden tonos oscuros como el azul marino. Si lo que buscamos es vestir nuestro traje durante el tiempo libre podremos arriesgar más en su corte y en el estampado de la tela. Sin embargo, si lo vamos a vestir en el día a día del trabajo, un corte clásico puede dar mayor juego.

5. Vuelve a pensar sobre la tela

Escoger una tela u otra debería ser algo más que elegir un color u otro. Las telas han evolucionado mucho en cuanto a composición y peso. Recuerde que, de decantarse por telas súper 150’s o superiores, los trajes tenderán a arrugarse, serán más delicados y necesitarán de una plancha experta. Si le gustan las telas poco pesadas, en torno a los 230 gramos, tenga en cuenta que la vida útil de su traje será menor que otro de 350 gramos. La cachemira, la vicuña y resto de telas de pelo, necesitan de un cuidado esmerado innecesario en las lanas merino más extendidas y comunes. Las sedas, así como los linos, son de una enorme belleza y frescura. No obstante, la facilidad con la que forman arrugas pudiera no gustar a todos.

EXPANSION. FUERA DE SERIE: “http://www.expansion.com/fueradeserie/moda-y-caprichos/2016/06/01/574d7a70468aeb65298b45ae.html“/>

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