25 de junio, Día Mundial del Vitiligo

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Por la Dra. Virginia Busnelli (MN 110351), Directora Médica de CRENYF

 

El próximo 25 de junio la Organización Mundial de la Salud conmemora el Día Mundial del Vitiligo con el objetivo de conocer e informar sobre esta enfermedad que afecta a cerca del 2% de la población mundial.

 

Se trata de una enfermedad adquirida, no contagiosa y crónica cuya evolución no puede predecirse y que tiene como consecuencia la aparición de manchas blancas en la piel por destrucción de las células que producen la pigmentación (melanocitos). Puede presentarse a cualquier edad, con mayor incidencia entre los 10 y 30 años, sin distinción de género. Algunos estudios muestran un ligero predominio en el sexo femenino.

 

 

El vitiligo es una enfermedad en la que intervienen múltiples factores que incluyen predisposición genética y disparadores endógenos o ambientales. Los pacientes presentan manchas, generalmente múltiples, de distinto tamaño y distribución que aparecen más frecuentemente en las áreas de mayor pigmentación  y exposición al roce como puede ser la cara, axilas, mucosas (labios, genitales y encías), manos pies, codos, tobillos y rodillas.

 

Si bien no representa riesgo de vida se trata de una enfermedad con consecuencias psicosociales para quienes la padecen afectando, en ocasiones, su calidad de vida e interacción social razón por la que el correcto diagnóstico y el acompañamiento médico resultan fundamentales.

 

Relación con enfermedades autoinmunes y endocrinológicas

 

Un elevado porcentaje de los pacientes ha mostrado un aumento en la incidencia de enfermedades autoinmunes y endocrinológicas, en especial tiroideas. Para comprender esta relación vale resaltar que la hormona tiroxina, se convierte en un neurotransmisor llamado dopamina por la acción de la enzima tiroxinasa y en esa conversión se beneficia el color de la piel mediante la estimulación de melanina.

 

Diagnosticar y tratar los desórdenes tiroideos es prioritario al momento de trabajar con un paciente con vitiligo ya que, en muchas ocasiones, son enfermedades asociadas, en especial con casos de hipotiroidismo.

 

Diagnóstico y tratamiento

 

Un examen clínico completo y la consulta con el médico especialista, ya sea dermatólogo y/o endocrinólogo, son los primeros pasos a fin de buscar la mejor alternativa de tratamiento para estabilizar la despigmentación y lograr recuperar el pigmento en las lesiones que presente el paciente.

 

La mayoría de los tratamientos recomendados tienen como objetivo estimular la producción de melanina y es importante saber que son de empleo prolongado y que deben ser seleccionados tomando en cuenta las características específicas que presenta cada paciente. Entre las alternativas recomendadas se encuentra el uso de: Corticoides tópicos, Inhibidores tópicos de la calcineurina, UVBba, PUVA, Análogos tópicos de la vit D, Fototerapia dirigida (target), Corticoides orales (minipulsos).

 

Acompañar el tratamiento sugerido con fotoprotección para minimizar el bronceado y evitar la susceptibilidad de la piel y las quemaduras solares y apoyo terapéutico para lidiar con las causas y consecuencias emocionales de la enfermedad es fundamental.

 

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