Monsieur: el primer reloj masculino de Chanel

Andrés Moreno

La firma presenta su primer reloj exclusivamente masculino y equipado con un movimiento propio. Dos razones que hacen de Monsieur un hito de la marca.

La ventana de horas saltantes /6h) y el contador retrógrado de minutos en 240º definen la esfera del Monsieur.

Siempre se valora el esfuerzo que las firmas tradicionales hacen por entrar en el mundo de la relojería femenina. Por la misma razón hay que admirar que una marca tan vinculada al mundo de la mujer se atreva a presentar un reloj masculino.Baselworld ha sido el escaparate elegido por Chanel para presentar su primera colección exclusivamente pensada para el hombre. Es necesario destacar elexclusivamente porque ya tenía modelos pensados para ellos en la colección J12, concebida como unisex. Fue precisamente este modelo el que otorgó a la maison la legitimidad que hoy en día disfruta dentro de la industria: sin su precedente habría sido inverosímil tener hoy el Monsieur en nuestras manos.

Pero el carácter pionero de esta pieza va más allá de ser el primer reloj masculino de la casa. Sirve de carta de presentación del primer movimiento íntegramente desarrollado y manufacturado por la casa. Su nombre (Calibre 1) no es muy excitante, aunque sí los datos técnicos que aporta y el acabado visible a través del fondo transparente de la caja. Es un movimiento diseñado completamente desde cero, razón por la cual su desarrollo se ha alargado hasta los cinco años. Del calibre llama la atención su elegante arquitectura, remarcada por el acabado ADLC en negro de toda su superficie. Aparentemente es lógico advertir en el diseño y terminación del calibre la mano de Romain Gauthier, el exquisito relojero independiente, del cual se acaba de saber ahora que Chanel compró un paquete de acciones de la firma en 2011. El Monsieur es de carga manual y tiene reserva de marcha de tres días, aunque sus cualidades más destacadas se aprecian en la esfera.

La sencilla caja del Monsieur contrasta con su original indicación de la hora. En el eje vertical aparecen la ventana de horas saltantes, un minutero retrógrado en un inusual ángulo de 240º (lo habitual es de 180º) y un segundero independiente. No hay más elementos en esta elegante esfera de tonos marfiles. Añade además el doble reto técnico de conseguir que ambas indicaciones (horas y minutos) salten simultáneamente una vez cumplida la hora y que la aguja de minutos pueda ser regulada en ambos sentidos. Los números de la escala de minutos y el disco de horas han sido diseñados en exclusiva para esta colección, la cual se espera amplíe con nuevos modelos y complicaciones.

La caja disfruta de unas bien equilibradas proporciones. Tiene un diámetro de 40 mm y un grosor de 10,4. Tanto la esfera como el fondo del calibre y la hebilla de su correa de cocodrilo vienen decoradas con la imagen de león, signo distintivo de los relojes equipados con calibre propio. Se trata de una edición limitada a 300 unidades: 150 en oro blanco (33.000 euros) y 150 en oro beis (31.500 euros), la tonalidad exclusiva que da Chanel a sus piezas en aleación de oro rosa.

El movimiento del reloj de Chanel a través de fondo de la caja.

La corona está decorada con una cabeza de león, que identificará a los relojes equipados con movimiento propio.

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