Sal: ¿cómo impacta su consumo en el organismo?

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Con motivo de la conmemoración de la Semana Mundial de la Sensibilización sobre la Sal, que se llevará a cabo desde el lunes 29 de febrero hasta el domingo 6 de marzo, desde laFundación Cardiológica Argentina queremos promover la toma de conciencia sobre las implicancias de su consumo en el organismo.

 

Es sabido que su ingesta está relacionada no sólo con las enfermedades cardiovasculares sino también con otras como la insuficiencia renal, la osteoporosis, los tumores del aparato digestivo, entre otras. Por lo cual, es importante conocer el impacto de su consumo en la salud, y sobre todo en la del corazón.

 

Para comenzar, es fundamental tener en cuenta que el consumo diario de sal por persona se encuentra entre los 10 y 12 gramos, muy por encima de los 5 gramos que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

 

La cantidad de sal que necesita diariamente nuestro organismo para mantener un buen estado de salud, se encuentra presente en los alimentos no procesados que consumimos diariamente, como carnes, verduras, hortalizas, frutas, todas ellas ricas en minerales y vitaminas. Por lo tanto, no sería necesario agregarle más – recordemos que el 70% de la sal que consumimos proviene de los alimentos procesados o industrializados.

 

Por otro lado, es importante destacar que durante muchísimos años, la sal fue utilizada sólo para la conservación de los alimentos. Pero, con el advenimiento de los sistemas modernos ha sido usada para dar más sabor a las comidas.

 

La sal y la enfermedad cardiovascular

 

Para los pacientes con enfermedad cardiovascular (hipertensión arterial, que la padece el 34% de la población; insuficiencia cardíaca; cardiopatía isquémica; etc.) se recomienda una dieta hiposódica, evitando los alimentos procesados. Se sugiere consumir entre 2 y 3 gramos diarios de sal y alimentos naturales ricos en potasio y magnesio, para mejorar la actividad metabólica celular.

 

Siempre hay que tener presente que la sal puede ser reemplazada por hiervas aromáticas y especies que le darán a los alimentos un sabor novedoso y exquisito. Pueden utilizarse jengibre, curry, pimentón, ajo, perejil, albahaca, laurel, menta, cardamomo, etc.

 

Ahora bien, cómo podemos medir en forma práctica estos 2 gramos. Una opción es vaciar el contenido de una aspirina de su blíster, y llenar con sal el espacio que deja. Esa es la cantidad que se puede consumir por día.

Asimismo, en algunos países de Europa se ha indicado para los adultos añosos, tengan o no enfermedad cardiovascular, como prevención primaria, una fuerte reducción en el consumo de sal. De esta manera, se ha logrado disminuir la morbimortalidad por patologías relacionadas con su consumo excesivo.

 

Para concluir, es importante reflexionar que bajando el consumo de sal se disminuye la mortalidad por enfermedades cardiovasculares y ACV, que en nuestro país llega a los 100.000 casos anuales según cifras del Ministerio de Salud de la Nación (MSal).

 

Asesoró Dr. Vicente Labonia – Médico Cardiólogo (MN 62207) – Vicepresidente 2º de la Fundación Cardiológica Argentina

 

 

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