Recuerdos de familia

Mama-Decia-CHICA

Por María José Fittipaldi

Mamá decía de Alicia Muñoz con Diego Pérez y Alejandro Mûller, dirección: Guillermo Ghio. Vestuario: Javier Peloni.; Producción ejecutiva: Analía Peredo. Producción General: Aldo Funes.

Estamos muy acostumbrados a que Diego Pérez nos haga sonreír desde su faceta de conductor y reír con sus intervenciones televisivas en Videomatch; con yiyi, su personaje en El sodero de mi vida o en Taxi II cuando en el 2010 reemplazó a Carlos Calvo. En esta oportunidad, despliega una nota muy  diferente en su registro donde sale a relucir su formación actoral con el maestro Agustín Alezzo. Personifica a Mauro, un personaje tan cotidiano como complejo. Supuesto ganador en todos los órdenes de la vida, se encuentra en un punto de inflexión vital que lo obliga a abrir los ojos y replantearse el “libreto” de su trayectoria.

A  Alejandro Müller lo conocimos gracias a su inolvidable personaje de “huevo” en la tira televisiva Valientes. Y no fue casualidad haberlo reconocido allí ya que recién a los 36 años decidió estudiar actuación siendo esa obra la que le dio el empujón para dejar su actividad laboral fabril, dedicándose de lleno a la actuación. En su joven carrera, esta obra marcará indudablemente un giro muy interesante. En ella lo vemos componiendo finamente, como nos tiene acostumbrado, a un paisano que se reencuentra con su hermano a quien no veía desde niño.

La temática toca una conflictiva clásica: los vínculos familiares; sus mitos, valores y enseñanzas que se van heredando así como las versiones que cada integrante de la familia tiene de la historia y de su propio rol. Cada hermano personifica una versión que parece distinta pero, en realidad, es una sola, idéntica, sólo que son piezas de un mismo rompecabezas. Al final, se puede ver la figura completa.

Las escenas se suceden entre ellos de manera dinámica e intensa; es un reencuentro dramático y divertido, como la vida. Hay pinceladas de todos los colores y lo complejo es que, cuando nos estamos riendo también se está deslizando una lágrima en nuestra mejilla. Tanto el libro como las actuaciones lo hacen posible. El texto es dinámico lo que obliga a los protagonistas a tener la sensibilidad a flor de piel para conseguir trasmitirlo al público.

Ambos manejan para nuestro asombro muy bien esos matices. Y hablo de asombro por lo mencionado anteriormente: los conocemos como dúctiles comediantes pero en esta puesta tienen que poner en juego además sus facetas dramáticas y lo logran muy ampliamente. Sin lugar a dudas, esta obra marcará, para ambos, sus carreras actorales.

Si se quiere tener un espacio de ternura, risa y emoción, no dude en ver Mamá decía.

De miércoles a domingo: en CPM Multiescena – Avenida  Corrientes 1764.

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *