La delicadeza en el arte de la precisión

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La casa de alta relojería Raymond Weil introduce un nuevo y exquisito modelo a la colección Nabucco. El Nabucco Cello Tourbillon representa la pasión de Elie Bernheim, nieto del fundador de la marca, por el violonchelo. Con terminaciones precisas y rigurosa mecánica el Nabucco Cello Tourbillon se destaca por su exacta representación en miniatura de tan noble instrumento musical.

 

 

Fiel a su arraigada fuente de inspiración, el relojero amante de la música crea una nueva estrella que brilla en la colección Nabucco y da testimonio de su capacidad para combinar la experiencia en la fabricación de relojes con una creatividad vanguardista. Creación del director ejecutivo de Raymond Weil, Elie Bernheim (nieto del fundador de la empresa y violonchelista desde muy temprana edad), el Nabucco Cello Tourbillon es el primer reloj de lujo del mundo que toma las pautas para su diseño directamente de este noble instrumento.

 

“El amor que profesó mi abuelo a la música durante toda su vida, combinado con mi propia pasión por el violonchelo, son los dos elementos que nos inspiraron a la hora de diseñar y desarrollar el Nabucco Cello Tourbillon, concebido como una expresión del enfoque imaginativo en el diseño de relojes de nuestra marca”, señala Elein Bernheim. “El Nabucco Cello Tourbillon refleja muchos de los principales valores de nuestra marca, especialmente al estar completamente inspirado en la música y al incorporar una serie de acabados de alta relojería. El resultado es una reloj absolutamente único”.

 

El Nabucco Cello Tourbillon, presenta unas finas líneas de corte limpio que contrastan de forma impactante con la gentil intención musical que transmite este modelo. Entrelaza de forma inteligente los componentes del reloj, evocando el tema del violonchelo y dando vida al vibrante corazón de su mecanismo de cuerda manual.

 

Ambas caras de este modelo se acoplan con cristales de zafiro, ofreciendo una inmersión surrealista en un mundo de transparencia y precisión: el movimiento que sujeta el escape tourbillon y el barrilete de resorte, por ejemplo, tienen la forma de los característicos huecos en forma de f del instrumento, mientras que las esbeltas agujas heredan la forma del arco del violonchelo y se representan las cinco líneas de un pentagrama musical en los surcos del bisel.

Sin embargo, quizá lo que más impacta del Nabucco Cello Tourbillon sean las cuatro pequeñas cuerdas que se extienden por la esfera del reloj entre las posiciones de las nueve y las tres, combinando con los puentes en forma de f que crea la ilusión de un instrumento en miniatura.

 

Aparte de su innegable belleza, la caja del tourbillon sirve para realizar importantes ajustes de precisión y juega un importante papel como elemento compensatorio definitivo. La belleza atrae y la técnica otorga fiabilidad a esta magistral creación.

 

La ligereza necesaria para la jaula giratoria se proyecta armoniosamente sobre la caja de acero y titanio, e incorpora una variación extremadamente diáfana, a pesar de su generoso diámetro de 46 mm. La fibra de carbono aporta el toque de acabado perfecto, rodeando los bordes negros de PVD del reloj. Con un sutil detalle muy apreciado por los expertos, la corona de rosca alinea el logotipo de RAYMOND WEIL con la curvatura de la caja, mientras que una correa de cocodrilo auténtico ajusta el modelo firmemente a la muñeca, infundiendo a este objeto de culto todas las señas de identidad de sutil elegancia.

 

Cada reloj nabucco Cello Tourbillon se presentará en un estuche especialmente diseñado que refleja los elementos musicales del reloj a mayor escala y evoca la calidad y el trabajo artesanal de un violonchelo tradicional hecho a mano.

Más en www.Raymond-Weil.com

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