Recomendaciones nutricionales para los chicos que practican deportes

unnamed

Los cereales además de ser una manera deliciosa de empezar la mañana, contienen un alto valor energético y nutricional que ayuda a los más pequeños a disfrutar del deporte que más les apasiona.

Durante la época escolar, las responsabilidades, las tareas y las actividades extras del día, pueden generar en los niños un cansancio excesivo que impacte en su rutina diaria. Para evitar lo anterior, es clave fomentar la ingesta de una dieta equilibrada rica en cereales que les aporte la energía necesaria para mantenerse activos todo el día.

Los cereales en el desayuno ofrecen a los niños un complemento que contribuye a su crecimiento y al rendimiento físico e intelectual. Además, se trata de una opción baja en grasas y rica en nutrientes que promueve no sólo el consumo de otros alimentos como los lácteos, sino que también proporciona una nutrición balanceada y ayuda a mantener el peso adecuado durante la infancia.

Por ende, una ingesta diaria que incluya cereales aporta una gran variedad de vitaminas indispensables para el cuerpo por colaborar en la producción del combustible necesario para rendir al máximo. Por esta razón, resulta relevante enseñarles a los niños la importancia de una alimentación sana y una hidratación adecuada a la hora de realizar ejercicios. El rol de los padres en este sentido, es fundamental. A continuación, algunos consejos para las mamás:

  1. Evitar entrenar sin comer: buscar una actividad que le permita al niño salir de la escuela, comer con calma, descansar y poder ir a sus entrenamientos. Si esto no es posible, procurar que siempre coma algo antes de practicar algún deporte.
  2. Descansar después de comer: luego de comer el cuerpo necesita digerir los alimentos que acaba de consumir; por este motivo, se recomienda esperar entre 45 minutos y 1 hora para realizar ejercicio.
  3. Preparar una comida ligera: si el entrenamiento no permite que el niño descanse lo suficiente para hacer la digestión, optar por una comida más liviana que no lo haga sentir pesado.
  4. Mantener el cuerpo hidratado: el consumo de agua está estrechamente relacionado con el rendimiento deportivo; por lo que se sugiere beber en tragos pequeños antes, durante y después de la actividad física.
  5. Comer después del entrenamiento: es tan relevante como la ingesta previa ya que los ayuda a recuperarse del degaste calórico.

Durante la niñez, es importante fomentar estos hábitos para que lo los niños puedan llevar una vida activa y saludable.

Ana Laura González

Gerente de Nutrición

Kellogg’s®  Latinoamérica

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *