Probamos el ratón supersónico

1434440742_extras_albumes_0

Scroll. La rueda cambia entre desplazamiento continuo o por pasos automáticamente. El hueco para el pulgar oculta un botón que permite dar órdenes. Es solo para diestros.

Por Javier López Tazón. Fotografía de Ángel Becerril

Un ratón innovador en su diseño y funcionamiento.

Este es un Porsche, un Ferrari de los ratones. Y no lo digo por el precio. Aunque, pensándolo bien, también por el precio. El MX Master de Logitech cuesta 105 euros, que para un ratón es un precio alto. Pero para este equipo los ingenieros de la compañía suiza han utilizado lo mejor de lo mejor. Es el resultado de una tecnología que tiene 47 años. Pero, ¿cómo? ¿Ni medio siglo? Y antes, ¿cómo se manejaban los ordenadores? Solo con el teclado. Como suena. A los ordenadores había que decirles por escrito que querías poner el cursor en determinado punto. Era otro mundo.

Ahora que escribo este texto me doy cuenta de la tremenda contribución que fue el humilde ratón para la divulgación de los ordenadores. Hasta que no se generalizaron, el uso de la informática estaba vedado a unos cuantos privilegiados que habían pasado por la facultad o, al menos, por las academias que, por cierto, proliferaron como churros a finales de los 70 para enseñar a manejar Basic y Cobol… Lenguajes de programación para poder entenderse con las máquinas. Por cierto que, aunque Douglas Engelbart presentara el ratón en 1968 (el 9 de diciembre, para los más curiosos), no comenzaría a entrar en los hogares hasta el triunfo de Apple con su Macintosh tres lustros más tarde.

Curiosidades aparte, como que el primero fue de madera o que Apple solo utilizaba un botón, el último modelo de Logitech presume de características. Así, en frío: sensor láser Darkfield, resolución máxima de 1.600 puntos por pulgada, puede trabajar 40 días con una carga de batería (a mí me pedía que lo pusiera a cargar al cabo de las dos semanas), batería interna de iones de litio recargable por USB, cinco botones más un botón para gestos y, sobre todo, un gran diseño y buenos materiales.

Empezando por el final, se adapta a la mano perfectamente y deja un hueco en el que encaja el pulgar. Con este dedo podemos usar una rueda de scroll, dos botones (retroceso y avance) y un panel táctil. Al presionarlo deja el cursor fijo y se pueden ejecutar diversas acciones moviendo el ratón hacia delante o atrás o lateralmente. En cuanto a la tecnología Darkfield, permite trabajar prácticamente sobre cualquier tipo de superficie, incluyendo el cristal (siempre que tenga más de cuatro milímetros de grosor).

Más información. Logitech.

/tecnopolis/index.html“>

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *