Massimo Bottura, chef y coleccionista

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Por Marta Fernández Guadaño. Fotografía de Luis de Las Alas

Osteria Francescana, su restaurante en Módena, acaba de ser proclamado como el segundo mejor del mundo. Pletórico, el carismático y enérgico chef italiano confiesa su obsesión por coleccionar objetos que acompañan su ocio: de sus 12.000 vinilos a sus 60 pares de zapatillas New Balance o sus 50 prendas de la marca The North Face.

El cocinero que más me ha marcado es Ferran Adrià. Ir a elBulli cambió mi vida; me enseñó que un chef debe expresarse en libertad. Además, soy amigo y fan de Andoni Luis Aduriz, de Mugaritz Mugaritz. En realidad, mi vínculo con España existe desde hace mucho tiempo. Vine por primera vez en 1980, de vacaciones a Ibiza con amigos. La segunda fue en 1982, por el Mundial de fútbol; viajé a Benidorm. Con el paso de los años he vuelto un montón de veces a diferentes ciudades.

Lo que más me gusta en mi tiempo libre es estar con mi mujer [la estadounidense Lara Gilmore], y mis hijos [Alexa y Charlie, de 19 y 15 años, respectivamente]. Aunque no sé si hablaría de tiempo libre. Tiempo libre es toda mi vida, porque me dedico a lo que más me gusta, que es cocinar.

Mi estilo personal es decididamente italiano. Entre mis marcas favoritas me gusta la nueva línea de Gucci, que destaca por su tendencia al minimalismo total. También me gustan el minimalismo Bottega Veneta y la conceptualización de Martin Margiela, un diseñador extraordinario.

Nunca confíes en un chef italiano delgado. Título del libro publicado por el cocinero.

Lo último que he añadido a mi armario es un esmoquin de Gucci. Me gusta mucho comprar ropa, y en especial tengo dos obsesiones. Una son las zapatillas New Balance. Tengo 60 pares y toda la Serie 900. Las llevo cuando voy tanto de sportcomo con esmoquin. Uso mucho los zapatos de Church, Gucci o Bottega Veneta, pero en último término siempre me acabo poniendo unas New Balance. La otra obsesión son las cazadoras de The North Face: tengo unas 50.

El último gadget que he comprado ha sido un soporte para recargar el teléfono; es muy cómodo para usarlo en la cocina.

Mi aliado de belleza es el perfume Comme des Garçons. No soy fiel a ninguna marca de cosméticos en concreto, los voy comprando de diferentes firmas, pero no soy capaz de cambiar mi colonia preferida.

Me apasionan las motos; es un hobbie al que dediqué mucho tiempo hace años. Tuve una Harley Davidson, mi marca favorita. Se llamaba Lady Day, el apodo de Billie Holiday. En 1989, fui presidente de la asociación de Harley en Módena. Tuve que venderla para evitar cerrar Osteria Francescana. ¡Todo sea por la cocina!

La música es, con la cocina y el arte, una de mis principales pasiones; desde jazz a rock & roll. Me encantan Bob Dylan, Billie Holiday o The Velvet Underground. Siempre escucho vinilos, me gusta mucho más; tengo 12.000; aunque también puedo comprar CD o músicaonline.

Los artistas de los que compraría una obra son Damien Hirst, Carlo Benvenuto, Joseph Beuys, Michelangelo Pistoletto o Ai Weiwei. Me encanta el arte y es algo en lo que invierto normalmente. He vinculado algunos de mis platos con artistas, como Picasso o Andy Warhol.

Mi revista favorita es Fool Magazine, editada por los suecos Lotta y Per-Anders Jörgensen.

El último libro que he leído ha sido el mío: Nunca confíes en un chef italiano delgado [ed. Phaidon]. En general, prefiero leer en papel.

Más información. Osteria Francescana.

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