Andreja Pejic y la moda transgénero

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María Mérida @WinonaMF La historia de Andreja Pejic podría trazarse a través del seguimiento sin precedentes que han hecho de la misma los medios de comunicación. Primero, Andreja era Adrej; una modelo transexual que saltó a la palestra no sólo por su condición, sino por su espectacular belleza. Pocos meses después, Andrej afirmó que deseaba someterse a una operación de reasiganción de sexo para convertirse en Andreja, y así lo llevó a cabo. Después llegó el desfile de Giles Deacon, las campañas publicitarias internacionales y la persecución hasta la extenuación de los medios para conocer esta misma historia, pero en boca de su protagonista.

Pues bien, ese día ha llegado, ya que la propia Andreja Pejic –una vez liberada de la presión que parecía sufrir por hallarse inmersa en la búsqueda de su propia identidad sexual– ha relatado en Vogue su particular lucha. “Quería que la pubertad parara durante sus primeros estadios. Estaba preocupada porque mis pies eran demasiado grandes, así como mis manos, y por la dureza de mi mandíbula”, ha explicado Andreja sobre esos días en la temprana adolescencia en los que se dio cuenta de que su cuerpo era “diferente”. Lo más curioso es quela liberación de Andreja vino de la mano de la industria de la moda, sector en el que halló a otras chicas con una tipología de cuerpo muy parecida a la suya. “Todas las chicas en la industria de la moda son iguales. Así que no necesito precouparme”.

“La sociedad no te dice que puedes ser trans”, ha comentado la modelo. Sin embargo, de la misma manera que se muestra crítica con ciertas posturas reacias a la aceptación de todas las opciones sexuales, Pejic es optimista en relación al futuro: “Ahora hay más categorías. Estamos finalmente entendiendo que los temas de género y sexualidad son más complicados”.

Lo cierto es que el desembarco de Andreja Pejic parece haber llegado en el momento adecuado, justo cuando la industria parece decidida a elminiar todo tipo de barreras entre lo “masculino” y lo “femenino”. Cuando las mujeres también suben a la pasarela de las semanas de la moda para ellos y viceversa. Y cuando la androginia, antes considerada tan underground, está 100% aceptada y es empleada en los ámbitos más comerciales.  Y es que, tal y como apuntaLazaro Hernandez, uno de los diseñadores de Proenza Schouler: “La distinción entre hombre y mujer está despareciendo, al menos estéticamente. Esta es ahora mismo una faceta muy importante de nuestra cultra”.

http://www.vogue.es/moda/news/articulos/andreja-pejic-y-el-desembarco-de-la-moda-transgenero-en-la-industria/22415

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