Corazones en escena

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Por María José Fittipaldi

Obra: MILAGROS DEL CORAZON” de: Alexei Abruzov, con  VIRGINIA LAGO y HECTOR GIÒVINE. Dirección: Manuel González Gil. Música: Martín Bianchedi. Vestuario: Pablo Battaglia. Escenografía:Marcelo Valiente. Producción General: Javier Faroni.

Funciones de miércoles a viernes a las 20 hs, sábados a las 21 hs y los domingos a las 19 hs, en el Teatro Regina-Avenida Santa Fe 1235. C.A.B.A.

Luego de sus dos temporadas en Mar del Plata -en el 2015 tuvo cinco nominaciones para los Estrella de Mar: comedia dramática,  producción artística, actuación protagónica femenina de Comedia Dramática, actuación protagónica masculina de Comedia Dramática y por música original- y una intensa gira por el interior, llega por sólo ocho semanas esta puesta que fuera protagonizada a finales de los ‘70 en el mismo Teatro que hoy por Rosa Rosen y Carlos Muñoz.

Alexei Abruzoc,  uno de los autores rusos más populares del siglo XX fue quien expresó en sus obras pequeñas historias cotidianas que evidencian los grandes temas de la vida. Claramente, los vínculos humanos fueron tema de su atención, seguramente movido por su propia historia, niño de 11 años que queda huérfano y protagonista de una vida compleja.
“Milagros del corazón”  no es la excepción  en su obra. Historia pequeña y paradigmática del encuentro de dos personas diferentes pero  más iguales de lo que creen ya que la soledad,  los amores perdidos y una esperanza subayacente los une.

Él, médico, estructurado, racional, como todo académico “debe ser”. Ella paciente de la clínica en donde trabaja él, volátil y confusa, con una alegría óntica que devela un profundo temor. Se conocen en el parque de la clínica y ya no podrán alejarse más. Aquí no sirve la fórmula que indica que los opuestos se atraen, parecen dos polos pero son las similitudes de sentimientos que los unen. Cada cambio de escena muestra no sólo diferentes espacios que los encuentran sino también emociones e historias que va descubriendo el uno del otro. La música los acompaña casi en forma imperceptible pero claramente esta obra tiene ritmo de vals. Un juego entre dos actores de fuste de la escena, llevan  la puesta en el tempo adecuado. El vestuario acompaña  como un sutil mecanismo de relojería. Las fotos de los protagonistas en diferentes momentos vitales forman parte de la escenografía. Ambos se convierten en un guiño que nos permite darle verosimilitud a la historia permitiéndonos ver en ellas al Dr.Nikol y Lidia a lo largo de su vida.

Esta obra se ha presentado con gran éxito en Londres y en distintas partes del mundo siendo interpretadas por parejas como: Dustin Hoffman y Ann Bancroft, Mónica Vitti y Nino Manfredi, Alberto Closas y Amparo Rivelles.
Hoy Virginia Lagos y Héctor Gióvine nos permiten en una sala de Buenos Aires  recuperar esta obra y poder irnos del teatro conmovidos, con una sonrisa tierna e intercambiando emociones con quien decidamos ir.

Una buena elección si se quiere salir confiando en que hay milagros que podemos encontrar a la vuelta de la esquina.

 

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