11 de Abril – Día Mundial del Parkinson

unnamed

Día Mundial del Parkinson: Consejos, prevención y avance de la medicina

 

En Argentina cerca de 80 mil personas la padecen  y afecta principalmente a hombres mayores de 60 años. Tratamientos y consejos para saber más de esta enfermedad en  la que hoy en día se puede controlar y tener calidad de vida.

 

El 11 de abril es el Día Mundial del Parkinson, en reconocimiento al médico que describió por primera vez la enfermedad a la que él llamó “parálisis agitante”, James Parkinson.

Actualmente no hay forma de predecir o prevenir la enfermedad de Parkinson esporádica. Sin embargo, los investigadores están buscando un biomarcador, una anormalidad bioquímica que compartan todos los pacientes con  Parkinson, que pueda ser detectada con técnicas de evaluación o con una prueba química simple administrada a las personas que no tengan síntomas parkinsonianos.

La Tomografía con Emisión de Positrones (PET) puede llevar a avances importantes en nuestro conocimiento sobre la enfermedad. Las ecografías PET cerebrales producen imágenes de cambios químicos a medida que ocurren. Usando PET, los científicos pueden estudiar los receptores cerebrales de la dopamina (los sitios en las células nerviosas que se unen a la dopamina) para determinar si la pérdida de actividad de la dopamina precede o sigue a la degeneración de las neuronas que fabrican esta sustancia química.

 

Principales síntomas:

1)      Temblor

2)      Letra Pequeña

3)      Pérdida del Olfato

4)      Problemas con el Sueño

5)      Dificultad al Caminar o Moverse

6)      Estreñimiento

7)      Voz Baja

8)      Falta de Expresión Facial (Aspecto de Máscara)

9)      Mareo o Desmayo

10)   Encorvamiento de la Espalda

¿Quiénes lo padecen?

La enfermedad de Parkinson afecta alrededor del  50% más a hombres que mujeres, pero las razones de esta discrepancia no son claras.  Si bien no existen datos oficiales en la Argentina, según ACEPAR (Asociación Civil de Enfermos de Parkinson en Argentina) la cifra ronda los 80.000 pacientes

Aunque aparece en personas en todo el mundo, un número de estudios ha encontrado una mayor incidencia en los países desarrollados, posiblemente debido a la mayor exposición a pesticidas u otras  toxinas en esos países.  Otros estudios han encontrado un riesgo aumentado en personas que viven en áreas rurales y en aquéllos que trabajan en ciertas profesiones, aunque los estudios hasta la fecha no son concluyentes y no son claras las razones de los riesgos aparentes.

¿En qué rango de edad se da normalmente?

Un claro factor de riesgo para la enfermedad es la edad. La edad promedio de inicio es de 60 años, y la incidencia aumenta significativamente con la edad.  Sin embargo, alrededor del  5% al 10% de las personas con enfermedad de Parkinson tiene una enfermedad de “inicio temprano” que comienza antes de los 50 años de edad.

En casos muy raros, los síntomas parkinsonianos pueden aparecer en las personas antes de los 20 años.  Esta enfermedad se llama parkinsonismo juvenil.  Se ve más comúnmente en Japón pero se ha encontrado también en otros países.  Generalmente comienza con distonía y bradicinesia, y los síntomas a menudo mejoran con el medicamento levodopa.  El parkinsonismo juvenil a menudo es hereditario y a veces está ligado con un gen mutado de parkina.

Las personas con uno o más familiares con la enfermedad tienen un aumento del riesgo de contraer ellos mismos la enfermedad, pero el riesgo total aún es solamente 2 a 5 por ciento a menos que la familia tenga una mutación genética conocida para la enfermedad.

 

Avances e investigación

Una de las áreas más interesantes de la investigación sobre Parkinson es la genética.  Estudiar los genes responsables de los casos heredados puede ayudar a los investigadores a entender tanto los casos heredados como esporádicos de la enfermedad. Identificar los defectos genéticos también puede ayudar a entender cómo ocurre la enfermedad, a desarrollar modelos animales que imiten con precisión la muerte neuronal en la enfermedad humana, a identificar nuevos objetivos farmacológicos y a mejorar el diagnóstico.

Además de identificar nuevos genes para la enfermedad, los investigadores están tratando de aprender cómo funcionan los genes conocidos de la enfermedad y cómo las mutaciones genéticas causan la enfermedad.  Por ejemplo, un estudio de 2005 encontró que la proteína alfa-sinucleína normal puede ayudar a otras proteínas que son importantes para que la transmisión nerviosa se pliegue correctamente.  Otros estudios han sugerido que la proteína parkina normal protege a las neuronas de una variedad de amenazas, como la toxicidad y la excitotoxicidad de la alfa-sinucleína.

Otra área principal de investigación de la enfermedad involucra el sistema de eliminación de las proteínas de la célula, llamado sistema ubiquitina-proteasoma. Si este sistema de eliminación no funciona correctamente, las toxinas y otras sustancias podrían acumularse hasta niveles peligrosos, llevando a la muerte celular.

El sistema ubiquitina-proteasoma requiere interacciones entre varias proteínas, incluidas la parkina y UCH-L1. Por ello, la interrupción del sistema ubiquitina-proteasoma puede explicar parcialmente cómo las mutaciones en estos genes causan la enfermedad de Parkinson.

 Vida diaria

Aunque la enfermedad de Parkinson generalmente evoluciona lentamente, finalmente pueden afectarse las rutinas diarias más básicas, desde socializar con amigos y disfrutar de relaciones normales con familiares a ganarse la vida y cuidar de una casa.  Estos cambios pueden ser difíciles de aceptar.  Los grupos de apoyo pueden ayudar a sobrellevar el aspecto emocional de la enfermedad.  Estos grupos también pueden brindar información valiosa, consejos y experiencia para ayudar a las personas con Parkinson, sus familias y cuidadores a lidiar con una amplia gama de temas, que comprenden ubicar médicos que conocen la enfermedad y arreglarse con limitaciones físicas.

Las personas con Parkinson también pueden beneficiarse al ser proactivas y averiguar cuánto les sea posible sobre la enfermedad con el fin de aliviar el miedo a lo desconocido y de asumir un papel positivo para mantener su salud.  Muchas personas con la enfermedad continúan trabajando tiempo parcial o completo, aunque finalmente deban ajustar su horario y ambiente laboral para enfrentar la enfermedad.

Mitos del Parkinson

– Todos los pacientes tienen temblor

– No voy a caminar más

– No tengo solución ni tratamiento

– El único tratamiento que existe son los medicamentos

– El Parkinson siempre es hereditario

 Tratamientos

Con respecto al tratamiento, este se apoya en dos pilares principales:

1) el tratamiento médico y 2) el tratamiento quirúrgico.

El tratamiento médico consiste en fármacos que reemplazan el químico deficitario cerebral que origina los síntomas de la enfermedad de párkinson, como es la dopamina; medicamentos que imitan el efecto de la dopamina (bropmocriptina y pramipoexol) o medicamentos que inhiben la descomposición de la dopamina (selegilina).

El principal problema de estos fármacos es que la gran mayoría de ellos genera resistencia, es decir requiere de dosis crecientes con el paso de los años y acostumbramiento, es decir perdida de la eficacia inicial.

Teniendo en cuenta los síntomas como la rigidez y la bradiquinesia, los avances neuroquirúrgicos al respecto son significativos. En esta área son principalmente dos los procedimientos utilizados. Los ablativos (palidotomias y talamotomias) y los estimulativos, como la colocación de electrodos profundos

La estimulación cerebral profunda puede usarse en uno o ambos lados del cerebro.  Si se usa en un lado solamente, afectará los síntomas en el lado opuesto del cuerpo.   La estimulación cerebral profunda se usa principalmente para estimular una de tres regiones cerebrales:  el núcleo subtalámico, el globo pálido o el tálamo.  Sin embargo, el núcleo subtalámico, un área pequeña ubicada por debajo del tálamo, es el objetivo más común.  La estimulación del globo pálido o del núcleo subtalámico puede reducir el temblor, la bradicinesia y la rigidez.  La estimulación del tálamo es principalmente útil para reducir el temblor.

 

Al día de la fecha resta mucho por aprender de esta enfermedad que presenta una prevalencia muy significativa en la población mundial.

            Es nuestro deber como equipo de salud contener, instruir y desmitificar lo que la enfermedad de párkinson significa para el común denominador de la población. Los tratamientos actuales evolucionaron en forma exponencial, mejorando tanto la calidad de vida de nuestros enfermos como la expectativa global de la misma.

            El adecuado tratamiento neurocognitivo como la estimulación precoz de los pacientes es mandatorio, siendo en este caso, el apoyo y contención familiar un pilar fundamental.

 

Dr.  JUAN PABLO CASASCO

Médico Neurocirujano del Sanatorio Modelo de Caseros

MN:109957

MP:448413

www.sanatoriomodelo.com.ar

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *