Cómo hacer de las emociones una buena compañía para el corazón

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Estamos en el último mes del año y se aproximan las fiestas. Motivo de felicidad para muchos y tristeza para otros. Es un momento repleto de emociones en donde la mayoría de las personas, voluntaria o involuntariamente, realiza un balance. Una mezcla de nostalgias por el tiempo que no vuelve, porque se va un año que quizá no fue como deseábamos, a lo que se suma el cansancio por el ritmo laboral.

En muchas ocasiones esta época se vive con estrés y cualquier demanda se vuelve imposible de sobrellevar. Prestarle atención resulta muy importante dado que puede contribuir, directa o indirectamente, a la aparición de trastornos generales o específicos del cuerpo y la mente.

Las  evidencias sugieren que el estrés tiene un papel preponderante en varios tipos de problemas crónicos de la salud, particularmente en las enfermedades cardiovasculares. La irritabilidad, el mal humor, el cansancio y el malestar generalizado son sólo algunas de las manifestaciones que puede provocar si no se toman los recaudos necesarios. Por eso, resulta fundamental tener en cuenta algunas pautas para hacer del encuentro con nuestros seres queridos un verdadero motivo de disfrute.

En esta línea, desde la Fundación Cardiológica Argentina queremos compartir algunos consejos útiles para manejar aquellas situaciones que nos “descolocan” y nos permitan disfrutar del cierre del año y las fiestas de la mejor manera: con la familia, con amigos o innovando en planes que nos resulten más placenteros:

  • Tratemos de identificar aquellos motivos que nos generan estrés.
  • Intentemos cumplir con nuestras propias expectativas, sin adherir a exigencias exageradas ni de otros.
  • Pongamos metas realistas y posibles de llevar a cabo para el año que comienza. Lo fundamental es no castigarse con los balances.
  • Aprendamos a organizar correctamente el tiempo estableciendo objetivos y prioridades.
  • Prestemos atención a nuestros deseos y prioricemos nuestro bienestar.
  • Intentemos no forzar situaciones y tratemos de vincularnos privilegiando el diálogo y aceptando al otro con sus particularidades.
  • Tomemos como alternativa encuentros más íntimos y más gratificantes con nuestros seres queridos.
  • Escuchemos opciones y establezcamos acuerdos para decidir qué hacer en cada fecha, procurando que todos se sientan cómodos y no se generen disputas.

Por último, recordemos que las fiestas son un buen motivo para fortalecer los lazos familiares y mejorar la comunicación con los que nos rodean. Manifestar aquello que queremos, necesitamos, nos gusta o disgusta nos va ayudar a cuidarnos y poder disfrutar de estos momentos sin dañar nuestra salud.

¡Felices Fiestas!

 Asesoró: Lic. Adriana Alonso – Psicóloga, especialista en Psicocardiología – Matrícula: 42993 – Fundación Cardiológica Argentina

 

 

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