Entre Nosotros por Marcela Fittipaldi

LAS HUELLAS EN LA ARENA

Una noche soñé que iba andando por la playa con Dios y que se proyectaban en el cielo muchas escenas de mi vida. En cada cuadro veía huellas de pisadas en la arena. A veces, las de dos personas y otras sólo las de una. Observé que durante los periodos más difíciles de mi existencia se veían las huellas de una sola persona. Y dije:
 
– “Me prometiste, Señor, que siempre caminarías a mi lado. ¿Por qué cuando más te necesité no estabas conmigo?”
 
Él respondió: “Cuando viste las huellas de una sola persona, hijo mío, fue cuando tuve que llevarte en brazos”.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *