Turismo

Escapada… 48 horas en Lisboa

Ciudad de contrastes, en Lisboa convive la nostalgia con la modernidad y está tan cerca que siempre estamos a tiempo de descubrirla aunque sea en una escapada rápida. Dos días son suficientes para recorrer lo mejor de la capital del Tajo y sacarle todo su sabor. Tanto si vas en pareja como si vas sola o con un grupo de amigos, la capital Portuguesa te enamorarán sus calles, la luz, el fado y la suave cadencia de los portugueses al hablar.
DÍA 1

-Mañana.

Plazas y tranvías por la parte vieja. Empápate de la vieja Lisboa empezando el recorrido por el barrio de la Baixa, en especial la Plaza del Rossio, centro neurálgico de la ciudad. En ella se encuentran la estación central, el monumental teatro Doña María II y el centenario café Nicola, de estilo art déco, ideal para tomar una bica -café expreso típico- y ponernos las pilas. A pocos pasos está la Plaza Figueira, desde donde parte la Rua Augusta, una amplia calle peatonal llena de tiendas y cafés que, tras pasar el Arco Triunfal, desemboca en la gigantesca Plaza del Comercio, a los pies del Tajo.

Tras las arcadas que bordean la plaza está la Oficina de Turismo y hay museos, restaurantes, tiendas y hasta limpiabotas, un panorama que resume la autenticidad de la esencia lisboeta. Cerca de la plaza, en la Rua da Conçeiçao, tiene una parada el famoso tranvía 28, que recorre la parte vieja, imprescindible para conocer bien el lugar y subir por las empinadas calles en dirección al Castillo de San Jorge, que fue residencia real, prisión, teatro y almacén de armas. Arriba obtendrás unas magníficas vistas de la ciudad. A la vuelta puedes parar en el románticomirador de Santa Lucía, en cuyos alrededores se encuentran varios restaurantes en donde comer a buen precio delicias portuguesas.


-Tarde.

Por el barrio de Chiado. Desde el mirador puedes continuar a pie hasta la catedral de Santa María la Mayor, más conocida como la Sé, y seguir hacia la Casa dos Bicos y sus característicos pinchos hasta llegar de nuevo a la Rua Augusta. Allí, encontrarás fácilmente el elevador de Santa Justa. Suele haber colas, pero merece la pena tomarlo y contemplar las vistas hacia el castillo desde su mirador.

Una vez arriba, en plenobarrio de Chiado, lo ideal es parar a tomarse un café en A Brasileira,local fundado en 1905, junto a la estatua de bronce de Pessoa, para continuar calle abajo entre tiendas de grandes marcas y tradicionales, como A Vida Portuguesa, con antiguos y genuinos productos hechos en Portugal, o la Luvaria Ulisses, tan pequeña que dentro sólo caben dos personas y que desde hace un siglo sólo vende guantes de piel. Si quieres sorprender a tu pareja, cómprale unas “ores en el Pequeno Jardím

-Noche.

Velada romántica al compás del fado. A veces, paseando por las calles empedradas de la capital portuguesa, se tiene la sensación de estar en un museo al aire libre. Sus casas de azulejos, los tranvías, los suelos adoquinados y la melancolía que se respira hacen que parezca una postal antigua por la que no haya pasado el tiempo.


El Chiado es el barrio literario y dispone de los mejores lugares para cenar, como Largo, Fabulas o Belcanto. Pero, para ponerle la guinda a una noche romántica, nada como escuchar los lamentos del fado en alguno de los mejores locales del barrio de Alfama, como Bacalhau de Molho, Clube de Fado o Duetos da Se. Suelen empezar pasadas las diez de la noche para que dé tiempo a cenar, ya que una vez que comienza el canto el silencio es sepulcral.
DÍA 2

-Mañana.

Recorrido por el distrito de Belém. En la Plaza Figueira, junto a la del Rossio, sale otro tranvía típico, el 15, que lleva hasta el distrito de Belém. Hace una parada justo en la que para muchos es la joya de esta visita: el Monasterio de los Jerónimos. Del siglo XVI, es de estilo manuelino y se erigió para conmemorar el regreso de Vasco da Gama de las Indias. Su tumba, junto con la de Camoes, padre de la patria, se encuentra en el interior de la iglesia.

Muy cerca está la Torre de Belém, en la desembocadura del Tajo, también de estilo manuelino, que fue edificio de defensa, aduana y más tarde faro. Se pueden visitar ambos monumentos, Patrimonio de la Humanidad, por 10 € con una entrada conjunta. Aquí está también elMonumento de los Descubrimientos y, junto al Monasterio, laPastelería Belém, que vende los famosos pasteles. Se comen calientes, espolvoreados con canela y azúcar glas.

-Tarde.

Bajo el puente. De la vieja Lisboa, puedes dar el salto a la nueva en pocos metros. Bajo el puente 25 de Abril, parecido al Golden Gate de San Francisco, la Doca de Santo Amaro, antigua área industrial, es una de las zonas más populares de ocio y un lugar ideal para comer pescado en los restaurantes del muelle. Cerca está LX Factory, un recinto con tiendas originales y restaurantes en donde apreciar las nuevas tendencias en moda, arquitectura, música y artes plásticas. Si queda tiempo, acércate al Museo de la Electricidad, levantado sobre una antigua central eléctrica, que ha rescatado antiguos conductos, alternadores, turbinas y válvulas. Hasta el 1 de diciembre alberga la exposición Futuro Perfecto, que plantea cómo será el mañana. En su terraza podrás ver caer la tarde.

-Noche.

Cena y baile. El Barrio Alto es el mejor sitio para cenar –sugerimos el Lisboa a Noite por su atmósfera romántica– o bailar hasta
altas horas de la noche. Si buscas algo más tranquilo, las Docas de Santo Amaro y de Alcantara te encantarán, porque están llenas de vida nocturna. Te recomendamos el local Bica do Sapato, donde puedes cenar y comenzar la noche, y la discoteca Lux, para alargarla, ambos propiedad del actor John Malkovich.

CÓMO LLEGAR
Iberia, TAP y AirEuropa vuelan cada día desde Madrid y Barcelona al aeropuerto de Portela, a 7 km del centro de Lisboa, desde 80 € ida y vuelta. Otra opción es el tren-hotel Lusitania que une Madrid y Lisboa en un trayecto que dura 9 horas, desde 58 € ida y vuelta.

DÓNDE COMER
-Café Lisboa. El restaurante está junto al Teatro Sao Carlos, en Chiado. Ofrece buena comida portuguesa a precios razonables: nuggets de bacalao, croquetas de ternera con arroz… Ideal para tomar un cóctel. Largo de Sao Carlos, 23.
Restaurante A Travessa. Está en un antiguo convento. Tiene una atmósfera cálida y romántica y una terraza en pleno claustro. La comida es exquisita, con muy buena relación calidad-precio. Comienza de manera singular con unas especialidades creadas por el chef.


DÓNDE DORMIR
The Beautique Hotels Figueira. En la Plaza Figueira, en pleno centro. Moderno y renovado, la decoración gira en torno a la higuera. Desde 108 € la doble.
Palacete Chafariz d’el Rei. Seis habitaciones en un antiguo palacio de 1909, situado sobre una de las fuentes romanas de la ciudad, en pleno barrio de Alfama. Un lujazo para los enamorados, que se sentirán como en un cuento de hadas. Desde 145 €.
VIP Executive Suites Eden. Ubicado en la céntrica Plaza dos Restauradores, ofrece apartamentos y habitaciones desde 80 €. Dispone de piscina en la azotea.

+ INFO

Periodista.Editora marcelafittipaldi.com.ar. Ex-editora Revista Claudia, Revista Telva España, Diario La Nación, Diario Perfil y revistas femeninas de la editorial

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