Moda

Sí, quiero

Anillo único. Charles Tiffany inventó el concepto de solitario en 1886. Este modelo con seis dientes es el best seller de la firma. Precio: desde 1.400 euros.
En 1837 Charles Lewis Tiffany decidió probar suerte en la emergente ciudad de Nueva York. La tiendecita de regalos que fundó es en la actualidad un gigantesco emporio volcado en las joyas, símbolo de glamour y sofisticación.
Resulta inevitable no acordarse de Audrey Hepburn mirando con cara de deseo el escaparate de Tiffany & Co en la 5ª Avenida de Nueva York. Escondida tras sus enormes Persol negras y comiendo delicadamente un cruasán, la protagonista de Breakfast at Tiffany’s (Desayuno con diamantes) contemplaba ensimismada las deslumbrantes piezas de la mítica firma.

En aquellos años 60, tener una joya Tiffany era símbolo de clase, lujo y glamour. No había dama de la alta sociedad neoyorquina que no atesorase alguna creación de la marca, ni joven casadera que no soñara con recibir el solitario de seis dientes el día de su petición de mano. Charles Lewis Tiffany logró desde el primer momento el objetivo que se había marcado al fundar su negocio más de un siglo atrás. Y, aún hoy, elegancia y exclusividad son dos palabras que van indisolublemente ligadas a la marca.
El 18 de septiembre de 1837 el señor Tiffany y John B. Young inauguraron en el 259 de Broadway un pequeño emporio dedicado a los artículos de escritorio y a los regalos. Por aquellos años, estaban surgiendo en la city numerosos negocios abiertos por iniciativa de jóvenes con poco dinero en la cartera, pero con mucha imaginación. Los propietarios de Tiffany&Young fueron algunos de esos emprendedores que lograron sacar adelante su empresa. Una de sus grandes ideas fue elegir un distintivo tono azul para dar color a todas sus cajas, bolsas, catálogos y todo tipo de materiales promocionales. Llevar por la calle uno de los paquetes de la marca pronto se convirtió en todo un icono americano, símbolo de estilo y sofisticación.
La famosa Blue Box sigue conservando el mismo significado. A comienzos de 1906, el diarioNew York Sun supo apreciar el filón del merchandising de la compañía. En una de sus páginas podía leerse: «Tiffany tiene en su stock algo que no se puede comprar por mucho dinero que se le ofrezca. Ese algo es una de sus cajas. La regla del establecimiento es incuestionable, nunca se permitirá que salga una caja fuera de la tienda sin que lleve un artículo vendido por ellos». Pero esos artículos no eran aptos para todos los bolsillos.
Símbolo. La famosa Blue Box representa estilo y sofisticación.

Fue en 1853 (el negocio ya llevaba un par de años triunfando con sus piezas realizadas en plata) cuando Charles Tiffany asumió el control total del establecimiento, y cuando este empezó a llamarse Tiffany & Co. Su primer reconocimiento internacional se produjo en 1867, en la Exposición Internacional de París, donde los diseñadores recibieron el premio de artesanía en plata. Ellos fueron pioneros en emplear el canon 925/1000 de pureza, adoptado por el Congreso de Estados Unidos como el estándar de plata de ley. Animado por los últimos progresos, Tiffany creó su estudio de plata, la primera escuela americana de diseño. En 1870, la empresa se convirtió en proveedora de joyas, relojes y ornamentos de lujo.

Grandes logros

Sin embargo, sus dos grandes motivos de orgullo llegarían unos años más tarde. El primero data de 1878, tras pagar 18.000 dólares para comprar uno de los diamantes amarillos más grandes del mundo (procedente de las tres minas Kimberley, en Sudáfrica, lo lució Audrey Hepburn en el estreno deDesayuno con diamantes y hoy se conserva en la flagship de la 5ª Avenida). Y el segundo se remonta a 1886, cuando presentó su mítico anillo de compromiso de seis dientes, que elevaba la montura para que la luz entrase por la base y realzar así la belleza del brillante (sus precios varían dependiendo del tamaño y de las características de color y claridad del ejemplar, pero comienzan en 1.400 euros y pueden acabar en uno o varios millones). Charles Lewis Tiffany ideó el concepto del solitario para la pedida de mano, el anillo más deseado por las americanas por su diseño diferenciador y porque se entregaba en el interior de la caja azul.
Charles Lewis Tiffany, uno de los fundadores de la tienda.

A principios del siglo XX, tenía contratados más de 1.000 empleados y había abierto tiendas en Londres, París y Ginebra. Tras morir su padre en 1902, Louis Comfort Tiffany tomó el relevo del negocio y se hizo con una exclusiva clientela, entre la que se encontraban Abraham Lincoln, Franklin Roosevelt o Jacqueline Kennedy. En 1941 se trasladó a la 5º Avenida: la transacción inmobiliaria de 10 millones de dólares fue la más grande del momento. En 2013, Tiffany & Co (que tiene 9.000 empleados y cuenta con 275 tiendas repartidas por 26 países), facturó 2.700 millones de euros.

Un nombre asociado al lujo

La compañía dejó de dedicarse al mundo de la papelería para centrarse en las joyas. Tras triunfar en la Exposición Internacional de París, Tiffany & Co se hizo con el diamante amarillo más grande y lanzó su mítico solitario.
1837. Charles Lewis Tiffany y John B. Young fundan en Nueva York Tiffany & Young, una empresa dedicada a los artículos de papelería y regalos.
1845. Se publica el primer catálogo, el Blue Book. Símbolo de calidad y diseño, el distintivo color azul ya se empleaba en sus cajas, bolsas y distintos envoltorios.
1853. Charles Tiffany asume en solitario el control de la compañía: la llama Tiffany & Co.
1878. Compra un diamante amarillo descubierto en unas minas de Sudáfrica. El Tiffany Diamond pesa 287,42 quilates y tiene 82 caras (24 más que uno tradicional).
1902. Louis Comfort Tiffany, el hijo del fundador, se pone al frente de la empresa y crea el Tiffany Art Jewelry, un estudio para fabricar innovadoras joyas y esmaltes.
1941. El 21 de octubre Tiffany & Co traslada sus oficinas centrales a un edificio de siete plantas en la 5ª Avenida. En la fachada, solo aparecen el nombre de la tienda y una escultura con el reloj Atlas.
1950. Se publica Desayuno con diamantes, de Truman Capote. El cineasta Blake Edwards convierte la novela en película en 1961.
La compañía ficha al francés Jean Schlumberger en 1956. En la imagen, su sortija Stars.

1956. La compañía ficha al maestro parisino Jean Schlumberger, que cuenta con su propia sala dentro de la flagship de la 5ª Avenida. En la imagen, sortija Stars.
1963. La joyería abre en San Francisco su primera tienda fuera de Nueva York.
1974. Tiffany & Co presenta los diseños de Elsa Peretti, que reúne joyas (collar Scarf en la imagen) y una serie de artículos para el hogar.
1980. Paloma Picasso se convierte en otra de sus colaboradoras estrella. Sus brazaletes Villa Paloma destacan por su geometría.
1987. La firma celebra su 150 aniversario con una retrospectiva en varios museos, entre ellos el Metropolitan de Nueva York.
1999. La marca presenta su nuevo anillo de compromiso más de un siglo después de su solitario de seis dientes. Se llama Lucida y el corte del diamante está patentado.
2003. Michael J. Kowalski (Nueva Jersey, Estados Unidos, 1952) es nombrado presidente y CEO en enero.
2008. Inaugura su primera tienda en España, en la exclusiva calle de Ortega y Gasset de Madrid. Dos años después, abre otro espacio en Barcelona.
2012. Tiffany & Co cumple 175 años. Para conmemorar la fecha presenta una colección realizada con un nuevo metal de aleación secreta, el rubedo (un invento propio).

Más información: www.tiffany.com

Periodista.Editora marcelafittipaldi.com.ar. Ex-editora Revista Claudia, Revista Telva España, Diario La Nación, Diario Perfil y revistas femeninas de la editorial

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