Moda

Un caballo en el origen de Hermès

A medida. La firma francesa ofrece al consumidor la posibilidad de personalizar completamente las sillas de montar. En la imagen, modelo Hermès Cavale. Precio: a partir de 5.300 euros

Thierry Hermès nunca pudo imaginar que el negocio de piel que abrió en 1837 se convertiría en un referente en las pasarelas internacionales. En los años 20, Grace Kelly o Humphrey Bogart sucumbieron a sus diseños y contribuyeron a forjar su leyenda.
Cuando Thierry Hermès (Krefeld, Alemania, 1801) inauguró su taller de talabatería y arneses en 1837 en París, no pudo escoger un negocio más floreciente. La capital francesa vivía sumergida en una época de espectacular desarrollo y el caballo era el medio de transporte por excelencia. Los fabricantes de sillas, carruajes y arneses no daban abasto para satisfacer la demanda de una clientela cada vez más exigente. En su esfuerzo por desbancar a la competencia, Hermès ideó un molde que aún hoy se conserva y que ajustaba con precisión al cuello del animal. La Exposición Universal de París de 1867 reconoció el mérito del artilugio concediéndole la Medalla de Primera Clase.
El sucesor de Thierry, su hijo Charles Émile, trasladó la sede de la guarnicionería familiar, instalándola en el 24 de la Rue Faubourg Saint-Honoré, a un paso del Palacio del Elíseo, sede presidencial. Esta proximidad y sus ingeniosos diseños (en 1900 lanzan el bolso Haut à Courroies, que permitía al jinete transportar la silla de montar) hicieron que Adolphe y su hermano Émile Maurice (hijos de Charles Émile y miembros de la tercera generación de la familia) tuvieran que recurrir a un libro de pedidos. Estaba repleto de una lista envidiable de nombres, tanto de la realeza europea como de la corte imperial de Japón y las repúblicas de Argentina, Brasil, Ecuador, México y Chile, entre otros.
Espuelas. Desde su origen, Hermès está especializada en la fabricación de material para equitación.

Espuelas. Desde su origen, Hermès está especializada en la fabricación de material para equitación.
La aparición del automóvil no supuso un menoscabo para el negocio, sino una oportunidad de diversificarlo. En 1914, iniciada la I Guerra Mundial, Émile Maurice viajó a Estados Unidos para adquirir cuero para la caballería francesa. Allí comprobó que el desarrollo de los medios de transporte había dado lugar a una nueva industria: la de las maletas y bolsas de viaje. Pero fue el descubrimiento de la cremallera lo que verdaderamente supuso una revolución. Consiguió la exclusiva para su introducción en Francia y rápidamente la incorporaron a sus productos. Durante los años 20, bajo su dirección, la prestigiosa casa se adaptó al nuevo estilo de vida surgido tras la contienda: el de una élite que recorría incansable el globo, seducida por el deporte y la aventura. Así, a sus baúles y maletas, joyas, ropa y accesorios, se suman artículos legendarios: como el Petit sac à courroies (rebautizado posteriormente como Kelly), los pañuelos de seda (1937), la pulsera Chaîne d’Ancre (1938), las agendas de piel, los trajes y chaquetas de caballero y un largo etcétera. Robert Dumas, yerno de Émile, toma el relevo tras su muerte. A los productos de la firma, que ya contaba con su característico logo (un carruaje ducal tirado por caballos) y el distintivo tono naranja de sus estuches, se suman la corbata (1949) y el perfume (1951). En 1956, Grace Kelly, convertida en princesa de Mónaco, intentó ocultar su incipiente embarazo de la princesa Carolina con el Petit sac à courroies. Así, el bolso de mano ideado por Robert Dumas en los años 30 se convirtió en el emblemático Kelly Bag, nombre que aún conserva. Otras personalidades, como Ingrid Bergman, Lauren Bacall, Humphrey Bogart, los Kennedy, Catherine Deneuve e incluso los duques de Windsor contribuyeron a aumentar su fama. La audacia de su escaparatista Annie Beaumel (la misma desde 1926), que hacía de sus creaciones un punto de visita obligada, terminó de rematar la leyenda de la maison que celebró en 1987 su 150 aniversario.
La firma francesa, que emplea a más de 11.000 personas, concluyó 2013 con un beneficio de 800 millones de euros. Con Patrick Thomas como CEO de Hermès Internacional, que reemplazó a Jean Louis Dumas, miembro de la quinta generación de la familia en marzo de 2006, la casa sigue manteniendo el delicado pero exitoso equilibrio entre artesanía, tradición y modernidad de sus inicios.

Sinónimo de refinamiento francés

Comenzó como un negocio familiar dedicado a la producción de artículos de cuero para equitación. Hoy día, la parisina Hermès produce ropa, todo tipo de complementos e incluso menaje del hogar. Seis generaciones de artesanos emprendedores avalan su éxito. Sus prendas son ejemplo de distinción.
Thierry Hermès es el fundador de la marca homónima.

1837. Thierry Hermès abre un negocio de talabatería aprovechando el auge del uso del caballo como medio de transporte entre la clase alta.
1867. Su molde de collar para caballos consigue la Medalla de Primera Clase en laExposición Universal de París.
1867. Charles-Émile Hermès sucede a su padre y hereda su pasión y entusiasmo por la empresa familiar que va creciendo en popularidad.
1880. La guarnicionería familiar se traslada al 24 de la Rue Faubourg Saint-Honoré, cerca del Elíseo. Desde allí abastecen a las élites de todo el mundo.
1900. Su prestigio va en aumento. Presentan el bolso Haut à courroies, pensado para transportar la silla de montar.
1914. Tras un viaje a EEUU, Adolphe Hermès importa a Europa la cremallera o cierre americano. Causó sensación.
1922. Aprovechando el avance de los medios de transporte, la compañía diversifica su producción hacia las bolsas de viaje.
1924. Establecen filiales en centros turísticos de toda Francia y llegan hasta EEUU. Sus escaparates, organizados alrededor de la búsqueda de la unidad y la luz, se sitúan como lugares de visita obligada.
1935. La maison lanza varios productos que se convierten en clásicos intemporales de la firma, como el Sac à dépêches.
1937. Inauguran una fábrica en Lyon dedicada a la producción de pañuelos de seda, que bautizaron como Hermès carré.
1938. En 1921 se lanzan a la joyería. Durante los años siguientes jugaron con diferentes motivos, hasta crear el brazalete Chaîne d’Ancre, inspirado en las cadenas de las anclas de los barcos.
1949. Este año empezaron a confeccionar corbatas de seda. Dos años más tarde, en 1951, presentan su primer perfume, Eau d’Hermès.
Los primeros pañuelos de seda de se fabricaron enHermès carré.

1951. La empresa adquiere su logotipo del carruaje con el caballo y comienza a entregar sus productos en sus representativas cajas anaranjadas.
1966. La revista Life publicó una fotografía de Grace Kelly usando el bolso Sac à dépêches. Se hizo tan popular que la empresa lo renombró como Kelly Bag.
1987. Celebran su 150 aniversario. A partir de ese momento, fijan en su calendario de colecciones un tema anual.
2014. En la actualidad, son un referente de estilo y sus prendas destacan por su elegancia. Además de ropa, diseñan todo tipo de complementos e incluso menaje para el hogar. La maison, que actualmente dirige Patrick Thomas, cerró el año 2013 con 315 puntos de venta.

Más información. www.hermes.com

Periodista.Editora marcelafittipaldi.com.ar. Ex-editora Revista Claudia, Revista Telva España, Diario La Nación, Diario Perfil y revistas femeninas de la editorial

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