Duerma en la casa de los Rockefeller

Reserve, la marca más lujosa y exclusiva de la cadena Ritz Carlton debuta en la costa de Puerto Rico, con el Dorado Beach, unhotel que consta de 100 habitaciones y 14 suites. Y lo hace sin reparar en gastos, con un gusto realmente sobresaliente y respetando la línea conservacionista propugnada por su antiguo propietario, Laurance Rockefeller, un verdadero visionario en lo que se ha dado en llamar ecoresort.
Pocas veces la palabra espectacular se puede aplicar con más sentido a un resort que en el caso del debut en América de Reserve, la marca más lujosa y exclusiva de la cadena Ritz Carlton. Siguiendo la máxima de que no hay una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión, los pabellones de recepción son un singular alarde de bienvenida en el que se mezclan pequeños edificios contemporáneos, pasarelas conectadas sobre jardines hundidos, esculturas, bosque tropical, colores y sonidos caribeños.
El hotel Reserve Dorado Beach se encuentra en un auténtico paraíso, el la costa de Puerto Rico.
El hotel Reserve Dorado Beach se encuentra en un auténtico paraíso, el la costa de Puerto Rico.
Este mosaico produce una escena algo irreal, en la que resulta inútil tratar de marcar límites entre el interior y el exterior, entre el océano y el juego de piscinas infinitas que se superponen, y hasta entre el presente y el pasado.
La antigua propiedad del empresario y filántropo Laurance Rockefeller en el norte de Puerto Rico, de 1.400 hectáreas, recupera el esplendor de sus años dorados, cuando la finca era visitada en las décadas de los 50 y los 60 por celebridades como Joan Crawford o Ava Gardner, y presidentes como Dwight D. Eisenhower y John F. Kennedy.
Esta vuelta a su época gloriosa se ha hecho sin reparar en gastos, con un gusto realmente sobresaliente y respetando la línea conservacionista propugnada por su antiguo propietario, un verdadero visionario en lo que se ha dado en llamar ecoresort. Un ramillete de servicios excepcionales completan el panorama de un destino que abrió sus puertas hace cinco meses y que ya se ha convertido en el auténtico must del Caribe, especialmente para las escapadas en busca de sol de los viejos y nuevos patricios de la costa este de Estados Unidos, que huyen del frío de la Quinta Avenida en invierno.
El hotel consta de 100 habitaciones y 14 suites, todas ellas situadas junto a la playa en edificios que no sobrepasan la altura de las palmeras. Destacan detalles como las duchas exteriores entre jardines y las piscinas en las azoteas. Con el nombre de Su Casa, la estancia más espectacular del complejo es una villa independiente de cuatro habitaciones, construida en 1920.
Historia y naturaleza son los dos elementos que combina este resort único en muchos sentidos, que cuenta con uno de los spas más asombrosos del mundo: 20.000 m2 de jardines y pabellones de tratamientos de aspecto rústico junto a dos campos de golf que también forman parte del complejo.
El hotel alberga el primer restaurante del chef español José Andrés fuera de Estados Unidos, de ambiente informal y con una carta basada en sabores españoles y portorriqueños.
El ramillete de colaboradores de primera línea se completa con la fundación Ocean Futures Society de Jean Michel Cousteau, encargada del programa de actividades ambientales en tierra y mar desarrollado para niños, adultos y familias. Snorkel, kayak, senderismo, ksurf y tenis son sólo algunas de las numerosas opciones que ofrece el resort. Las habitaciones parten de los 650 euros.
Más información: La Reserve Dorada Beach. 100 Dorado Beach Drive, Puerto Rico.www.ritzcarlton.com

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