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Harry Winston es sinónimo de lujo en Estados Unidos, una firma equiparable a Bulgari y Cartier, y la primera que aprovechó la alfombra roja de los Oscar para publicitar sus fabulosas creaciones. Tras construir una leyenda con sus joyas, la firma decidió apostar por la relojería en 1989. Un reto en el que ahora contará con el apoyo de Swatch Group, su nuevo propietario. Uno de sus nuevos modelos es Historie de Tourbillon 4, en la imagen, de oro blanco y zalium. Desde 627.000 euroHablar de Harry Winston es hacerlo de una de las más legendarias casas de joyas del mundo. Una de las pocas que pueden competir con nombres como Cartier o Bulgari. La comparación puede extrañar al cliente europeo, pero no al de Estados Unidos, país de origen de la firma. Dos elementos son cruciales en la historia de Harry Winston: Nueva York y los diamantes.

En la Gran Manzana nació el fundador de la marca en 1896 y allí fue donde abrió su primer negocio dedicado al comercio de diamantes. Su emplazamiento fue la Quinta Avenida y de allí no se ha movido desde entonces: ahí se encuentra la boutique central, en la esquina con la calle 56 e inaugurada en 1960. El siguiente paso fue la elaboración de joyas, siempre con piedras preciosas como principal elemento de atracción.
Inteligente conocedor de los nuevos modos de publicidad (en 1948 Winston se convirtió en la primera firma de lujo en prestar joyas a las actrices que acudían a la gala de los Oscar), el nombre del joyero adquirió fama mundial en 1949 al adquirir el Diamante Hope, el más famoso del mundo, que 10 años más tarde donó al Instituto Smithsonian y hoy día es una de las principales atracciones del museo.
Aunque la joyería no ha dejado de ser su principal negocio, la firma da un vuelco significativo a su estrategia en 1989 con la colección Ultimate Timepieces. Será el inicio de un completo proyecto que se ha mantenido durante todo este tiempo y una muestra más del interés que la relojería despertó entre las grandes firmas a finales del siglo XX (ahí están las carreras paralelas seguidas por las mencionadas Cartier y Bulgari durante estos mismos años). Desde las primeras referencias relojeras se nota el deseo de la casa norteamericana por encontrar un lenguaje propio basado en la aplicación de complicaciones hasta entonces poco usuales e introducir materiales innovadores.
El empujón definitivo a la línea de relojes se da en 1998. Aquel año se elige como director general de Harry Winston Timepieces a Maximilian Büsser, un joven de 31 años procedente de Jaeger-LeCoultre y cuyas decisiones serán claves para entender la importancia que actualmente ocupa la firma en el mundo relojero. La primera tarea de Büsser consiste en reforzar el catálogo. Para ello encarga a Emmanuel Gueit, creador del Royal Oak Offshore de Audemars Piguet, diseñar la línea Project Z.
Fundador. El joyero americano Harry Winston (1896-1978).

Fundador. El joyero americano Harry Winston (1896-1978).
Pero si hay un aspecto por el que Büsser es recordado dentro del sector es por la creación de la saga Opus, la primera conexión creada entre el mundo de las grandes firmas y la relojería de autor y cuya trayectoria ha marcado profundamente el sector en los últimos años. La serie comenzó en 2001 con una colaboración con François-Paul Journe y se ha prolongado en años siguientes con la participación de maestros como Antoine Preziuso, Felix Baumgartner (Urwerk) o Christophe Claret, todos ellos en el Olimpo de relojeros consagrados.
En palabras del propio Büsser, «[Opus] probablemente ayudó a zarandear la cultura secretista propia de la sociedad suiza. Hasta entonces, las grandes firmas eran vistas como manufacturas integradas en las que el concepto ‘compartir los focos’ carecía de sentido». Büsser abandonó Harry Winston en 2006 para comenzar un proyecto personal bajo su propio nombre.
COMO UN COHETE. Aunque los focos mediáticos se centraban en la serie Opus, Harry Winston Timepieces seguía su propio desarrollo con piezas cada vez más originales y complicadas. La innovación se estableció como su principal motor de trabajo. En 1998 presenta el primer reloj del mercado fabricado íntegramente en rodio y seis años más tarde llega el turno del zalium, uno de los primeros materiales patentados por una firma de relojes. El zalium es obra de Ronald Winston, hijo del fundador de la marca, quien además de seguir el negocio familiar ha mantenido una carrera paralela como ingeniero químico en instituciones como el MIT (Instituto Tecnológico de Massachussets). Su trabajo se centró en la investigación de recubrimientos de piezas para motores de aviones y cohetes, sometidas a durísimas condiciones de uso. Posteriormente aplicó sus descubrimientos a los productos de Harry Winston y creó para ella el citado zalium, un nombre que proviene de la unión de circonio (zirconium en inglés, y su principal componente) y allium, el nombre de la familia de las plantas a la que pertenecen los lirios. El zalium está disponible actualmente en un gran número de referencias de la marca.
TOURBILLON. Otro de los grandes proyectos de Harry Winston de los últimos años se presenta bajo el nombre de La Histoire de Tourbillon, una serie de relojes iniciada en 2009 destinada a investigar el potencial del desarrollo del dispositivo creado por Abraham-Louis Breguet. En 2013 ha llegado la cuarta entrega, en la cual el órgano regulador del calibre queda incluido en un sistema giratorio de triple jaula, cada una de ellas con una cadencia de giro independiente.
El dispositivo también está en el Ocean Tourbillon Jumping Hour, una de las piezas más espectaculares que Harry Winston presentó el pasado mes en Baselworld. El reloj destaca por la llamativa construcción de su movimiento, donde el tourbillon parece encontrarse en un estado de ingravidez gracias a un ingenioso uso de las ruedas del mecanismo.
Opus XIII. De la serie Opus, tiene 59 agujas en el lado exterior de la esfera para indicar los minutos y triángulos en el interior que señalan las horas.

Opus XIII. De la serie Opus, tiene 59 agujas en el lado exterior de la esfera para indicar los minutos y triángulos en el interior que señalan las horas.
Creaciones como el Ocean Tourbillon Jumping Hour y toda la serie Project Z confirman la gran apuesta realizada por Harry Winston en los últimos años en el campo de la relojería. Una trayectoria que ahora puede verse fuertemente reforzada tras la adquisición de la firma por parte de Swatch Group, anunciada el pasado mes de marzo por una cifra que rondaba los 770 millones de euros (la cuarta parte destinada a saldar las deudas acumuladas por la casa). La compra de Swatch Group ha tenido su primer reflejo en el nombramiento esta semana de Nayla Hayek, hija del carismático Nicolas Hayek, como nueva presidenta. Una nueva etapa en la historia de Harry Winston comienza en estos mismos momentos.
APOYO. Opus Magna

Además de dar a conocer el trabajo de nuevos talentos, la serie Opus permite descubrir nuevos modos de entender la medida del tiempo. Experimentos imposibles de realizar en series comerciales y que aquí encuentran el mejor canal de expresión. Un ejemplo es el reciente Opus XIII, obra de Ludovic Ballouard, donde los minutos son indicados por medio de 59 agujas colocadas en el lado exterior de la esfera y las horas mediante triángulos ubicados en el interior de un domo central de zafiro. Es una edición especial de 130 piezas realizadas en oro blanco, con un precio de 268.500 euros. El reloj de la foto indica las 10:10.s.

Periodista.Editora marcelafittipaldi.com.ar. Ex-editora Revista Claudia, Revista Telva España, Diario La Nación, Diario Perfil y revistas femeninas de la editorial

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