Salud

Supera el Miedo al Dentista

Muchas personas desarrollan ante la consulta del dentista una auténtica fobia, igual de incapacitante que el miedo a volar. ¿Qué se esconde detrás de un odontofóbico? Tal y como explica la psicóloga Mariana Segura, directora del Centro Espacio Común, de Madrid, “se trata de un problema de ansiedad que suele generarse por alguna experiencia dolorosa o desagradable sufrida en la consulta del dentista”. No obstante, en muchos casos basta con que la persona anticipe las experiencias (ir a la consulta, el torno…) para que se ponga nerviosa. Entonces, se pone en marcha un círculo vicioso: “La propia ansiedad lleva a evitar la consulta médica, y esto, al incremento de la ansiedad”.

Cómo reconocer los síntomas: precisamente, la tendencia a postergar las citas es una de las manifestaciones. De hecho, suele estar detrás del abandono de los hábitos preventivos (la visita anual) y causa muchos problemas dentales (sólo se acude cuando el problema es extremo). Una vez en consulta, a diferencia de otras fobias, el temor puede aumentar: “Si el paciente es capaz de superar esa primera barrera y acude a su revisión, suele presentar síntomas como sudoración, taquicardia, nerviosismo, rigidez muscular…”. También es habitual que se padezca insomnio y nerviosismo durante los días previos (algunas personas experimentan crisis de llanto y gastritis).

Pautas para superarlo: reconocer al dentista que se tiene miedo: tal como señala el doctor Ramón Soto-Yarritu, presidente del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Madrid (COEM), “un paciente en estado de tensión y alerta, con escasa o nula colaboración, dificulta mucho la labor del profesional, de ahí la importancia de pedirle ayuda para superar esos temores”.

Preparar el escenario: hay que ‘entrenarse’. La psicóloga Mariana Segura recomienda “controlar los pensamientos y hacer ejercicios de relajación previos”.

Respirar hondo, apretar una pelota antiestrés… Hacer listas mentalmente: todas las estrategias que ayuden a desviar la atención de lo que asusta (ruidos, instrumental, etc.) van bien. Por ejemplo, enumerar mentalmente lo que hay que comprar, repasar una lección, visualizar imágenes agradables…

Aromas y sonidos: el típico olor a consulta de dentista es uno de los factores que más provoca odontofobia; usar aceites relajantes (lavanda, romero) contribuye a superarlo (lo mismo que escuchar música suave).Imágenes relajantes en 3D: es lo último. Algunas clínicas dentales ofrecen la posibilidad de ver un filme en DVD mientras se espera, y otras cuentan con Isla Calma, un programa virtual que, mediante gafas 3D, permite relajarse interactuando con un ambiente sereno (isalacalma.com).

Curso de superación: el COEM organiza de vez en cuando talleres para vencer la odontofobia, destinados al público en general.

Explicar el ‘paso a paso’: es lo que recomienda a los dentistas la Academia Dental Americana (ADA); los profesionales han de hablar con sus pacientes y explicarles el procedimiento al que se les va a someter, para que se sientan más seguros, tranquilos,  y vean que están en buenas manos.

Acudir al psicólogo: es necesario en casos extremos, cuando la ansiedad lo acapara todo. El especialista diseñará un programa de desensibilización a medida de cada uno.

Fármacos: se puede prescribir la ingesta de ansiolíticos antes de acudir a la cita, o bien una sedación oral en la misma consulta.

Periodista.Editora marcelafittipaldi.com.ar. Ex-editora Revista Claudia, Revista Telva España, Diario La Nación, Diario Perfil y revistas femeninas de la editorial

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