En la cabina de los jeques

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Bar con barra semicircular en el que se sirven refrescos, licores y cócteles.
Bar con barra semicircular en el que se sirven refrescos, licores y cócteles.
Si abre los ojos y se ve dentro de un avión con embellecedores de madera brillante, asientos en cuero beis y detalles dorados, es posible que se encuentre en un vuelo de Emirates Airlines. Si la azafata que le ofrece una copa de champán lleva un sombrero rojo del que cuelga un velo blanco que cubre el lateral derecho de su rostro, no lo dude, está en un avión de la compañía de bandera de Emiratos Árabes Unidos. Y si sus compañeros de viaje vistenkandura, la túnica tradicional de los emiratís, usted viaja en Primera Clase del Airbus A380, el avión de pasajeros más grande del mundo, y está rodeado de jeques. Los precios para volar allí -unos 4.500 euros ida y vuelta en vuelos transatlánticos- convierte esta zona en un reducto para élites.
Emirates, como las otras aerolíneas más lujosas del mundo -Etihad, Cathay o Singapore, por ejemplo-, está haciendo esfuerzos por ofrecer una experiencia de viaje cada vez más sofisticada. Su ventaja es que cuenta con la mayor flota de A380 del mundo: 31 aviones. Y, dentro, el tamaño puede ser importante. Sobre todo, porque permite ofrecer servicios poco comunes. El más llamativo es el spa-ducha para los pasajeros de Primera Clase. Quizá el término spa es algo exagerado para una cabina con ducha y un gran espejo. Pero ducharse en pleno vuelo y llegar fresco al destino es un lujo en sí mismo. De hecho, Emirates es la primera que lo ofrece. Además, hay una gran pantalla, suelo con calefacción y un juego de productos de bellezal.
El Airbus A380 es el avión más grande del mundo.
El Airbus A380 es el avión más grande del mundo.




DE COPAS. Después de la sesión de spa, se puede disfrutar de un zumo detox. Pero también puede castigar el cuerpo en el bar reservado a viajeros de Primera y Business. En la parte trasera del segundo piso se aloja una elegante barra semicircular. Tras ella, un camarero sirve whisky escocés, así como cócteles clásicos. También hay sofás donde relajarse, con cinturones para no dejar la copa ni siquiera con turbulencias.
Si socializar no es una prioridad, el mejor refugio es la propia butaca. Emirates las llama «suites privadas» y, en cierta manera, lo son. Una puerta automática se desliza y cierra el espacio. El asiento se convierte en cama y tiene cinco zonas de masaje. Una pantalla de 23″ ofrece 1.200 canales. Un tocador con espejo, un minibar y el resto de accesorios habituales en Primera Clase completan el mobiliario de esta suite a 12.000 m de altura
Más info: www.emirates.com

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