El misterio de los bocetos desaparecidos de Yves Saint Laurent


Mientras Hedi Slimane, nuevo director creativo de la firma, no deja de acumular titulares, Yves Saint Laurent es, cuatro años después de su muerte, protagonista de un controvertido litigio que cuenta con todos los ingredientes -unos bocetos desaparecidos, un ex amante y mucho dinero- de una novela de misterio.

Como aquellas célebres cartas de odio a Tom Ford, el legado del maestro de la ‘rive gauche’ ha abierto una contienda cuya conclusión, esta vez, se resolverá en los tribunales. Por un lado, Pierre Bergé, compañero profesional y sentimental del diseñador; por otro, el ex chófer y ex amante y un empresario alemán anónimo; y en el centro, el objeto de la polémica: una colección de 300 dibujos, recortes y retratos cuya legítima propiedad se encuentra en entredicho.

El portal WWD ha destapado una serie de enredos y acusaciones que se remontan a la década de los 90 cuando Yves Saint Laurent entabló una relación con su otrora amigo de la infancia y chófer, Fabrice Thomas. Según su versión, durante su noviazo el modista le regaló la serie de bocetos que más tarde vendería a un empresario alemán cuyo rostro permanece en la sombra. Pierre Bergé, por su parte, aduce que eso nunca ocurrió y que las ilustraciones fueron robadas del apartamento que compartía en París con Saint Laurent: “Creedme, es imposible que Yves regalara a alguien 300 bocetos. Quizá uno o dos pero, ¿300? Fueron robados“.

Según las descripciones de Ludwig Geiger, representante del comprador alemán, el porfolio incluye una fotografía de Helmut Newton, un retrato de su madre que Saint Laurent dibujó a los 16 años, recortes de un periódico que hablan sobre uno de sus viajes a Marrakech, una pintura de Andy Warhol y varias ilustraciones (más de 120) de índole erótica, entre otros muchos trabajos realizados de 1952 a 1992. Sin embargo, no son los bosquejos subidos de tono ni la tasación de todo el material (estimada en más de 12 millones de dólares) lo que preocupa a Bergé sino la legalidad del asunto: “Espero encontrar la solución. De momento no estoy dispuesto a pagar por algo que fue robado pero pretendo agotar cada posibilidad para evitar que sean expuestos o publicados“.

Por lo pronto, el caso ya está en manos de los tribunales franceses que serán los encargados de averiguar quien miente.


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