El hombre que decoró el despacho de Obama

El presidente de EEUU lo contrató para dar un cambio a la Casa Blanca. Antes había trabajado con Michelle Pfeiffer, George Clooney y Tom Cruise. Asegura que la clave de su trabajo está en “escuchar y deducir”

Esta en Masterpiece, la feria de antigüedades de Chelsea. No parece Londres, todo brilla demasiado y es profesional y lujoso. La alfombra es mullida y absorbe pisadas y conversaciones. Hugo de Ferranti gestiona la elegante muestra pop-up de su galería y habla con el duque de Beaufort, muy atildado con traje azul marino de corte impecable. Por todo ese entorno glamoroso y opulento se pasea Michael Smith, de 47 años, el hombre que a medidados de los 90 alcanzó la fama al convertirse en el interiorista de Michelle PfeifferGeorge ClooneySteven SpielbergTom CruiseCindy Crawford oHarrison Ford, y que después amplió su cartera de clientes con magnates como Rupert Murdoch.
Hace dos años los Obama lo contrataron para que reformarse las habitaciones de la Casa Blanca y diera un aire nuevo al Despacho Oval. Desde entonces se podría considerar el primer interiorista de Estados Unidos (algo que no parece ser una carga para él). Ahora está decorando la nueva casa londinense de Natalie Massenet (la fundadora de la célebre web Net-a-Porter), de quien es amigo desde hace 25 años. “Él era el interiorista más prometedor de Los Ángeles y yo una periodista que daba sus primeros pasos -rememora Massenet-. Me pidieron que fuera a entrevistarlo. Pensé: ¿pero quién es este tipo y por qué le damos tanta importancia a sus gustos? En dos minutos lo comprendí“.

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Obama, en su redecorado Despacho Oval.© Getty Images

Si me dices: ‘Quiero un sofá’ -declara Smith-, te hago cien preguntas, me fijo en tus reacciones y descubro qué tipo de sofá te conviene. Evelyn de Rothschild [el decorador se encargó de la ambitación del apartamento neoyorquino de sir Evelyn y su mujer] afirmó que, de todos los diseñadores que había tenido, yo era el único que le había escuchado. Hay que escuchar y deducir“. Así, se saca más partido a las (enormes) cantidades de dinero invertidas. “Creo que no llegué apedirle oficialmente que se encargara de mi casa“, confiesa Massenet. “Más bien Michael tomó las riendas y me sacó del apero. Es uno de mis mejores amigos y tiene un talento especial, habría sido una locura no confiar en él“.
En la feria Masterpiece se crea una especie de furor en torno a Michael: los galeristas saben que tiene clientes que disponen de millones para gastar en sus hogares. Hace poco, junto a James Costos, ejecutivo de la cadena HBO y su novio desde hace 12 años, organizó una cena en la residencia de ambos en Bel Air con la intención de recaudar fondos para la campaña de reelección del presidente Obama. Acudieron cuatrocientas personas y consiguieron un millón de dólares. Pocos interioristas tienen el mismo poder. Sin embargo, aunque él es consciente de ello, también lo asume sin que eso le suponga una carga. Ni siquiera se puso nervioso cuando trabajaba en la Casa Blanca. “Me planteó una presión añadida, pero te acabas acostumbrado“; confiesa.
Es consciente de su éxito pero no le supone ninguna carga. Ni siquiera se puso nervioso cuando trabajó en la Casa Blanca
 
Hijo de empresario y artista, creció en el entorno progresista de la California de los setenta. Siempre supo que era gay y nunca fingió otra cosa. Estudió diseño en el Instituto Otis de California y se mudó a Londres para estudiar en el Victoria & Albert Museum a mediados de los ochenta. Volvió a California a los 23 años. Su primer encargo importante fue una casa de Bruce Springsteen. “Quería un hogar típicamente estadounidense, con telas vaqueras y artesanía popular. Pero se divorció, así que creo que no vivió mucho ahí“. También ha decorado el hotel Shutters de Los Ángeles y el exclusivo Lowell, en el Upper East Side de ManhattanY todos se muestran de acuerdo en un punto: la vida es mucho más estimulante si Michael Smith la decora.

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