Joyas excepcionales en Place Vendôme

La firma maletera Louis Vuitton ha abierto su primera joyería en la mítica plaza parisina. Allí ofrece piezas únicas a precios que pueden superar el millón de euros

La boutique se ha dispuesto en tres plantas del edificio. La inferior está reservada a los clientes más exclusivos.

Anillo realizado en oro con diamantes, un ónix y un diamante central de 3,29 quilates.

Pendientes con más de 130 diamantes, dos tsavoritas y dos grandes tanzanitas azules.

Anillo de oro con 250 diamantes, un ónix, 80 zafiros y un gran zafiro central de 5,5 quilates.

Pocas aperturas ha tenido Louis Vuitton más esperadas y complicadas que la de su primera joyería. La puesta en marcha en el número 23 de la mítica Place Vendôme de París de este espacio tuvo lugar el pasado mes de julio tras diferentes retrasos de carácter logístico y un suceso que, durante unas horas, tuvo a la capital francesa en vilo: un incendio de un garaje de lujo en la misma plaza que necesitó del trabajo de centenares de bomberos, en el mes de marzo. Al final, ninguna joyería se vio severamente afectada, aunque perecieron un buen número de Rolls-Royce, Ferrari, Bentley, Maserati, Lamborghini…
Sustos aparte, la realidad es que la firma maletera ha acertado con la apuesta por una tienda en la que, por primera vez, se puede apreciar en exclusiva su colección de alta joyería. Además, da la casualidad que ésta se encuentra a tan sólo unos metros del número 4 de la rue Neuve des Capucines, la dirección en la que Louis Vuitton estableció su primera tienda en 1854.
La intención de la maison es que sus clientes, que ya conocen el cuidado que sus artesanos imprimen en su marroquinería, trasladen éste a sus joyas. Así, ha habilitado el ático del edificio en el que ha inaugurado la boutique como taller principal de todas las colecciones de la firma. Las joyas, la gran mayoría únicas y sólo disponibles bajo encargo, se funden y montan a escasos metros por encima de donde se venden. «Nos sentimos orgullosos de que nuestro primer taller de alta joyería se encuentre en la cuna histórica del expertise joyero. Allí los artesanos serán capaces de expresar su talento en toda su amplitud y de producir piezas excepcionales«, afirma Yves Carcelle, presidente y consejero delegado de Louis Vuitton.
Anillo de oro con 250 diamantes, un ónix, 80 zafiros y un gran zafiro central de 5,5 quilates.
Muchas de las joyas son fruto de encargos especiales, por lo que la firma prefiere no dar precios. Lo que sí apuntan es que algunas de ellas, confeccionadas con piedras preciosas y diamantes de gran tamaño, pueden llegar a superar el millón de euros. Más asequibles son otros protagonistas del nuevo espacio: los relojes, cuyos precios oscilan entre los 2.170 € del Tambour Brun a los 20.600 € del Emprise automático en oro rosa y diamantes.
De la decoración se ha encargado el arquitecto Peter Marino. Éste se decantó por incluir un rico trabajo de marquetería, así como ligeros paneles rosa palo y cuero en las paredes. «Cada pieza de joyería cuenta una historia. De la misma forma, la decoración debe desvanecerse con el fondo, posibilitar el diálogo y el sueño que puede inspirar en el visitante«, explica Marino. Dividida en tres plantas, la nueva tienda es un lugar de encuentro de amantes de la joyería de más alta gama.
Más info: www.louisvuitton.com

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